1.600 km de autonomía para las nuevas baterías de litio-aire de CATL con 12.000 Wh/kg

En pocos años, que un coche eléctrico tenga la autonomía de un gasolina habrá quedado obsoleto ya que los superarán ampliamente. Un ejemplo son los últimos trabajos del primer fabricante mundial de baterías, CATL, que ha identificado las baterías de aire-litio como una de sus grandes apuestas para el futuro; una tecnología que podría transformar por completo la movilidad eléctrica.

1.600 km de autonomía para las nuevas baterías de litio-aire de CATL con 12.000 Wh/kg
Batería de litio-aire de CATL

Publicado: 03/06/2026 11:01

6 min. lectura

Las baterías de litio-aire funcionan de una manera muy diferente a las actuales baterías de litio. En lugar de recurrir a materiales como níquel, cobalto o manganeso para almacenar y liberar energía, utilizan litio metálico en el ánodo y aprovechan el oxígeno presente en el aire como reactivo en el cátodo.

Este planteamiento reduce de forma drástica el peso y la complejidad del sistema, hasta el punto de que en ocasiones se las conoce como "baterías respirables". El resultado es una densidad energética teórica extraordinariamente elevada.

Según los datos presentados por CATL, esta tecnología podría alcanzar una densidad energética de hasta 12.000 Wh/kg, una cifra que se aproxima a los aproximadamente 13.000 Wh/kg de la gasolina. Para ponerlo en contexto, las baterías actuales utilizadas en la mayoría de coches eléctricos se mueven entre 200 y 270 Wh/kg, mientras que las futuras baterías de electrolito sólido que llegarán durante los próximos años apuntan a valores cercanos a 400 o 500 Wh/kg.

Aunque estas cifras teóricas todavía están lejos de materializarse en productos comerciales, los avances recientes son significativos. Algunos prototipos de laboratorio ya han superado los 1.200 Wh/kg, multiplicando por más de cuatro la densidad energética de las baterías convencionales.

1.600 km de autonomía para las nuevas baterías de litio-aire de CATL con 12.000 Wh/kg

Si estos desarrollos logran llegar al mercado, las consecuencias para el sector serían enormes. La autonomía dejaría de ser una preocupación para la mayoría de conductores y ver coches eléctricos capaces de recorrer más de 1.600 kilómetros con una sola carga podría convertirse en algo habitual.

Las baterías de litio-aire no son una idea nueva. Los primeros estudios sobre esta tecnología comenzaron en la década de 1970, pero durante décadas los investigadores se han enfrentado a importantes obstáculos técnicos. Entre ellos destacan la sensibilidad de los materiales a la humedad y al dióxido de carbono presentes en el aire, además de problemas relacionados con la estabilidad de los catalizadores y la degradación durante los ciclos de carga y descarga.

Sin embargo, durante los dos últimos años se han producido avances que han devuelto el optimismo a la comunidad científica. En 2024, un equipo formado por investigadores de la Universidad de Illinois Chicago, el Laboratorio Nacional Argonne y la Universidad Estatal de California logró demostrar una batería de litio-aire capaz de superar los 700 ciclos de funcionamiento en condiciones similares al aire real.

Un año después, en 2025, científicos del Laboratorio Nacional Argonne y del Instituto Tecnológico de Illinois presentaron un nuevo prototipo que alcanzó los 1.200 Wh/kg y una vida útil cercana a los 1.000 ciclos a temperatura ambiente. Los responsables del proyecto consideran que esta tecnología podría hacer posibles coches eléctricos con autonomías superiores a los 1.600 kilómetros y estiman que su llegada comercial no se produciría antes de la próxima década.

La hoja de ruta de CATL para dominar la próxima generación de baterías

Las impresionantes cifras de la nueva batería de CATL que va a cambiar nuestra forma de ver el coche eléctrico

La apuesta por las baterías de litio-aire encaja perfectamente con la estrategia que CATL ha seguido durante los últimos años. La compañía ya demostró su capacidad para convertir tecnologías emergentes en productos industriales con las baterías de sodio.

Tras presentar sus primeros desarrollos en 2020, el fabricante ha conseguido llevar esta tecnología a producción en serie durante 2026. Actualmente, las baterías de sodio ya están presentes en modelos como el GAC Aion UT y el Changan Oshan 520, además de formar parte de proyectos desarrollados por marcas como Geely, Chery y FAW.

La hoja de ruta del fabricante chino parece cada vez más clara. A corto plazo seguirá apoyándose en tecnologías maduras para satisfacer la demanda del mercado. A medio plazo, la industria avanzará hacia las baterías sólidas, que permitirán mejorar prestaciones, tiempos de carga y autonomía. Finalmente, a largo plazo, CATL considera que las baterías de litio-aire representan la mejor opción para acercarse a los límites teóricos del almacenamiento energético.

Ahora la gran incógnita es si las baterías de litio-aire conseguirán superar los desafíos técnicos que todavía persisten. Si lo hacen, podrían representar un salto comparable al que supuso la llegada de las primeras baterías de litio modernas, abriendo la puerta a una nueva generación de coches eléctricos con autonomías impensables hasta ahora y una densidad energética cada vez más cercana a la de los combustibles fósiles.

Este artículo trata sobre...

Pixel