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Prueba Ford Mustang Mach-e GT. Potencia brutal pero interruptus

Hace unas semanas he tenido la oportunidad de hacer una prueba a fondo de la versión más radical y deportiva del Ford Mustang Mach-e. Un SUV que recibe esta versión GT que le permite de esa forma ofrecer una gamas de lo más amplia con versión de batería pequeña y tracción trasera, hasta una variante deportiva, con tracción a las cuatro ruedas y batería de 88 kWh.

Sin duda lo primero que llama la atención del mismo es su estética. Una versión que coge un aspecto ya de por si deportivo del Mustang Mach-e, y que le da una vuelta de tuerca con nuevos añadidos como un faldón delantero, nuevas entradas de aire en el mismo para refrigerar los enormes frenos Bremmbo con pistones rojos, un difusor trasero y otros muchos elementos que se complementan con la presencia de unos colores muy llamativos.

En este caso el color de la unidad cedida es el «Naranja Cyber» que tiene un coste adicional de 1.500 euros respecto al de serie, un más discreto «Negro Absoluto». En total hasta ocho opciones en cuanto a color que supondrá una importante diferencia en el aspecto del Mustang. Si quieres pasar algo desapercibido, sin duda los colores básicos serán los tuyos. Si quieres ser el centro de todas las miradas, tanto el naranja como el «Azul Grabber» son tu elección.

Lo de todas las miradas lo hemos podido constatar ya que el Mustang era el centro de todas las miradas allí a dónde íbamos. Y es que si unes un diseño muy agresivo, un coche bastante grande, y un color chillón, la combinación no es apta para vergonzosos.

Ford Mustang Mach-e GT: Interior

El interior del GT no se diferencia demasiado del resto de modelos. Cuenta con una posición elevada que gustará mucho a los amantes de ir altos en el asiento. Unos asientos que en este caso son los GT Performance, que nos aseguran una buena cuota de sujeción. Algo fundamental si tenemos en cuenta los que se nos viene encima con semejantes prestaciones.

Como suele ser habitual, en este mundo no se puede tener todo y si hablamos de un modelo de altas prestaciones que tiene que agarrarnos en las curvas, esto tiene como consecuencia que los asientos tendrán que ser algo más duros. Un aspecto que se cumple en este caso con unos asientos que además cuentan con sujeción lateral para los hombros y que le otorgan un aspecto todavía más deportivos.

Por lo demás, el el tema espacios decir que el Mustang es un coche amplio donde cinco pasajeros podrán viajar sin demasiados problemas, incluso con tres personas de tamaño medio en las plazas traseras cada uno con su espacio. Eso si, estas cinco personas no podrán llevar demasiado equipaje ya que el maletero trasero es muy pequeño para el tamaño del coche. Apenas 400 litros, que por suerte se pueden complementar con el enorme maletero delantero, donde encontramos otros 100 litros, o espacio para una maleta mediana y algunas bolsas.

Si necesitamos transportar un bulto más voluminoso, siempre podremos plegar los asientos traseros, lo que nos deja una superficie totalmente plana y hasta 1.420 litros de capacidad. Maletero que por cierto, podremos abrir de una «patada» gracias al sistema de Ford de apertura de manos libres.

Un acceso que en el caso del GT, podremos hacer con el sistema de proximidad, que reconoce la llave a unos tres o cuatro metros, y que además de encender las luces de posición también proyecta una imagen del Mustang frente la puerta del conductor.

Destacar también el sistema de carga inalámbrica de móviles, que nos permite cargar UN móvil sin cables. concretamente el situado en la zona izquierda de la zona destinada a dejar los teléfonos. Un espacio cómodo y bien situado, pero que como decimos sólo nos dejará cargar un teléfono usando este sistema.

Volante e info-entretenimiento

Frente a nosotros encontramos como suele ser habitual en los coches, un volante. En este caso no habría que destacar demasiado, de no ser por un pequeño detalle que ahora os cuento.

