Cuando la garantía del coche eléctrico no coincide con lo que dice la web

Un propietario de un Nissan Leaf se enfrenta a una cara avería tras descubrir que la garantía durante la compra y la publicada online no coinciden. La marca se apoya en la versión digital, mientras el cliente defiende el documento original. El caso reabre el debate sobre la claridad de las garantías en los coches eléctricos y de nuevo con Nissan en el punto de vista.

Cuando la garantía del coche eléctrico no coincide con lo que dice la web
Nissan LEAF

Publicado: 07/02/2026 10:00

4 min. lectura

Un propietario holandés se ha encontrado con una factura inesperada de 4.000 euros tras sufrir una avería en su Nissan Leaf. Lo que parecía un problema que cubriría sin problemas la garantía acaba convirtiéndose en un choque frontal entre lo que decía un documento firmado y lo que hoy aparece en la web del fabricante. Una situación más común de lo que debería y que vuelve a poner el foco en las garantías de los coches eléctricos.

Este cliente compró su Nissan Leaf convencido de que la batería estaba cubierta durante 8 años o 160.000 kilómetros, sin limitaciones ni exclusiones. Así lo indicaba, negro sobre blanco, una declaración escrita de Nissan Países Bajos durante la venta. Sin embargo, cuando el problema aparece y toca tirar de garantía, la marca se remite a la información publicada en internet, donde las condiciones cambian de forma sustancial: cinco años de cobertura para defectos y ocho años solo para pérdida de capacidad. Resultado: una reparación presupuestada en 4.000 euros que nadie quiere asumir.

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Según explica el afectado, en el momento de producirse la avería no contaba con un seguro de defensa jurídica, por lo que busca ahora la forma de reducir el impacto económico. La gran pregunta es si Nissan puede escudarse en lo que figura en su web cuando existe un documento oficial que dice exactamente lo contrario. Y, más importante aún, si estamos ante un caso de publicidad engañosa o, como mínimo, de información contradictoria.

Desde el punto de vista legal, el asunto no es tan simple. El experto jurídico consultado señala que lo clave es determinar qué información estaba disponible y fue comunicada en el momento de la compra. Es decir, qué sabía el comprador —o podía saber razonablemente— sobre las condiciones reales de la garantía cuando firmó el contrato. Si la documentación entregada por la marca hablaba de una cobertura total sin límites, ese texto tiene un peso muy relevante.

En caso de que el diálogo con el concesionario no llegue a buen puerto, existe una vía alternativa: acudir a la Comisión de Conflictos de Vehículos, siempre que el vendedor sea miembro de la asociación correspondiente. Este organismo puede emitir un dictamen vinculante para ambas partes y suele ser una solución rápida y asequible frente a un proceso judicial largo y costoso.

Una historia que sirve de aviso para navegantes. En el mundo de los coches eléctricos, donde la batería es el corazón del vehículo y también su componente más caro, leer la letra pequeña y conservar toda la documentación puede marcar la diferencia entre una reparación cubierta… o una factura de varios miles de euros.

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