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Unos 50 vehículos eléctricos tuvieron que recargarse con generadores diésel en la cumbre sanitaria de la UE en Francia

Hace un par de semanas se reunieron informalmente los representantes europeos en materia sanitaria bajo el paraguas de la presidencia francesa de la Unión Europea, concretamente en Lyon el 9 de febrero, y al día siguiente en Grenoble. Para el transporte de autoridades la presidencia puso el requisito de que se usasen vehículos eléctricos.

El problema es que las instalaciones donde tuvieron lugar estos eventos no están preparadas para recargar tantos vehículos eléctricos a la vez, ¿qué podía salir mal? Pues nada que unos generadores estacionarios diésel no puedan solucionar. La prefectura del Ródano se vio obligada a alquilar dos para la recarga de los vehículos.

Le Progrès de Lyon denunció esta circunstancia con una foto tomada en el Palacio de Congresos de la misma ciudad. En ella se ve una ristra de furgonetas eléctricas de Stellantis que están recargando de un grupo electrógeno con motor diésel. Solo había capacidad para recargar cuatro vehículos eléctricos a la vez, y dado que estuvieron involucrados medio centenar de unidades, no quedó más remedio.

«La prefectura [del Ródano] nunca ha tenido que gestionar un evento de esta magnitud» fue la justificación emitida por el departamento de prensa a la publicación Le Progrés

Este tipo de imágenes, que hacen salivar a los detractores de los vehículos eléctricos, pone de manifiesto que a veces las buenas intenciones se ven sobrepasadas por la realidad. Está bien que el traslado de autoridades se haga en vehículos eléctricos, siempre y cuando estos puedan ser recargados con energías limpias. Si no, es puro postureo.

Podemos hacer cálculos sobre la eficiencia de los grupos electrógenos, pongamos 3 kWh por litro (ya son un 70% de pérdidas), una eficiencia del 85% en la recarga y un consumo homologado WLTP de 22 kWh/100 km por furgoneta, tendríamos un equivalente a 8,6 l/100 km. Prácticamente lo mismo que si hubiesen sido motores diésel en cada furgoneta, pero hay que añadir el coste energético de haber plantado esos generadores ahí, porque no han llegado por ciencia infusa. Los movió un camión diésel, tal vez dos.

¿Conclusión? La próxima vez que haya que hacer esto, mientras no haya una infraestructura de recarga adecuada, números en mano es más ecológico utilizar 50 furgonetas diésel que 50 furgonetas eléctricas que recargan con generadores diésel y que a su vez se han transportado en camiones diésel. Y también habría que revisar por qué el Palacio de Congresos de Lyon solo puede tener cuatro puntos de recarga, pero eso es harina de otro costal.

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