
BMW abandona una tecnología en la que fue pionera y que ahora el resto de marcas copian
En un momento en el que cada vez más fabricantes apuestan por los extensores de autonomía para sus coches eléctricos, BMW descarta recuperar esta tecnología que ya utilizó en el primer i3.

El primer BMW i3 tenía poco que ver con el modelo homónimo presentado hace escasos días. Mientras que este último es una berlina mediana de 4.76 metros de largo encuadrada dentro de la familia Serie 3, su predecesor era un pequeño monovolumen de algo menos de 4 metros con un avanzado chasis realizado en fibra de carbono.
El primer eléctrico producido en masa por la firma bávara estuvo a la venta entre 2013 y 2022, llegándose a fabricar más de 250.000 unidades. Inicialmente, equipaba una diminuta batería de 21.6 kWh, motivo por el que BMW decidió ofrecer también una variante de autonomía extendida REx, la cual añadía un motor térmico a modo de generador.
BMW fue, junto a General Motors (cuyo Chevrolet Volt vio la luz en 2010), uno de los grupos pioneros en la tecnología EREV (Extended Range Electric Vehicle), por la que ahora están empezando a apostar cada vez más fabricantes como alternativa para aquellos clientes que todavía no se atrevan a apostar por un BEV (Battery Electric Vehicle). Este es el caso de Renault, cuyo próximo Scénic se ofrecerá tanto como eléctrico puro como con extensor.
Curiosamente, BMW no planea recuperar esta tecnología; de hecho, la discontinuó cuando el i3 original recibió su última evolución, que incorporaba una batería de 42.2 kWh con la que llegaba a los 310 km WLTP. Puesto que los nuevos eléctricos de la compañía basados en la plataforma Neue Klasse anuncian unas autonomías realmente destacadas (el i3 ronda los 900 km WLTP, mientras que el iX3 homologa 805 km WLTP), no se contemplan versiones EREV.

BMW confía plenamente en las capacidades de la plataforma Neue Klasse
Joachim Post, director de I+D de BMW, considera que la elevada autonomía de sus nuevos modelos y sus competitivos tiempos de carga (con un pico de 400 kW en corriente continua, el iX3 puede pasar del 10 al 80% en apenas 21 minutos) eliminan la preocupación de los clientes, haciendo simplemente innecesaria esta tecnología.
"Con la Neue Klasse, contamos con la sexta generación de celdas de batería, lo que ha supuesto una gran mejora en la autonomía. No creemos que haya motivo de preocupación al respecto. Por supuesto, estaremos atentos a todas las opciones disponibles y analizaremos si necesitamos integrar extensores de autonomía en nuestro catálogo. Por el momento, y especialmente con lo que tenemos en la Neue Klasse, creemos que estamos en una posición muy ventajosa sin necesidad de ellos".

BMW también lleva la contraria al resto del mercado en su apuesta por la pila de combustible de hidrógeno. A pesar de las paupérrimas ventas de los FCEV (Fuel Cell Electric Vehicles) a nivel mundial, el próximo X5 contará con una versión de este tipo. "Estamos convencidos de que será una alternativa necesaria para la mitigación del cambio climático. Creemos que la tecnología de la pila de combustible puede contribuir a ello".
Fuente | BMW BLOG