Antes de anda decir que en el volante encontramos los controles del sistema de control de velocidad adaptativo, también el mantenimiento de carril, así como los controles de volumen del sistema de sonido. Todo correcto y sin ninguna excentricidad ni nada que se eche en falta.

Pero tal vez la principal crítica a este volante está en su tamaño. Y es que un modelo deportivo como este, con 487 CV y 860 Nm, nos permite salir en las curvas con cierta vivacidad en el eje trasero. Algo que te obliga a contra volantear. Pero el tamaño del volante hace que por momentos sea algo más complicado que hacerlo con un modelo algo más pequeño. No es un gran problema, pero si es una pérdida de comodidad o facilidad en estas «operaciones» de diversión.

El sistema de info-entretenimiento por su parte también es un elemento con espacio para la mejora. No es nada intuitivo y la colocación de la pantalla dista de ser la más eficiente. Un panel de 15.5 pulgadas colocado en posición vertical, donde para acceder a elementos básicos tendremos que realizar unas cuantas pulsaciones.

Por ejemplo, en la parte inferior encontramos los botones de la climatización, tanto del habitáculo como de los asientos. Pero su activación necesita algo de atención para conectarlos, y luego seleccionar el nivel del ventilador o del nivel de calor de los asientos. dos clicks que podrían reducirse a uno para hacerlo más sencillo.

Lo mismo para por ejemplo algo básico como ver el nivel de carga de la batería y el tiempo necesario para terminar la sesión. Para ello tenemos que bucear por hasta tres submenús hasta lograr dar con un elemento fundamental en un coche eléctrico y que de nuevo, debería estar accesible con un clic.

Luego está la ausencia de información básica como la potencia a la que estamos cargando. Aspectos que nos indican que este tipo de sistemas ha sido diseñado por alguien que no está acostumbrado a conducir un coche eléctrico y ha trasladado la forma tradicional de hacer las cosas de los modelos diésel o gasolina.

Ford Mustang Mach-e GT: conducción

Sin duda el punto más interesante de este modelo lo encontramos en su conducción. Un apartado donde el Mustang Mach-e GT se sitúa en un apartado destinado a aquellos que busquen emociones fuertes en cada curva o cada aceleración.

Y es que el GT no necesita ir muy rápido para sacarnos una sonrisa. Tal vez es uno de sus puntos más fuertes y es que a baja velocidad con un acelerón, y antes de llegar a la velocidad máxima de la vía, podremos hacer que el coche se mueva tanto de las ruedas delantera, como en las curvas de la trasera. Como digo, sin tener que alcanzar una elevada velocidad y in rebasar los límites establecidos. 

Esto nos indica que a diferencia de otros modelos eléctricos de altas prestaciones, el Mustang no tendrá que llegar a una cifra de km/h muy alta para pasar un rato divertido. Eso si, su peso, 2.300 kilos, hace que el límite también esté algo más bajo que en otras opciones dentro de esta potencia a pesar de la presencia del sistema de suspensión inteligente MagneRide, que tiene la labor de controlar que el paso por curva pueda ser seguro y rápido, pero siempre con la opción de ir un paso más allá y que afloren los nervios desde el eje trasero que nos da un toque de alegría.

El principal problema de este modelo es que su sistema de protección de la salud de la batería hace que por momentos el acceso a la potencia no sea la deseable. Esto según ha explicado Ford, se debe a un sistema que previene una excesiva salida de la potencia que puede dar la batería para alimentar los dos motores. Algo que supone que dispongamos de este máximo empuje sólo hasta un máximo de cinco segundos.

Algo que además dependerá del nivel de carga del coche. Pero curiosamente incluso a veces a niveles bajos sigue empujando al máximo en una aceleración a fondo, pero al rato ya volvamos a sufrir la limitación. Algo realmente frustrante que empaña algo su principal punto a favor.

