
Convierte su viejo Suzuki Jimny de 1996 en un coche eléctrico, y la transformación solo le llevó 5 días
Un YouTuber estadounidense ha transformado su viejo Suzuki Jimny de 1996 en un vehículo 100% eléctrico. Lo mejor de todo es que la conversión no fue muy cara (aproximadamente 5.000 dólares) y tan solo le llevó cinco días de trabajo.

En los últimos años, las conversiones de coches clásicos en eléctricos se han ido volviendo cada vez más comunes. Aunque existen empresas especializadas que venden kits para realizar estas transformaciones, algunos usuarios deciden lanzarse a la aventura y crear sus propias conversiones. Este es el caso que hoy nos ocupa.
El YouTuber Life of Troy importó el año pasado a Estados Unidos un Suzuki Jimny de segunda generación, el cual sufrió una importante avería (junta de culata) las pasadas navidades. Puesto que era la segunda vez que el vehículo experimentaba este percance, decidió transformarlo en eléctrico para ahorrarse este tipo de problemas asociados a los motores de combustión con muchos años y kilómetros a sus espaldas.
Lo cierto es que la conversión no fue demasiado costosa (5.000 dólares) ni le llevó demasiado tiempo: apenas cinco días de trabajo. Eso sí, no nos encontramos ante una transformación compleja: Troy quería utilizar el vehículo por ciudad a baja velocidad, por lo que las especificaciones técnicas son, como ya podréis imaginar, bastante modestas.
Una vez extraído el propulsor original de cuatro cilindros y 1 litro de cilindrada, se instaló un motor eléctrico de 72 voltios, el cual se acopló directamente a la caja de cambios manual de cinco relaciones original. Esta unidad apenas rinde 9 CV; eso sí, tiene un par de 88 Nm. El motor eléctrico le costó 929 euros, una cifra bastante razonable.
Un clásico cero emisiones para la ciudad
La batería de 105 Ah instalada es de tipo LFP (litio-ferrofosfato) y fue diseñada para carritos de golf. Se ubica en la parte trasera del coche, en el lugar que antes ocupaba el depósito de gasolina. El pack tuvo un coste de 1.900 dólares y puede cargarse por completo en una toma doméstica de 120 voltios en 5 horas. También fue necesario un controlador y un convertidor de corriente continua a corriente continua.
La autonomía es de entre 20 y 30 millas por carga (32-48 km). La velocidad máxima se sitúa en 80 km/h. La principal limitación de este Jimny es su batería, si bien su propietario afirma que, en caso de necesidad, siempre puede instalar más capacidad. Otros usuarios optan por adaptar baterías de coches eléctricos modernos que hayan sufrido un accidente; sin embargo, esta opción es mucho más costosa y complicada.

Lo cierto es que este tipo de conversiones no terminan de convencer a todo el mundo. Mientras que algunos aficionados creen que la instalación de un motor eléctrico y una batería le quita su valor histórico a un vehículo clásico, otros lo ven como una forma de extender su vida útil. Una suerte de restomod llevado al siguiente nivel.
Fuente | InsideEVs


