Tesla ha superado el pico de pedidos acumulados, baja tiempos de entrega y tiene margen para bajar precios

Las mejoras efectuadas en las fábricas de Fremont/Texas y Shanghái de Tesla están teniendo efecto, de acuerdo a los datos recopilados por Troy Teslike en Twitter. Desde finales de julio hasta el 31 de agosto sus cuentas indican que se ha reducido el acumulado de pedidos en 90.000 unidades, de 504.000 a 414.000, o lo que es lo mismo, la producción de 102 días en vez de 123 días.

Estos datos se basan en información no oficial y susceptible de cierto error, pero en el primer semestre su precisión es del -0,3%, así que sirven perfectamente como referencia. La carga de trabajo se ha reducido en todas las fábricas, aunque de forma desigual. Fremont y Texas bajaron de 153 a 131 días de producción acumulada, Shanghái de 102 a 80 días, y Berlín de 141 a 136 días. Giga Texas ya ha producido 10.000 unidades del Model Y Long Range.

El modelo que menos lista de espera tiene es el Tesla Model Y RWD, fabricado en China, con solo 18 días de espera y 18.980 unidades acumuladas a fecha del 31 de agosto. En cambio, toca esperar un buen rato para un Model X Long Range americano, 365 días, con un acumulado de 22.000 pedidos. Al cierre de agosto Tesla tenía pendientes de fabricar y entregar 414.017 unidades, y a un ritmo de 4.058 unidades diarias, es el equivalente a 102 días en general.

Echando un vistazo al histórico de datos (la imagen se amplía accediendo al tuit original), la situación vuelve a niveles previos a la guerra en Ucrania, ya que a finales de enero se acumulaban 406.000 pedidos, y a finales de febrero 423.000 pedidos. El objetivo de Tesla es dar un plazo de cuatro a ocho semanas entre que se pide un coche y se entrega al cliente, y solo se logra con un modelo, el Model Y RWD chino, que se ofrece en España desde 49.990 euros y compatible con MOVES III.

La lectura que podemos sacar de estos datos es que Tesla puede ajustar precios en las versiones que menos lista de espera tienen, ya que no hay tanta necesidad de elevar precios para amortiguar futuros precios de las baterías -que suben por encima de la inflación de los proveedores-, y seguir haciendo daño a otros fabricantes que no pueden entregar los coches en menos tiempo.

De momento no podemos hacer la interpretación de que la demanda de Tesla está aflojando, sino que las fábricas están trabajando a mayor ritmo respecto a la demanda. Por otra parte, se incrementa el margen para exportar unidades a mercados donde no está presente. En las últimas semanas, por ejemplo, los Model Y han llegado a nuevos mercados de la región Asia-Pacífico, como Australia, Nueva Zelanda y Japón.

Fuente | @TroyTeslike (en Twitter)

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