Tesla roza la aprobación de su conducción autónoma en Europa tras superar las pruebas finales

La larga espera para que Europa apruebe el sistema de conducción autónoma de Tesla, FSD, parece estar entrando en su recta final tras completar un exigente proceso de pruebas y validación; la aprobación podría llegar en abril comenzando por Países Bajos y extenderse posteriormente a otros países.

Tesla roza la aprobación de su conducción autónoma en Europa tras superar las pruebas finales

Publicado: 20/03/2026 10:00

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Tesla ha puesto muchas esperanzas de futuro en su sistema de conducción autónoma en Europa. Pero la regulación es más exigente que la de otros mercados, lo que le ha llevado a tener que completar un proceso mucho más exigente. Ahora, la marca ha confirmado que ha completado la fase final de pruebas necesarias para lograr la homologación bajo la normativa UN R-17.

Ahora mismo, el proceso entra en una fase decisiva. El equipo del organismo holandés se encuentra revisando internamente tanto los resultados de las pruebas como el extenso dossier técnico entregado por Tesla. Según las últimas comunicaciones, la fecha estimada de aprobación en Países Bajos se ha desplazado al 10 de abril, cuando inicialmente estaba prevista para el 20 de marzo. Un pequeño retraso que, en cualquier caso, no parece empañar el optimismo de la compañía, que confía en cerrar con éxito esta colaboración.

Si finalmente se consigue el visto bueno en Países Bajos, el siguiente paso podría ser mucho más rápido de lo que parece. Y es que otros países europeos podrán reconocer esta homologación a nivel nacional, lo que abriría la puerta a una expansión progresiva del sistema. Además, Tesla deja caer que existe la posibilidad de lograr una aprobación a escala de toda la Unión Europea durante el verano, lo que supondría un punto de inflexión para la conducción autónoma en el continente.

Un proceso largo y exigente para llevar la conducción autónoma a Europa

No ha sido un camino sencillo. Durante los últimos 18 meses, Tesla ha tenido que superar un proceso especialmente exigente, en el que no solo ha sido necesario desarrollar la tecnología, sino también demostrar su seguridad y fiabilidad bajo estándares europeos, mucho más estrictos en algunos aspectos que los de otros mercados.

Las cifras ayudan a entender la magnitud del esfuerzo. El sistema Full Self-Driving ha acumulado más de 1.600.000 kilómetros de pruebas en carreteras europeas, lo que ha permitido afinar su comportamiento en todo tipo de situaciones reales. A esto se suman más de 13.000 pruebas con clientes a bordo, donde usuarios han podido experimentar el sistema en condiciones controladas, aportando además datos clave para su validación.

El trabajo no se ha limitado a la carretera. Tesla también ha llevado a cabo más de 4.500 escenarios de prueba en circuito cerrado, recreando situaciones complejas que pueden darse en el tráfico diario. Todo ello acompañado de miles de páginas de documentación técnica destinadas a cumplir con más de 400 requisitos regulatorios, además de decenas de estudios centrados en analizar el rendimiento y la seguridad del sistema.

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Desde la marca destacan especialmente la colaboración con el RDW, un organismo conocido por su rigor, y que juega un papel clave en la homologación de vehículos y tecnologías en Europa. Este trabajo conjunto ha sido fundamental para acercar el sistema a su posible aprobación.

En caso de que se cumplan los plazos previstos, Tesla podría empezar a desplegar su sistema de conducción autónoma supervisada en Europa a partir de abril. Un movimiento que, de confirmarse, marcaría un antes y un después en el mercado de los coches eléctricos, donde la conducción asistida cada vez tiene más peso en la decisión de compra de los clientes.

Un soplo de aire fresco para Tesla en un mercado en el que se está enfrentando a grandes retos para mantener el ritmo de ventas, algo que poco a poco parece que están recuperando después de un 2025 marcado por los fuertes descensos en los principales mercados europeos.

Queda por ver como soluciona Tesla la cuestión comercial. Y es que el coste actual es de 7.500 euros por su compra. Pero el fabricante trabaja en un formato de suscripción por unos 100 euros al mes, que sin duda animará a más gente a dar el salto al FSD. Principalmente si se puede contratar por meses sueltos, por ejemplo, cuando nos vamos de viaje o en los periodos de verano con más desplazamientos.

La otra cuestión es la competencia. Rivales, como Xpeng o Xiaomi, trabajan con sistemas muy avanzados que llegarán a Europa en breve, y posiblemente serán mucho más económicos, o incluso estarán incluidos en el precio de los vehículos. Una competencia que pasará de los coches a la tecnología y que obligará a las marcas a redoblar esfuerzos.

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