
El nuevo Rivian parece un Golf 1 apunta a Europa con un precio de 35.000 euros
Rivian quiere dejar atrás su imagen de fabricante de coches eléctricos grandes y caros con una nueva generación de modelos más pequeños; el R3 será uno de los protagonistas de esta estrategia y llegará después del R2; su diseño rompe con lo habitual en el segmento y la marca ya prepara incluso un modelo todavía más asequible.

Rivian lleva varios años haciéndose un hueco en el mercado de los coches eléctricos, pero hasta ahora lo ha hecho con modelos de un tamaño alejado de la mayoría de compradores europeos. El R1T y el R1S sirvieron para dar a conocer la marca, mientras que el R2 supone el primer paso hacia un mercado mucho más amplio. Pero lo realmente interesante vendrá después, con un un modelo todavía más pequeño que puede cambiar bastante las cosas.
Se trata del Rivian R3, un SUV compacto con una estética muy particular que recuerda inevitablemente a algunos de los grandes iconos de la historia del automóvil. Su lanzamiento todavía queda lejos, pero la estrategia de Rivian empieza a estar bastante más clara: utilizar modelos más pequeños para reducir costes y acercarse progresivamente al mercado de masas.
Un Rivian más pequeño y mucho más accesible

El R2 será durante un tiempo la puerta de entrada a Rivian, pero la compañía estadounidense ya trabaja en el siguiente escalón. El R3 ocupará una posición inferior dentro de la gama y, sobre el papel, tendrá precisamente una de las características que más necesita Rivian para crecer: un precio considerablemente más bajo.
El propio RJ Scaringe, fundador y consejero delegado de Rivian, ha confirmado recientemente que el R3 será sensiblemente más barato que el R2. Y no se quedará ahí. El ejecutivo también ha adelantado que después del R3 llegará el R4, que volverá a reducir el nivel de acceso a la gama.
Esto convierte al R3 en una pieza especialmente importante para el futuro de la marca. Rivian comenzó su aventura comercial con el R1T y el R1S, dos modelos grandes y caros, pero ahora necesita aumentar sus volúmenes con productos capaces de llegar a muchos más compradores. El R2 ya representa ese cambio de estrategia y el R3 profundizará todavía más en ella.

Además, el proyecto tiene una ventaja importante para Rivian: el R3 compartirá buena parte de la base tecnológica con el R2. La compañía presentó ambos modelos como parte de una nueva generación de productos con una arquitectura diseñada para poder adaptarse a diferentes tamaños y configuraciones.
En el apartado estético, el R3 apuesta por una carrocería compacta y relativamente cuadrada, con superficies limpias, grandes pasos de rueda y los característicos grupos ópticos de Rivian. Su perfil es especialmente llamativo porque recuerda a la primera generación del Volkswagen Golf, aunque reinterpretada en formato SUV y con el lenguaje de diseño propio de la marca estadounidense.
Rivian todavía no ha comunicado las dimensiones definitivas de producción, por lo que no tiene sentido dar unas medidas concretas como si fueran definitivas. Lo que sí está claro es que será notablemente más pequeño que los grandes R1S y R1T y estará por debajo del R2 dentro de la gama.
La compañía tampoco ha mostrado todavía todos los detalles del interior de producción. El prototipo presentado permite anticipar un habitáculo de diseño minimalista y tecnológico, con una distribución pensada para aprovechar al máximo las dimensiones exteriores. Como sucede con otros Rivian, buena parte de la experiencia dependerá también del sistema multimedia y del desarrollo de programas que la marca está llevando a cabo internamente.

En cuanto a la parte mecánica, Rivian anunció desde la presentación del modelo que el R3 tendría versiones de uno, dos y tres motores, además de dos tamaños de batería. La variante más deportiva será el R3X, una versión enfocada al rendimiento que utilizará tres motores y que contará con unas prestaciones muy superiores a las de las versiones convencionales.
Rivian ha hablado de una autonomía superior a 480 kilómetros para las versiones con la batería de mayor capacidad. En el caso del R3X, la compañía anunció una aceleración de menos de tres segundos de 0 a 60 millas por hora, es decir, unos 96 km/h. La cifra definitiva de 0 a 100 km/h dependerá de la configuración de producción que finalmente llegue al mercado.
La existencia de dos tamaños de batería permitirá a Rivian cubrir un abanico más amplio de precios y autonomías. Es precisamente una de las claves para conseguir que el R3 pueda funcionar como modelo de acceso sin renunciar a versiones de mayores prestaciones, algo que ya está haciendo la marca con el R2.

Y aquí aparece otro elemento importante: Rivian no está diseñando el R3 únicamente para Estados Unidos. La documentación de presentación de la compañía contempla una posterior llegada internacional de los R2, R3 y R3X, mientras que la propia web europea de Rivian ya muestra el R3 y recoge la intención de la marca de desembarcar en Europa.
La producción del R3 está prevista en la futura fábrica de Rivian en Georgia. Las informaciones más recientes sitúan el comienzo de la producción alrededor de 2028, por lo que todavía queda tiempo antes de verlo circulando por las carreteras europeas.
Y precisamente el precio será uno de los grandes interrogantes. Rivian todavía no ha comunicado una tarifa oficial para el R3, ni mucho menos para Europa. Scaringe sí ha confirmado que estará claramente por debajo del R2 y anteriormente había situado el objetivo del modelo en la zona media y alta de los 30.000 dólares.
Las estimaciones más recientes apuntan a un precio de partida situado alrededor de los 35.000 euros. Una cifra por supuesto todavía sin confirmar oficialmente, pero que marca el terreno por donde se moverá el R3.
Si Rivian consigue mantener esa orientación cuando el modelo llegue al mercado, el R3 será probablemente uno de los productos más importantes de la estrategia de expansión de la compañía. No solo porque será más pequeño, sino porque permitirá trasladar el particular diseño de Rivian y su tecnología a una categoría de coches eléctricos con un volumen de compradores mucho mayor.
Y la hoja de ruta no termina aquí. El siguiente paso será el R4, que según el CEO de Rivian, volverá a situarse por debajo del R3 en precio. La compañía está intentando, por tanto, construir una gama que vaya mucho más allá de los grandes R1 y que permita a Rivian competir progresivamente en segmentos donde hasta ahora apenas tenía presencia.


