
Probamos el BYD Atto 3 EVO, el SUV chino da un paso de gigante y se convierte en un eléctrico sobresaliente
Apenas unos días después de su presentación, hemos tenido la oportunidad de ponernos al volante del nuevo BYD Atto 3 EVO, que trae tantas mejoras y tan profundas respecto a su predecesor que podría considerarse un modelo completamente nuevo.

El ritmo de innovación de los fabricantes chinos en el sector del coche eléctrico está marcando la pauta al resto de la industria. Su liderazgo en campos como el de las baterías les otorga una clara ventaja que están sabiendo aprovechar. Para muestra, un botón: el año pasado, el grupo BYD se convirtió en el mayor fabricante de coches eléctricos del planeta, así como en el segundo de baterías.
La compañía, que también se erige como el mayor productor de híbridos enchufables de la historia, se encuentra en plena expansión internacional. Europa juega un papel clave en sus planes estratégicos, ya que se trata de un mercado muy competitivo que durante años se le había resistido a las marcas chinas. A día de hoy, ya representan un volumen del 10%.
BYD quiere convertirse en un actor destacado en el viejo continente, motivo por el que, además de haber abierto una planta en Hungría (a la que se unirá el año que viene otra en Turquía), también está desarrollando productos cada vez más adaptados a los gustos del público europeo. El mejor ejemplo de esta tendencia es el nuevo Atto 3 EVO.
Conocido como Yuan Plus en China, el Atto 3 se erige como una pieza fundamental en la gama de BYD, ya que compite en el segmento C-SUV, el más importante de Europa en términos de volumen. El nuevo Atto 3 EVO no es un simple restyling, sino que incorpora cambios tan profundos que prácticamente podríamos hablar de una generación completamente nueva del modelo.

El BYD Atto 3 EVO apuesta por un diseño continuista
Por fuera, el recién llegado apenas se diferencia de su predecesor. Mantiene sus medidas (4.455 mm de largo, 1.875 mm de ancho, 1.615 mm de alto y 2.720 mm de distancia entre ejes). También conserva el característico diseño frontal 'Dragon Face', común al resto de integrantes de la familia Dynasty.
Sin embargo, los paragolpes tienen un diseño completamente nuevo; además, la moldura decorativa de los faldones es nueva, y se ha suprimido el anagrama de las aletas delanteras. Otro cambio destacado es que el pilar C ya no está pintado en gris satinado, sino en negro. Los pilotos continuos por su parte lucen un llamativo patrón en forma de 'nudo chino'.
El diseño del habitáculo tampoco cambia demasiado. Se mantienen elementos característicos como las cuerdas de guitarra en los bolsillos de las puertas, si bien ahora son negras. La instrumentación digital es de 8.8 pulgadas y la pantalla táctil de 15.6 pulgadas. Como novedad, se ha añadido un Head-up Display proyectado de 12 pulgadas.

El infotainment con Google integrado dispone de funciones como Google Maps o Google Assistant; además, podemos tener acceso a numerosas apps de terceros (véase Waze o Spotify). La consola central dispone de un cargador inalámbrico para smartphones de 50 W con refrigeración. También hay dos tomas USB-C, una de ellas de 60 W y otra de 18 W.
Los asientos ahora cuentan con reposacabezas regulables en altura en lugar de integrados en el respaldo. También disponen de calefacción, ventilación y ajuste lumbar de serie. La calidad percibida es buena, con plásticos acolchados en la zona superior del salpicadero, las puertas, los laterales de la consola...

En la segunda fila nos encontramos con un espacio bastante generoso tanto para la cabeza como para las piernas. El piso es completamente plano, si bien la plaza central es algo incómoda tanto por anchura como por la firmeza del respaldo (que oculta un reposabrazos con dos posavasos). Los pasajeros de la segunda fila disponen de sus propias salidas de aireación y otras dos tomas USB-C (de nuevo, una de ellas de 60 W y otra de 18 W).
Un aspecto que BYD ha cuidado especialmente es el maletero, que pasa de cubicar 440 litros a unos muchos más generosos 490 litros. Por si esto fuera poco, también hay un frunk o maletero delantero de 101 litros. Estamos hablando por lo tanto de un vehículo mucho más práctico, algo que encaja a la perfección con su carácter más familiar y rutero, como veremos a continuación.

Hasta 449 CV de potencia y más autonomía
Y es que las modificaciones más profundas se concentran en el apartado técnico. Para empezar, el Atto 3 EVO ya no es un vehículo de tracción delantera, sino que pasa a estar disponible en versiones de tracción trasera single motor (Design) y total dual motor (Excellence), de 313 CV (230 kW) y 449 CV (330 kW) respectivamente. Pueden completar el 0-100 km/h en 5.5 y 3.9 segundos, con una velocidad punta de 180 y 200 km/h. Nada mal para un SUV compacto sin pretensiones deportivas.
A pesar de que es mucho más potente que antes (204 CV), la motricidad ha mejorado gracias a la nueva configuración mecánica. Durante nuestra breve toma de contacto nos pusimos al volante de una unidad con el nivel de acabado Design, que ofrece una respuesta instantánea y un empuje muy contundente. Personalmente, y a no ser que vivamos en zonas en las que por climatología sea recomendable tener un vehículo con tracción a las cuatro ruedas, considero que el modelo de acceso cumple sobradamente en lo que a prestaciones se refiere.

BYD también ha buscado darle un toque más europeo al chasis. La suspensión es nueva (MacPherson con doble rótula delante y multibrazo de cinco brazos en lugar de cuatro detrás) y tiene un tarado más firme, si bien sigue siendo a todas luces cómoda. La dirección también se ha recalibrado; eso sí, sigue sin haber levas tras el volante para regular la frenada regenerativa (cuyos dos niveles de retención se seleccionan desde la pantalla central).
La batería es de tipo LFP (litio-ferrofosfato) y tiene una capacidad de 74.8 kWh, suficiente para homologar una autonomía de entre 510 km WLTP (Design) y 470 km WLTP (Excellence). Estamos pues ante un coche eléctrico más apto para afrontar viajes largos que antes. A esto también ayuda su capacidad de carga mejorada: con un sistema de 800 voltios y un pico de 220 kW en corriente continua, puede pasar del 10 al 80% en 25 minutos (antes 40 minutos). Durante nuestra corta prueba no pudimos medir consumos de forma fiable, algo que dejaremos para futuros test de mayor duración.

Precio y conclusiones
Como indicábamos antes, la gama se divide en las terminaciones Design (PVP de 42.990 euros) y Excellence (PVP de 45.990 euros). Si aplicamos los descuentos promocionales actualmente vigentes, se quedan en 36.830 y 43.830 euros, y si añadimos las ayudas estatales del Plan Auto+ (de 3.375 y 2.925 euros respectivamente), bajan a 33.455 y 40.905 euros. Más allá de las diferencias mecánicas entre uno y otro, el Excellence añade los siguientes elementos no incluidos en el Design: el Head-up Display, el techo panorámico practicable y los asientos traseros calefactados.
El Atto 3 EVO no es un simple restyling del anterior Atto 3, sino un paso de gigante que demuestra que BYD no se duerme en los laureles. El SUV eléctrico se presenta como una propuesta mucho más completa y redonda que antes, con una relación precio/producto muy atractiva e importantes mejoras en aspectos como las prestaciones, la autonomía o los tiempos de carga. En definitiva, tiene madera de superventas.


