
Las suscripciones llegan al BMW iX3: cámara de 360° y asistente de conducción con pago mensual
La pérdida de beneficio por la menor complejidad de los sistemas de los coches eléctricos está llevando a las marcas a recuperar con fuerza una tendencia, el cobro por suscripción de algunas funciones instaladas en el coche. Tesla ha sido una de las que más ha apostado, ahora BMW se apunta con un iX3 que introduce de nuevo funciones bloqueadas tras un pago mensual.

Tres años después de que BMW tuviera que dar marcha atrás con los asientos calefactables de pago por el escándalo que se generó, la marca bávara no abandona la idea de un coche parcialmente desbloqueable mediante suscripción. Con el nuevo iX3, BMW vuelve a poner sobre la mesa un modelo que sigue generando debate: equipamientos presentes físicamente en el coche, pero que el cliente podrá usar si pasa por caja mensualmente.
La cuestión es que esto suele aparecer en coche que de por si no son baratos. Aunque BMW reconoce que cobrar por los asientos calefactables “probablemente no fue la mejor idea”, pero a pesar de esto, vuelve a intentarlo.
De los asientos calefactables al iX3: qué cambia y qué no

En 2022, BMW provocó polémica al probar suscripciones para desbloquear equipamientos físicos, como los asientos o el volante calefactables. Elementos que estaban instalados en el coche. Tras numerosas críticas, la marca reculó y enterró aquel modelo económico. Hoy, el discurso oficial es más comedido: “probablemente no fue la mejor forma de empezar”, admite Alexandra Landers, responsable de comunicación de producto. Los asientos calefactables vuelven así a ser una opción clásica: se paga una vez y permanecen activos de por vida.
Pero en el fondo, BMW no renuncia a cobrar por ciertos usos a lo largo del tiempo en lugar de al momento de la compra. Con la nueva generación del iX3, la marca impulsa el concepto de “funciones a demanda”: todos los coches salen de fábrica con el mismo nivel de hardware (cámaras, radares, sensores, conectividad), pero algunas capacidades permanecen bloqueadas hasta que el cliente activa la opción mediante la tienda online o la aplicación móvil.
Cámara de 360° y Driving Assistant Pro detrás de una suscripción

En el nuevo iX3, la cámara de 360° y el paquete Driving Assistant Pro (conducción autónoma de nivel 2, cambios de carril asistidos y ayuda en ciudad) podrán activarse mediante un pago mensual si el cliente no los seleccionó al comprar el coche, aunque todo el hardware ya esté instalado de serie.
En la práctica, dos grandes grupos de funciones se adaptan a este modelo:
- Cámara de 360°: el coche cuenta con todas las cámaras necesarias, pero la visión panorámica y las vistas para maniobras solo están disponibles si el cliente activó la opción al configurar el coche o mediante una suscripción posterior.
- Driving Assistant Pro: conjunto de ayudas avanzadas a la conducción, con control de crucero adaptativo, logrando homologación DCAS para conducción sin contacto con el volante hasta 130 km/h, mantenimiento de carril, cambios de carril asistidos en autopista y funciones semi‑autónomas en ciudad. Todo el hardware está presente, pero el uso completo requiere activación digital y pago mensual.
En algunos mercados, otras funciones podrían sumarse, como la suspensión adaptativa. En Australia, por ejemplo, un cliente puede activar el amortiguador adaptativo por unos 19 euros al mes, tras un mes de prueba gratuito. Servicios más clásicos, como el tráfico en tiempo real o servicios conectados, continúan en suscripción, algo que ya es más habitual en muchas marcas.
El argumento de BMW: costes y flexibilidad

BMW justifica esta estrategia con dos argumentos principales. El primero es económico y técnico: ciertas funciones implican un uso constante de la nube, gestión de datos y servidores, lo que genera costes recurrentes. “Si lo usas, nosotros tenemos que pagar”, resumen desde la marca. Según BMW, parece “normal” que quienes activan estos servicios contribuyan a su financiación, en lugar de repercutir esos costes en todos los compradores mediante un precio base más elevado.
El segundo argumento es la flexibilidad. Muchos conductores renuncian a algunas opciones al firmar el contrato por presupuesto o por pensar que no las necesitan. Hasta que, un día, en un atasco o en viajes largos por autopista, lamentan no haber marcado la opción del asistente de conducción. Con este modelo, BMW permite activar la función años después en solo unos clics. Además, las actualizaciones de software por aire permiten mejorar estos sistemas con el tiempo, sin pasar por el taller.
Sin embargo, BMW establece un límite: no se bloquea el motor ni la batería para luego vender una actualización. Mientras algunos fabricantes ya juegan con la capacidad de la batería o aumentos de potencia de pago, como es el caso del Mercedes GLC, BMW considera que el cliente debe recibir la potencia completa desde el primer día. En el iX3 50 xDrive, por ejemplo, los 463 caballos y el par motor se entregan al completo, sin opción digital para desbloquear más. Lo mismo ocurre con la autonomía: por ahora, BMW descarta reservar parte de la batería tras un pago adicional.
La pregunta es si los clientes de las marcas tradicionales seguirán este modelo. La mayoría aceptan pagar por servicios digitales, pero menos por servicios físicos. Sin embargo, otros fabricantes, como Volkswagen, Audi o Tesla, ya explotan este camino. En el caso de Tesla, con un FSD que pasará a ser de pago mensual por suscripción en vez de un coste fijo. Pero, ¿serán los clientes de BMW o Mercedes tan abierto tecnológicamente a este nuevo modelo como son los de Tesla?


