Royal Caribbean utilizará desde 2023 cruceros «tríbridos» de hidrógeno, gas natural y baterías

La industria de los cruceros transatlánticos tiene bastante margen de mejora. Actualmente utiliza fundamentalmente refinos pesados del petróleo, lo que produce mucha contaminación tanto en el mar como en la cercanía de los puertos, incluso amarrados. Esta industria, como todas, tiene que irse descarbonizando.

La nueva generación de barcos que está preparando Royal Caribbbean en asociación con el astillero Meyer Werft da un paso adelante hacia la sostenibilidad. Se trata de la familia de barcos del «Project Evolution», El el primero debutará en verano de 2023. Primero de todo, utilizarán gas natural licuado (LNG) como fuente primaria para los motores. Es un combustible fósil, sí, pero más limpio: menos partículas (-97% PM) y menos CO2.

Segundo, llevarán a bordo la pila de combustible de hidrógeno de uso marítimo más potente del mundo, con unos 4 megavatios. De esta forma se podrán alimentar las necesidades eléctricas del hotel a bordo y permanecer amarrado a puerto sin emitir gases tóxicos. En las ciudades portuarias esto será especialmente agradecido y es primicia en la industria.

Además, un sistema de baterías optimizará la demanda energética del barco en general, almacenando los excedentes de generación de la pila de combustible cuando baje la demanda. Se podrá generar energía adicional con una microplanta de biomasa (MAGS o Sistema Micro Auto de Gasificación) a partir de los residuos generados por el pasaje. Así las emisiones ligadas al incinerador serán menores al haber menos volumen para quemar.

La compañía destaca la eficiencia de la nueva clase de cruceros, un 25% por adelantado de lo exigido en el Índice de Diseño de Eficiencia Energética (EEDI) exigido por la Organización Marítima Internacional (IMO). La reducción de emisiones de efecto invernadero con doble ocupación respecto a los barcos actuales ronda el 40%. En puerto puede tirar de la red eléctrica, no sabemos cuánta potencia demandaría.

Posiblemente la siguiente generación de transatlánticos sea la última en recurrir a las energías fósiles, pero puestos a seguir utilizándolas, el uso de gas natural es una de las mejores opciones. En el futuro puede que los tiros vayan por los combustibles sintéticos o una utilización mucho más intensiva del hidrógeno, a falta de fusión nuclear fría.

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