Australia se fija lograr un precio ultra económico para la energía solar de sólo 9 euros el MWh

Mientras que en Europa estamos sufriendo una espiral mortal en los costes energéticos, impulsados principalmente por las cuotas de CO2 y el gas, en otros lugares ya están preparándose para un sistema eléctrico súper económico apoyado en los bajos costes de la energía solar.

Así lo ha indicado hace pocas horas el Ministro de Energía de Australia, Angus Taylor, que en una conferencia de prensa anunció un objetivo para la producción solar de “coste ultrabajo” a menos de menos de 15 dólares australianos por MWh. Algo que al cambio son apenas 9.6 euros/MWh. Cifra que podemos comparar con los 34 euros el MWh logrados en el segundo trimestre de este año por los PPAs solares en España. Uno de los mercados más económicos de Europa.

Una cifra impresionante a la que solo se han podido acercar los países del Golfo Pérsico gracias a su baja deuda, mano de obra barata, y grandes recursos económicos, que les permiten subvencionar el coste de instalación, y donde Australia invertirá 13.000 millones de euros al cambio que indican, desbloquearán proyectos privados por valor de 51.600 millones de euros.

Este nuevo objetivo de Australia pone sobre la mesa una realidad confirmada hace pocos días por la Agencia Internacional de la Energía, que ha indicado que la energía solar es ya la forma de producción eléctrica más barata jamás lograda. Un aspecto clave para lograr una transición energética rápida y sostenible.

Además de un MWh más económico, que permitirá reducir el coste energético, el Ministro australiano ha puesto sobre la mesa otros potenciales beneficios de producir barato. “La reducción de los costes de la generación solar también desbloqueará el potencial económico, de creación de puestos de trabajo y de reducción de otras tecnologías prioritarias de bajas emisiones como el hidrógeno verde”.

Para el gobierno de Australia , un precio de 15 dólares australianos por MWh permitiría la producción de hidrógeno limpio a bajo coste y aumentaría la competitividad en los mercados de exportación de hidrógeno del país. También respaldaría la producción rentable de acero y aluminio de bajas emisiones, además de impulsar otras tecnologías emergentes como la captura de CO2 del aire.

El gobierno se ha marcado también como objetivo que gracias a este bajo coste energético, se podría lograr reducir el coste del hidrógeno a menos de 1.2 euros el kilo, producir acero con bajo impacto en emisiones a menos de 452 euros al cambio por tonelada, y aluminio verde a menos de 1.400 euros por tonelada.

Gracias a esta reducción, Australia espera acelerar su propio plan de transición que se ha encontrado con fuertes reticencias incluso desde dentro del propio gobierno, fuertemente influenciado por la industria del carbón con mucho poder en este mercado.

Ahora el nuevo plan indica que para 2050, al menos el 50% de la producción eléctrica de Australia procederá de la solar fotovoltaica. Una tecnología que en la actualidad apenas ocupa el 9% de una producción fuertemente dependiente del carbón, que en el primer semestre de 2021 ha supuesto el 54% de la producción eléctrica.

El resultado de cumplirse estos retos, sería una reducción de hasta el 97% en las emisiones de la generación de electricidad para 2050, una reducción del 18 al 54% en las emisiones de la industria y la fabricación, así como una reducción del 53% al 54% en las emisiones de la industria y la manufactura.

Por su parte el transporte tendría que electrificarse, lo que permitirá reducir un 71% sus emisiones, en un parque móvil alimentado principalmente por energías renovables.

Fuente | Minister.industry.gov

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