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El desastre sobrevuela a Volkswagen. Caen las ventas, nuevos retrasos para la plataforma SSP y la competencia china puentea los aranceles

No corren buenos tiempos para los fabricantes europeos, que están viendo como las ventas están empezando a resentirse. Después de presionar para mantener su negocio del motor de combustión, han descubierto que es un camino sin retorno y ahora ni venden eléctricos, y cada vez venden menos coches de combustión. Algo que está sufriendo especialmente una Volkswagen que ahora además se enfrenta de nuevo a los fantasmas de los retrasos de su nueva plataforma y los ya crónicos problemas con el software.

Según indica el diario alemán Manager Magazin, las cifras de ventas del segundo trimestre siguen las del primero y han sido calificadas por los expertos como pésimas: Volkswagen reduce sus ventas un 5,2%, y  Audi se descalabra con un 11,3% menos. Todo el grupo acumula un descenso en el trimestre del 3,8%.

Esto ha llevado a la dirección a reducir su previsión de beneficios para todo el año; El rendimiento operativo de las ventas debería ser medio punto porcentual inferior al prometido anteriormente: entre un 6,5 y un 7%.

Y ahora retrasos con la SSP y el nuevo Golf se va a 2029

Volkswagen ha vuelto a retrasar una vez más el lanzamiento de sus futuros modelos. Gran parte de la arquitectura SSP (Scalable System Platform), inicialmente prevista a partir de 2025 y que debería ser la base técnica para la mayoría de los nuevos modelos del grupo, llegará más tarde de lo previsto.

Los primeros modelos de volumen no saldrán a la venta antes de 2029, algo que afectará directamente al nuevo Volkswagen Golf, que tendrá que esperar más de lo esperado para su desembarco comercial.

Según información de la revista económica, “el Golf” se pospondrá 15 meses y, por lo tanto, no comenzará como muy pronto hasta 2029. Otros modelos se retrasaron aún más: el T-Sport, un SUV eléctrico más grande y situado entre el Atlas y el Touareg, no debía llegar hasta 2031, casi tres años de retraso.

Una de las razones de los cambios sería el software, que durante mucho tiempo ha sido un quebradero de cabeza para Volkswagen.

La arquitectura del vehículo SSP debería funcionar con la arquitectura de software E3 2.0 anunciada hace mucho tiempo, de la que es responsable Cariad, filial de Volkswagen. Pero la arquitectura llega tan tarde que los modelos tienen que salir al mercado con mucho más retraso de lo habitual.

Según los expertos, el cambio actual está relacionado con limitaciones económicas. A partir de 2026, los nuevos modelos de la familia de coches eléctricos de Volkswagen no usarán la plataforma MEB anterior, sino la arquitectura MEB+ revisada.

Según el informe, los modelos ID podrían recibir ayuda de software de uno de los nuevos socios del grupo: XPeng o Rivian. En primer lugar, se trata de coches como el pequeño ID.2, que se espera que cueste unos 25.000 euros, y que está previsto llegue al mercado en 2026. Unos dos años después de sus principales rivales. Si no hay nuevos retrasos claro.

Según el informe, la arquitectura del nuevo socio de Volkswagen, Rivian, podría reemplazar completamente la arquitectura del grupo E3 2.0. y acelerar su llegada al mercado.

Opinión

Una situación realmente dantesca que se suma a la pérdida de competitividad de la industria alemana por su dependencia del gas ruso, y que ahora tienen que sustituir por alternativas más costosas. Algo que afecta irremediablemente al sector del automóvil.

Pero también es efecto de una falta de visión de los fabricantes alemanes que han mantenido su estrategia con el coche eléctrico de la misma forma que el de combustión, con diseños anodinos, interiores pragmáticos y poca tecnología. Algo que se ha sumado a una absurda política de precios inflados que ha tendido una alfombra roja a Tesla y a los fabricantes chinos.

El Ministro de Industria turco, Mehmet Fatih Kacir, y el jefe de BYD, Wang Chuanfu, firman un acuerdo de cooperación bajo la supervisión del Jefe de Estado, Recep Tayyip Erdogan

Y para frenarlos nada mejor que unos buenos aranceles, que BYD ya se ha encargado de sortear rápidamente con el anuncio de la apertura de una fábrica en Hungría, y ahora una segunda en Turquía, que ha sido confirmada esta semana por el presidente turco y el presidente de BYD en una reunión pública.

Pero incluso con estos aranceles, los coches eléctricos chinos son más competitivos económicamente que los europeos, lo que sin duda es algo digno de ser analizado por los principales directivos de los fabricantes locales.

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