La conclusión en este aspecto es que si buscas un coche emocionante, pero no quieres uno que te obligue ir a 200 km/h para conocer sus límites, el Mustang puede ser una buena alternativa. No será el más rápido, pero puede que si de los más divertidos, aunque tengamos que lidiar con ese sistema que podría ser solucionado o mejorado por software por parte de la marca.

Equipamiento

Dentro del equipamiento del Mustang encontramos uno de los apartados más interesantes y menos trabajados por parte de Ford, y no desde el punto de vista técnico, sino del publicitario. Hablamos del Ford Co-Pilot. Un sistema de ayuda a la conducción que sin duda ha sido una de las sorpresas más agradables de este modelo.

Se trata de un sistema de control de velocidad adaptativo capaz de mantener el coche dentro del carril. Además añade una cámara que puede leer las señales de tráfico para determinar la velocidad máxima en cada momento. Una velocidad que podremos adaptar tanto para menos, como para más.

Como supongo que casi todos, desconocía las capacidades de este sistema que me ha sorprendido. En el recorrido realizado desde Madrid a Santiago de Compostela lo he usado de forma casi constante, con un resultado excelente. Tiene aspectos a mejorar, pero los más importantes son verdaderas tonterías fácilmente solucionables por parte de Ford, sin tener que tocar la parte técnica.

La primera es la activación. Esta no es sencilla ya que tendrás que activar el sistema, y después de un rato de análisis de la vía el sistema determinará cuándo se puede poner en marcha. Algo que nos lleva a estar atentos a la pantalla hasta que aparece la figura que nos indica que está conectado. No hay un pitido ni un aviso llamativo.

Pero lo peor es que cuando por alguna razón se desactiva, el aviso se realiza con un pitido casi inaudible. Algo que si llevamos la música puesta o vamos hablando con alguien ni nos daremos cuenta. 

Por supuesto, hay que ir atento siempre a la carretera, con las manos en el volante y preparados para tomar el control. Pero la conclusión es que Ford desaprovecha un sistema con un elevado nivel de rendimiento real por no darle algo de cariño y sobre todo, de promocionarlo mínimamente.

Y es que por momento su rendimiento no sólo iguala al Autopilot de Tesla, sino que incluso lo supera. Lo supera en aspectos de que no sufre frenadas fantasma al pasar cerca de un camión y bajo un puente. También que su sistema de lectura de señales funciona a la perfección, reduciendo de forma paulatina cuando hay que bajar, y recuperando de forma automática cuando esta vuelve a subir. Además se fija en las señales, no en el GPS, lo que hace que no existan errores de estimación de la velocidad como si sufre el Autopilot.

Ford Mustang Mach-e GT: Autonomía real del 80% al 15%

 

Si hablamos de una versión deportiva, con unas llantas de 20 pulgadas, neumático de 245, un SUV no demasiado aerodinámico, tracción a las cuatro ruedas y 2.300 kilos de peso…el resultado de la prueba de autonomía apunta a unos resultados regulares.

Un modelo que como recordamos cuenta con un sistema de propulsión de dos motores y 487 CV de potencia, alimentado por una batería de 98.8 kWh, que se quedan en 88 kWh útiles.

En este caso la prueba se ha realizando en unas condiciones complejas. Mes de diciembre, con una temperatura externa de 10 grados y en un día que ha intercalado momentos de lluvia con algo de sol. 

Para el test hemos utilizado nuestro circuito habitual que consiste en una recorrido por autovía. Un recorrido muy exigente para un coche eléctrico por las constantes pendientes que tienen que afrontar, lo que lleva la dureza a un nivel bastante elevado.

En este caso nos hemos encontrado con muy poco tráfico, lo que nos ha permitido mantener una buena media de velocidad que como hemos dicho, hemos establecido en 120 km/h velocidad GPS y no la del marcador del coche que mostraba entre tres y cinco km/h más de la realidad.

