Rolls-Royce PLC prueba con éxito combustible de aviación sostenible (SAF) sin mezclar con queroseno

Ayer se produjo un hito en la aviación comercial al realizar Rolls-Royce PLC (no confundir con Rolls-Royce Cars) una prueba de vuelo con combustible de aviación sostenible, SAF por sus siglas en inglés. La prueba se realizó con la colaboración de Boeing y World Energy -única comercializadora de SAF en Norteamérica hoy día-. La prueba transcurrió sin ningún problema. El vuelo de un Boeing 747-200 de pruebas partió de Arizona (EEUU) y sobrevoló New Mexico y Texas durante casi cuatro horas.

El avión en cuestión, Spirit of Excellence, es un Boeing 747-267B con matrícula N787RR, en propiedad de Rolls-Royce North America desde 2005 para la función de banco de pruebas. Previamente prestó servicio como avión de pasajeros con Cathay Pacific (1980-1999) y Air Atlanta (1999-2005), cedido puntualmente a Saudi Arabian Airlines y AirAsia. Su vuelo inaugural fue el 7 de abril de 1980.

Pero el vuelo de prueba no se ha realizado con combustible SAF al 100% más que en uno de los motores, un turborreactor Rolls-Royce Trent 1000. Los otros tres motores RB211 del mismo fabricante funcionaron con queroseno de aviación normal. La familia RB211 funcionó por primera vez en 1969 y fue reemplazada en los 90 por la familia Trent de nuevo desarrollo. Concretamente, el Trent 1000 funcionó por primera vez en 2006 en el mismo avión, y entró en servicio comercial en 2010.

Detalle de un turborreactor Rolls-Royce Trent 1000, se distingue por los reductores de ruido en forma de sierra

El fabricante británico pretende que todos los motores Trent y Pearl sean compatibles con SAF al 100% para el año que viene. A largo plazo, el SAF es la medida más eficaz que puede tomarse para que los aviones comerciales reduzcan de forma significativa su contribución al cambio climático antropogénico, ya que la emisión de CO2 es inevitable en un reactor, pero queda compensada si antes se ha utilizado CO2 para producir el combustible.

Actualmente la aviación comercial solo puede funcionar con SAF mezclado al 50% -sin necesidad de adaptaciones en los motores- y se está trabajando en su certificación sin mezclar. De acuerdo a la IATA, durante 2021 se van a producir 100 millones de litros de este combustible, con un potencial de reducción de emisiones de CO2 del 80%. Desde 2016 se ha probado por 45 compañías aéreas en 370.000 vuelos. Sus orígenes son la biomasa, aceite reciclado, restos textiles o plásticos.

Pero para descarbonizar la aviación de media y larga distancia, donde las fuentes alternativas (hidrógeno o baterías) no son viables de momento, hace falta una producción brutal de SAF. Para 2030 hay un objetivo de producción en EEUU de 3.000 millones de galones anuales, o 13.638,27 millones de litros, mientras que la Comisión Europea trabaja para hacer el SAF obligatorio en aeropuertos europeos, alcanzando el 63% de uso en aviación para 2050.

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