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En octubre comenzará la producción de los primeros Vortex Bladeless

Hace ya casi 10 años que el ingeniero español David Yáñez puso en marcha si visión de cómo serían los aerogeneradores del mañana. Una estructura vertical sin aspas que denominó Vortex Bladeless que una década después de mucho trabajo se asoma por fin a su fase comercial.

Vortex Bladeless es una forma alternativa, y desde cierto punto de vista rompedora, de aprovechar la energía del viento, con características radicalmente diferentes a la generación de energía eólica convencional.

Se trata de un aerogenerador formado por un cilindro cónico vertical anclado al terreno mediante una varilla elástica que, con el paso del aire a su alrededor, oscila y, gracias a un sistema de bobinas e imanes, permite la generación de electricidad con ese movimiento.

Realmente no es una turbina eólica ya que no gira sobre un eje. Se basa en el fenómeno de la resonancia aeroelástica, aprovechando la energía del viento en la emisión de los vórtices de Von Karman, un proceso llamado vortex shedding o vortex street. De esta manera el dispositivo oscila con un movimiento silencioso que lo hace perfecto para ser colocado en cualquier lugar sin necesidad de lubricantes ni molestias a la fauna.

Un proyecto que lleva 9 años en fase experimental y que ahora prepara el inicio de la producción de su segundo modelo de mayor tamaño. El Tacoma.

De esta forma Vortex crea un modelo de aerogeneradores diferente a los convencionales, y con los que de momento no pretenden competir, que además pone sobre la mesa una importante cantidad de potenciales beneficios. Según sus diseñadores, el Bladeless es un 60% más efectivo que la tecnología eólica que hoy conocemos produciendo menos ruido y ocupando menos espacio.

Hasta ahora Vortex había fabricado de forma experimental su propuesta más pequeña, el Nano. Un modelo de 85 centímetros de alto de unos pocos vatios de potencia que está destinado a labores de demostración e investigación.

Vortex Bladeless Tacoma

Pero en octubre desde Vortex se ha indicado que comenzarán la producción de «un modelo de mayor tamaño». Algo que debería suponer la fabricación del Tacoma, que como recordamos llega a los 3 kW de potencia y 2.75 metros de alto, y que ya puede convertirse en una alternativa para complementar la producción de una vivienda o reducir la factura en las casas situadas en zonas con buenas corrientes de aire.

Su fisonomía los hace indicados también para zonas urbanas, donde suele haber limitaciones para la energía solar, por espacio, y la eólica tradicional, por el ruido. Una propuesta compacta y ligera, estiman que con el equipo de anclaje no superará los 15 o 20 kilos por unidad, y cuyo precio también esperan sea competitivo situándose según sus responsables «a la altura de los paneles solares de producción media-alta

El potencial de la tecnología parece ser muy elevada, tanto que incluso planean el diseño de turbinas de 140 metros de alto y 1 MW de potencia. Un aspecto del que solo necesitan un socio industrial que les ayude en el proceso de diseño y fabricación en una iniciativa que según sus propias estimaciones ha llegado ya al 95% de desarrollo del producto, adentrándose ahora en la fase en la que tendrá que completas las certificaciones e iniciar el duro trabajo de industrializar todo el desarrollo.

Más info | Vortex

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