Locura en BYD: ya compite contra sí misma lanzando dos coches prácticamente idénticos

BYD acaba de pasarse el juego al presentar una nueva berlina que amplía todavía más su enorme ofensiva en el mercado; el problema es que sus similitudes con otro modelo recién estrenado son difíciles de ignorar; dos coches de familias diferentes que supone que

Locura en BYD: ya compite contra sí misma lanzando dos coches prácticamente idénticos
BYD Qin Max

Publicado: 14/08/2026 10:00

7 min. lectura

BYD está llevando la competencia en China a un punto difícil de imaginar, y sostener. La marca acaba de presentar el Qin Max, una nueva berlina de la familia Dynasty que, sobre el papel, es prácticamente el mismo coche que el recién estrenado Seal 06 de la gama Ocean. Dos modelos diferentes, dos familias comerciales y, en realidad, unas diferencias mínimas entre ambos.

El BYD Qin Max se ofrece en China con versiones híbridas enchufables y eléctricas, con un total de nueve configuraciones y precios que parten de unos 14.700 euros al cambio. La gama llega hasta aproximadamente 21.200 euros, mientras que algunos equipamientos opcionales permiten añadir todavía más tecnología a un coche que ya parte de una dotación muy elevada.

El Qin Max y el Seal 06 son casi el mismo coche

Locura en BYD: ya compite contra sí misma lanzando dos coches prácticamente idénticos

En cuanto al diseño, el Qin Max mide 4,866 metros de largo, 1,88 metros de ancho y 1,495 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,82 metros. Es una berlina de tamaño considerable para su segmento y comparte prácticamente todas sus cotas principales con el Seal 06. De hecho, solo hay cuatro milímetros de diferencia en longitud y diez milímetros en anchura entre ambos modelos.

El interior también apuesta por un nivel de tecnología elevado. El Qin Max incorpora una pantalla central flotante de 15,6 pulgadas, sistema de proyección de información sobre el parabrisas mediante realidad aumentada y hasta una nevera integrada con funciones de refrigeración y calefacción. En las versiones superiores también puede incorporar el sistema de control inteligente de la carrocería DiSus-C, capaz de adaptar la suspensión anticipándose al estado de la carretera.

La gama mecánica es igualmente amplia. El Qin Max eléctrico utiliza tracción trasera y está disponible con motores de 120 kW (161 CV) y 240 kW (322 CV). En el segundo caso, el par máximo supera los 400 Nm y permite acelerar de 0 a 100 km/h en alrededor de cinco segundos, cifras que hace no demasiado tiempo estaban reservadas a modelos bastante más caros.

Locura en BYD: ya compite contra sí misma lanzando dos coches prácticamente idénticos

La batería es otro de los grandes argumentos. Las versiones eléctricas utilizan la segunda generación de la batería Blade de BYD, con autonomías homologadas de 530 y 630 kilómetros según el ciclo CLTC. Pero lo más llamativo está en la capacidad de carga: en condiciones normales, el Qin Max puede pasar del 10% al 70% en aproximadamente cinco minutos y alcanzar el 97% en unos nueve minutos gracias a la tecnología de carga ultrarrápida de BYD.

En cuanto al equipamiento tecnológico, algunas versiones pueden incorporar por 12.000 yuanes adicionales, unos 1.600 euros, el sistema de asistencia a la conducción God’s Eye B con LiDAR. También existe la posibilidad de añadir una carrocería bitono por otros 3.000 yuanes, alrededor de 400 euros.

Locura en BYD: ya compite contra sí misma lanzando dos coches prácticamente idénticos

El Qin Max incorpora además asistencia avanzada para la conducción urbana y en carretera, con funciones capaces de gestionar cambios de carril, rampas y obstáculos. BYD incluso ha introducido una política de respaldo para este sistema por la que la compañía asumirá la responsabilidad en determinados accidentes cuando la función se utilice conforme a la normativa.

Pero aquí es donde aparece la parte realmente llamativa de esta presentación. El BYD Qin Max y el Seal 06 son prácticamente el mismo coche por debajo de la carrocería. Ambos comparten la misma distancia entre ejes de 2,82 metros, motores, opciones de batería, tecnología híbrida enchufable, sistema de carga rápida y buena parte de su equipamiento tecnológico.

Los dos modelos ofrecen las mismas potencias de 120 y 240 kW en sus versiones eléctricas, junto con autonomías CLTC de 530 y 630 kilómetros. También comparten la segunda generación de la batería Blade, la carga ultrarrápida, el sistema God’s Eye, la suspensión inteligente DiSus-C, el sistema multimedia DiLink 150 y el sistema de realidad aumentada sobre el parabrisas.

Las principales diferencias se encuentran en el diseño exterior, algunos elementos del interior y la distribución del equipamiento entre las diferentes versiones. Por lo demás, resulta difícil no pensar que BYD está vendiendo dos interpretaciones de un mismo coche a través de sus dos grandes redes comerciales.

Y eso es precisamente lo que convierte al Qin Max en una de las presentaciones más curiosas de BYD. La marca está creciendo a tal velocidad y cuenta con una gama tan amplia que ha llegado al punto de competir contra sí misma, colocando dos modelos prácticamente idénticos en el mismo mercado y con precios también muy parecidos.

El resultado puede ser interesante para los compradores chinos, que tienen todavía más opciones donde elegir, pero también deja una imagen bastante clara de hasta dónde está llegando la guerra de precios y tecnología en China. Mientras algunos fabricantes todavía están intentando ponerse al día, BYD ya parece tener suficiente capacidad como para lanzar un modelo nuevo que se enfrenta directamente a otro que acaba de presentar bajo otra marca de su propia estructura.

En este caso, más que una rivalidad entre fabricantes, estamos ante una batalla interna de BYD contra BYD. Y viendo las cifras, la tecnología y los precios del Qin Max, parece que la marca no tiene ninguna intención de levantar el pie del acelerador.

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