Volvo da la campanada: amplía la garantía de batería de sus coches eléctricos hasta 11 años

El coche eléctrico arrastra un problema que tiene más que ver con el desconocimiento y los mantras infundados que con la realidad: la vida útil de su batería, porque aunque la degradación real suele ser progresiva y bastante contenida, la percepción del mercado sigue estando marcada por el miedo a una sustitución extremadamente cara.

Volvo da la campanada: amplía la garantía de batería de sus coches eléctricos hasta 11 años
Garantía de Volvo

Publicado: 03/06/2026 09:13

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En ese contexto, Volvo ha decidido intervenir directamente en uno de los puntos más sensibles del vehículo eléctrico usado. La marca sueca, propiedad de la china Geely, amplía la cobertura de batería en su programa de segunda mano hasta los 11 años, una medida que no es solo comercial, sino un intento de redefinir cómo se entiende la compra de un eléctrico de ocasión, especialmente en un momento en el que la incertidumbre sigue frenando gran parte de la demanda.

Garantía ampliada para baterías de coches eléctricos usados

El nuevo esquema se integra dentro del programa Volvo Selekt y se aplicará a vehículos con menos de cinco años y menos de 150.000 kilómetros, siempre que superen una revisión exhaustiva y cuenten con historial de mantenimiento completo y verificable. La idea no es vender simplemente coches usados, sino crear una categoría intermedia con estándares muy cercanos a los de un vehículo nuevo en términos de control y trazabilidad.

En este sistema, la batería pasa a estar en el centro de todo el proceso, ya que el objetivo es eliminar la incertidumbre asociada a su estado real y convertirla en un elemento medible y garantizado dentro de un marco estructurado de posventa.

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Qué cubre y cómo funciona el programa

La clave del modelo está en que la garantía no cubre el desgaste natural de la batería, sino los fallos anómalos, incluyendo defectos de fabricación, problemas de materiales, caídas bruscas e inesperadas de rendimiento y la posible sustitución del pack completo en caso de fallo real. La degradación progresiva por uso queda fuera de cobertura, ya que se considera un comportamiento normal del sistema.

Para reforzar la transparencia, el programa incorpora un certificado independiente del estado de salud de la batería, conocido como SOH, que permite al comprador conocer con datos objetivos la condición del sistema antes de la compra. A partir de ahí, el vehículo cuenta con una garantía base de 12 meses ampliable hasta 36 meses adicionales, siempre bajo condiciones controladas.

El esquema incluye además un límite económico claro: ninguna reparación puede superar el valor de mercado del vehículo en ese momento, lo que evita desequilibrios entre coste de reparación y valor residual del coche y mantiene la lógica del sistema dentro de parámetros razonables para el mercado de segunda mano.

En conjunto, el resultado puede llegar a una cobertura total de hasta 11 años si se suman la garantía de fábrica y las extensiones del programa, una cifra que busca atacar directamente el principal freno del eléctrico usado: la incertidumbre sobre la batería.

Nota: Hemos preguntado a Volvo España si esta propuesta también aplica en nuestro país, y en cuanto tangamos respuesta actualizaremos.

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