
Renault llama a revisión al Renault 5 por riesgo de incendio en la batería
Renault inicia una campaña de revisión que afecta al Renault 5 y al Renault 4 por un defecto en la batería; el problema podría provocar fallos de carga o sobrecalentamiento con resultado de incendio ante lo que los coches deberán pasar por taller para evitar riesgos mayores.

Renault se ha llevado un duro golpe mediático por culpa de un fallo de fabricación de uno de sus lanzamientos más exitosos de los últimos tiempos, el nuevo Renault 5 ha sido llamado a revisión por un problema que no es precisamente menor: riesgo de sobrecalentamiento en la batería que, en casos extremos, podría acabar en incendio. Y no viene solo, porque su “hermano” el Renault 4 también está afectado por el mismo defecto.
El origen del fallo está en un defecto de producción en las celdas de la batería. Según la información publicada en la base de datos de seguridad de la Comisión Europea, se ha identificado una posible delaminación del ánodo en algunas celdas. En términos más claros, parte del material interno de la batería puede desprenderse, lo que a su vez puede dañar componentes clave como el colector de corriente o el separador.
Este deterioro interno no es algo que el usuario vaya a notar a simple vista, pero sus consecuencias sí pueden ser evidentes. En el mejor de los casos, el coche podría perder autonomía o directamente negarse a cargar. En el peor escenario, ese daño interno podría provocar un cortocircuito dentro de la batería, desencadenando una fuga térmica, una reacción en cadena que eleva la temperatura de forma descontrolada y aumenta el riesgo de incendio.

Renault ha reaccionado activando una campaña de revisión que ya está en marcha desde el 10 de marzo de 2026. Las unidades afectadas deberán pasar por el taller para ser inspeccionadas y, si es necesario, reparadas. La marca no ha detallado aún cuántas unidades están implicadas a nivel europeo, pero sí confirma que se trata de una intervención preventiva para evitar riesgos mayores.
El problema, además, tiene implicaciones regulatorias. El defecto detectado hace que estos modelos no cumplan con la normativa europea en materia de homologación y vigilancia del mercado de vehículos, así como con los estándares técnicos exigidos para sus componentes. Esto obliga al fabricante no solo a reparar los coches, sino a garantizar que el fallo no vuelva a repetirse en futuras producciones.

Lo llamativo del caso es que afecta a dos modelos clave en la nueva estrategia eléctrica de Renault. El Renault 5, que ha tenido una excelente acogida por parte del público europeo, y el Renault 4, que recupera un nombre mítico adaptado a la era de los coches eléctricos.
Habrá que ver cómo gestiona Renault esta situación y, sobre todo, si logra atajar el problema de forma rápida y eficaz. Porque en un momento en el que la competencia aprieta y la electrificación avanza a toda velocidad, cualquier tropiezo cuenta más de la cuenta. Y más si afecta a uno de los modelos llamados a ser referencia en su segmento.
Nota:
Hemos preguntado a Renault España para ver si las unidades vendidas en nuestro país también se ven afectadas.