Finalmente, después de 1:52 horas hemos llegado al 15% de carga, tiempo en el que hemos recorrido 187.8 kilómetros, con un consumo medio de 30 kWh a los 100 km. Algo que nos indica que con una carga completa y a velocidad autovía, en estas circunstancias el Mach-e GT habría logrado una autonomía de unos 290 kilómetros.

Esto nos indica que si el Mustang ya no es un modelo eficiente, en este caso debido a cuestiones como las enormes llantas de 20 pulgadas, lo es menos todavía. Un modelo que a pesar de todo nos permitirá realizar recorridos moderadamente largos, pero siempre y cuando podamos contar con una buena red de recarga rápida.

Resumen prueba autonomía Ford Mustang Mach-e GT

Total kilómetros187.8 km
Carga inicio prueba80%
carga final prueba15%
Consumo medio30 kWh/100 km
Temperatura exterior10 grados
Climatizador21 grados

Esto quiere decir que en unas condiciones algo más favorables, con un perfil menos exigente y una temperatura exterior de entre 15 y 20 grados, el Mustang podrá hacer sin problemas en torno a los 200 kilómetros entre el 80% y el 15% de carga. 

La cuestión es que la curva de carga del Mustang no es muy buena. Con un cargador ultrarrápido de más de 150 kW podrá lograr pasar del 10% al 80% en unos 40 minutos, con un pico de 150 kW que se producirá durante apenas unos minutos y dentro del 10-15% de nivel de carga. A partir de ahí la potencia baja hasta los 110 kW, que aguanta hasta el 30%.

A partir de ahí comienza un descenso no lineal que supone que al 40% de carga estará en torno a los 70 kW que mantendrá hasta cerca del 80%. Momento en el que la potencia baja ya drásticamente hasta situarse en solo los 10 o 15 kW.

 

Esto supone por ejemplo que para recuperar del 15% al 80% en una toma de 50 kW necesite más de una hora conectado. Pero es que para pasar del 80% al 100%, el sistema nos indica que necesitaremos otras dos horas más!!!. Una locura que hace que ir más allá del 80% sea solo para la salida desde casa después de muchas horas conectado, y no para los viajes.

Añadir sobre el recarga que personalmente después de probar muchos coches y muchos puntos diferentes, que la posición de la toma en el lateral izquierdo delantero es posiblemente la peor posición posible para un coche eléctrico. Es raro no encontrarse con problemas para realizar la conexión, sobre todo si el cable no es suficientemente largo. Para mi, por este orden, la mejor posición es en el frontal, luego en la aleta trasera izquierda, y finalmente en la aleta delantera izquierda, como es el caso del Ford o de otros modelos como los etron de Audi.

Conclusión

La conclusión es que el Mustang Mach-e en su versión GT no esconde lo que ofrece. Fuertes sensaciones y un diseño sin concesiones a la discreción, pero a cambio de un precio que de 72.000 euros, y sobre todo un consumo elevado. 

Una propuesta que nos permite viajar, pero con ciertas concesiones al tiempo tanto por su baja eficiencia, como también por un mejorable sistema de carga rápida que se queda muy por detrás de otras propuestas capaces de recuperar su carga de una forma mucho más rápida. Algo que al final supone poder viajar con más soltura e incluso flexibilidad.

También podríamos pedir la mejora de aspectos como el sistema de info-entretenimiento, y otros detalles que suelen gustar al cliente tipo de estos modelos como un mayor nivel de personalización más allá de la selección del color. Por ejemplo, poder configurar el diseño de las llantas.

Pero el gran punto a mejorar en esta versión es la cuestión de la limitación de potencia. Algo que en este 2022 deberíamos ver solucionado así como una pequeña reducción del margen de protección de la batería, 10 kWh en la actualidad, que permita aumentar algo la autonomía.

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