Volkswagen tiene que parar la producción de sus coches eléctricos por la falta de chips

El problema de suministro de semiconductores ha impactado de forma directa esta semana en el corazón del automóvil de Europa. Volkswagen ha confirmado que tendrá que detener temporalmente sus líneas de producción más importante por la falta de algunos componentes para sus coches eléctricos.

Esto supone un nuevo cambio ya que hasta ahora los fabricantes habían capeado el temporal priorizando los chips a los coches eléctricos. Por cuestiones principalmente de cumplir con las normas de emisiones y evitar fuertes multas. Pero ahora estos también se han visto afectados por esta situación

Volkswagen parará la producción en sus plantas de Zwickau, de donde salen 1.200 unidades cada día, y Dresde toda esta semana. Un periodo que permite reducir el impacto del parón a solo cuatro días, ya que el miércoles era festivo en Sajonia. Algo que ha permitido a la dirección seleccionar esta fecha para recuperar el stock de componentes.

El resultado es que durante esta parada de la producción se dejarán de fabricar unas 5.000 unidades. algo que afectará no sólo a los modelos de Volkswagen, sino también a otros del grupo como Cupra o Audi.

La escasez de chips provoca un impulso de las ventas de coches eléctricos

Según el diario Automobilwoche, el motivo de la interrupción de la producción es que no hay stock de chips para las unidades de control importantes.

Algo que muy posiblemente tenga como consecuencia una extensión de las fechas de entrega que ya estaban sufriendo los rigores de la falta de componentes, y que afectará a los modelos producidos en estas dos plantas. Desde el Volkswagen ID.3 o ID.4, el nuevo ID.5, así como el Audi-Q4 e-tron y Q4 Sportback e-tron, así como el Cupra Born.

Una situación que como vemos, además de afectar en el aspecto de tener que parar unos días las líneas de montaje, también ha tenido repercusiones más importantes como es que la fábrica de Zwickau no haya alcanzado su objetivo de 1.400 unidades diarias que se había anunciado en su momento. Algo que supondrá una capacidad anual de unas 240.000 unidades frente a las 330.000 que se había previsto alcanzar este año.

También queda por ver si es una situación puntual, o si tendrá que repetirse más adelante si la cadena de suministro no logra restaurar la velocidad de entregas prevista, y que podría poner en riesgo los objetivos del grupo alemán.

Fuente | Automobilwoche

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