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Volvo comienza la producción del EX90 tras haber solventado todos sus problemas de software

La producción del nuevo Volvo EX90 acaba de dar comienzo en Charleston (Carolina del Sur, Estados Unidos). El SUV ejecutivo, que se presentó a finales de 2022, se ha hecho de rogar debido a una serie de problemas de software que retrasaron su lanzamiento comercial. Las primeras entregas tendrán lugar en el segundo semestre.

Se trata del primer automóvil de la firma sueca equipado con tecnología informática central, lo que según Volvo permitirá iniciar una nueva era en materia de seguridad. El EX90 está siempre conectado y es compatible con actualizaciones de software inalámbricas, las cuales están habilitadas por IA y fundamentadas en datos recopilados en tiempo real.

Asentado sobre la plataforma SPA2, el EX90 ofrece una autonomía de hasta 600 km WLTP. Volvo asegura que se trata de su automóvil más seguro hasta la fecha, ya que cuenta con tecnologías de seguridad activa y pasiva de nueva generación que lo sitúan en lo más alto del mercado.

«El Volvo EX90 totalmente eléctrico marca el comienzo de una nueva era para Volvo Cars —una nueva era en materia de seguridad, sostenibilidad y tecnología centrada en las personas», declara Jim Rowan, CEO de Volvo. «El EX90 se fabrica en Estados Unidos, algo que nos llena de orgullo, y refleja nuestro compromiso a largo plazo con nuestra gente de Carolina del Sur y el mercado estadounidense en general».

Volvo EX90

Volvo reutilizará gran parte de la arquitectura del EX90 en sus futuros coches eléctricos

Charleston es la primera planta de Volvo en Estados Unidos. Inaugurada en verano de 2018, actualmente se encarga de producir tanto el EX90 como el S60. Las instalaciones, que tienen una capacidad máxima de 150.000 vehículos anuales, han recibido importantes inversiones en los últimos tiempos para renovar y ampliar el taller de carrocería y el taller de pintura. También cuentan con una línea de baterías de última generación.

Rowan explicaba recientemente que el trabajo llevado a cabo en el EX90 beneficiará a sus próximos lanzamientos eléctricos. «Cuando retrasamos el EX90, parte de la demora fue para asegurarnos de que el software pudieran reutilizarse a un nivel muy alto. Lo que veremos es la reutilización de un código realmente robusto que habremos escrito y probado en el EX90. Eso significa que el trabajo de desarrollo será mucho menos costoso. Podemos asegurarnos de que la distancia entre el lanzamiento de esos automóviles y su entrega a los clientes esté mucho más en línea con lo que nos gustaría: un par de meses versus un año o más».

Todo el dinero invertido en arreglar el software del EX90 se traducirá en importantes ganancias en los próximos 5-6 años. Además, al dilatar su llegada a las carreteras, Volvo ha evitado poner a la venta un producto sin acabar y con errores.

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