
El Denza Z9GT de BYD tiene 800 km de autonomía y se carga en 5 minutos, pero falla en un aspecto clave frente a los modelos alemanes
Sobre el papel, el Denza Z9GT es el coche eléctrico de lujo definitivo: ofrece una autonomía de 800 km, puede cargarse en 5 minutos, y hace gala de unas prestaciones dignas de un auténtico superdeportivo. Sin embargo, no todo es perfecto.

Denza, la firma premium del grupo BYD, ha comenzado su andadura comercial en Europa de la mano del Z9GT, un shooting brake de gran tamaño concebido como rival del Porsche Taycan Sport Turismo en su versión eléctrica y del Porsche Panamera Sport Turismo en la híbrida enchufable. La elección de este modelo como punta de lanza responde al hecho de que se trata de una de las propuestas más avanzadas de la compañía.
Y es que el Z9GT fue el primer automóvil de BYD en incorporar el sistema de carga ultrarrápida Flash Charging 2.0, el cual le permite cargarse del 10 al 70% en 5 minutos y del 10 al 97% en 9 minutos; además, la marca recientemente demostró que, a una temperatura de -30 ºC, todavía puede pasar del 20 al 97% en apenas 12 minutos. Unos números que lo sitúan a años luz de la competencia occidental.
Su enorme batería de 122 kWh le proporciona una autonomía máxima de 800 km WLTP en su versión de tracción trasera, igualando con ello a modelos como el BMW iX3 (805 km WLTP) o el Volvo EX60 (810 km WLTP), y superando tanto al antes mencionado Porsche Taycan (680 km WLTP) como a los Audi A6 e-tron (769 km WLTP) y BMW i5 (627 km WLTP).
También dispone de una variante de tres motores (uno en el eje delantero y dos en el trasero), la cual es capaz de completar el 0-100 km/h en 2.7 segundos. Sobre el papel, tiene todos los ingredientes para convertirse en una alternativa muy atractiva frente a sus rivales locales. Eso sí, no es barato: el modelo eléctrico parte de los 115.000 euros y el híbrido enchufable de los 101.000 euros.

El Denza Z9GT equipa la suspensión inteligente DiSus-A
Sin embargo, de la teoría a la práctica siempre hay un trecho. A pesar de que cuenta con un chasis muy avanzado dotado de la suspensión inteligente DiSus-A y un sistema de ruedas traseras directrices, las primeras pruebas indican que a alta velocidad no ofrece la misma compostura que los modelos de origen alemán, concebidos para circular por la Autobahn.
William Boston, de Automotive News Europe, tuvo la oportunidad de testar el coche durante un par de horas el pasado 2 de junio. En su opinión, a velocidades cercanas a los 200 km/h no ofrece la solidez ni el aplomo de las berlinas alemanas de alta gama: si bien es rápido y controlable, transmite cierta sensación de flotabilidad y nerviosismo.

Un portavoz de Denza ha declarado que el fabricante se "toma muy en serio los comentarios de las pruebas de conducción y los remite a sus departamentos de I+D para garantizar que sus modelos cumplan con los más altos estándares de dinámica de conducción y confort". El director de BYD en Alemania, Lars Bialkowski, señala por su parte que "no basta con tener un buen coche. Hay que ser mejores que los alemanes".
Fuente | Automotive News Europe


