Probamos el Autopilot en Madrid ¿Podrá un Tesla Model 3 completar la Gran vía, Velázquez y Serrano de forma autónoma? (Vídeo)

La conducción autónoma marcará la siguiente evolución de la movilidad, generando una revolución de los métodos y modos en la que se trasladarán las personas en las grandes urbes y a o largo y ancho del país. Pero para que este paradigma se haga realidad hay un paso crucial que vencer por parte d ella tecnología, la circulación dentro de una gran ciudad.

Tesla ha vendido a sus coches en sus declaraciones, anuncios y eventos, como potenciales robotaxis, y automóviles cero emisiones autónomos, en un futuro gracias a actualizaciones software vía OTA.

Pese a que todos los Tesla vendidos en la actualidad cuentan con un hardware que les permite, según Elon Musk, ser completamente autónomos, el software actual que utilizan todos los automóviles de la marca en circulación en Europa está limitado en sus habilidades y capacidades.

Un gran potencial pero limitado

La versión básica del Autopilot europea está muy por detrás de la estadounidense, donde los Tesla son capaces de adelantar de forma autónoma, mientras que en el viejo continente es necesario confirmar cada adelantamiento o cambio de carril manualmente.

Pero donde la diferencia es ‘sideral’ es a la hora de usar la capacidad de conducción autónoma total, que en Estados Unidos está disponible en versión beta para un selecto grupo de propietarios.

En Europa el sistema apenas ha evolucionado, incluso en ocasiones ha involucionado debido a la legislación en vigor en la Unión Europea. Pese a todo, hemos querido comprobar de lo que es capaz el sistema de control de semáforos y señales de stop, que ofrece el paquete de 7.500 euros de la conducción autónoma total (FSD).

Puesto que quienes paguen el extra del FSD con la compra de cualquier coche de la S3XY gama de Tesla cuentan con la promesa de disponer «próximamente«, según Tesla España, de la conducción autónoma en vías urbanas. Hemos querido probar de verdad lo que puede suponer esta capacidad a la hora de circular por varias de las principales calles de Madrid.

¿Cómo funciona el sistema?

El sistema de control de semáforos ha funcionado mucho mejor de lo que esperábamos inicialmente, puesto que ha sido capaz de leer a la perfección las luces y las líneas de detención de cada semáforo entonos los recorridos.

El único inconveniente que encontramos al sistema, en su configuración actual, debida a las restricciones legislativas, se debe a que en cada paso hay que efectuar una confirmación manual por parte del conductor.

Esta se puede realizar de dos formas. La primera es mediante el acelerador, pues pisando ligeramente este el coche confirma que el semáforo está en verde y lo supera siempre y cuando la luz de este lo permita.

La siguiente alternativa si no se quiere usar el pie derecho, puesto que en Autopilot la aceleración frenada es automática, se realiza pulsando una vez la palanca de cambios situada en la columna de la dirección.

El problema es que en una ciudad como Madrid, hay múltiples semáforos en cada esquina, muchos de ellos sincronizados con los principales, y el Tesla los lee como son en realidad, semáforos independientes.

Por este motivo cuando se supera un cruce hay que realizar dos confirmaciones, una por semáforo y linea de parada, pese a que estos siempre están en verde de forma conjunta. Esto puede provocar frenazos ‘repentinos’, si no confirmamos rápidamente, a quienes usan el sistema por primera vez.

De todos modos lo que sacamos en claro de esta función es que al Tesla Model 3 MY2021 de nuestra prueba no se le escapó ninguna luz, ni vede, ni roja. Lo que demuestra que la tecnología de detección funciona incluso con los semáforos españoles, que por ubicación y disposición difieren mucho de los estadounidenses, italianos y de otros países.

Esta capacidad de detección es el primer paso hacia una conducción autónoma urbana. Tesla lo sabe y la está probando con cada coche que vende y circula por las calles de cualquier país del mundo, tenga o no tenga incorporado el paquete de conducción autónoma total.

Reto Gran Vía

Como inicio de nuestra prueba hemos recorrido una de las calles más icónicas y emblemáticas de la Villa y Corte de Madrid, para ver hasta dónde puede llegar a estresarse un sistema en una vía llena de personas, patinetes, motos y circulación a veces complicada.

Como era de esperar, la Gran Vía ha sacado músculo y ha provocado que en un par de ocasiones fuera necesario tomar el control del vehículo. En ningún momento esto ha supuesto una situación de peligro en ningún caso, mostrando más las limitaciones de un software limitado que una falta de potencial por parte del coche.

Calle Velázquez y Serrano

Tras precalentar nuestras reacciones a la forma de controlar el sistema del Tesla Model 3, en una de las calles más concurridas de Madrid, nos desplazamos hacia la Calle Velázquez para comprobar si éramos capaces de hacerla sin intervención humana.

Tras recorrer gran parte de la calle sin problemas, un pequeño despiste por nuestra parte nos hizo forzar de más el volante, provocando la desactivación del Autopilot, rompiendo de esta forma las esperanzas de viajar en un coche totalmente autónomo durante un largo trayecto.

El último intento de conducción autónoma lo realizamos en la Calle Serrano, una de las vías comerciales más importantes de la capital de España. En esta ocasión el sistema se comportó mejor de lo esperado y nos permitió recorrer por completo esta famosa vía sin intervención humana alguna.

Como colofón, a pocos metros del último semáforo se nos coló un vehículo delante de forma repentina. Todo esto mientras la luz del semáforo cambiaba a rojo antes de llegar la la Puerta de Alcalá.

En una situación como esta, nuestro Tesla no entró en pánico y redujo paulatinamente la velocidad parando donde debía, independientemente de que el otro vehículo huebra robado el espacio previamente calculado por el coche para detenerse en la línea del paso de peatones.

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