
Si el diseño del nuevo Ferrari Testarossa no te convence, quizás te guste más el último híbrido enchufable de la marca
Ferrari ha presentado un nuevo deportivo basado en el SF90 Stradale, que recientemente fue discontinuado en favor del 849 Testarossa: el CZ26, del que solo se fabricará una única unidad. Este híbrido enchufable de altos vuelos ofrece una potencia máxima de 1.000 CV.

El Ferrari SF90 Stradale fue el primer híbrido enchufable producido en serie por la firma italiana. Aunque recientemente fue sustituido por el 849 Testarossa (cuyo diseño ha sido bastante criticado por el público, aunque no tanto como el del Luce), ha hecho un pequeño regreso a través del nuevo CZ26, un one-off (es decir, una unidad única) desarrollado por el programa Special Projects de la compañía para un cliente estadounidense.
Este programa tiene como objetivo crear Ferraris únicos con diseños exclusivos en base a las especificaciones de los clientes. Cada proyecto es diseñado por el Centro de Estilo de Ferrari. El proceso dura aproximadamente dos años, y el cliente participa activamente en la evaluación de las fases de diseño y verificación.
Volviendo al Ferrari CZ26, se trata de un superdeportivo biplaza de motor-central trasero equipado con un motor V8 biturbo y tres motores eléctricos (dos de ellos en el eje delantero, por lo que tiene tracción integral). La potencia total del conjunto asciende a los 1.000 CV. Eso sí, como híbrido enchufable se queda algo justo, ya que su minúscula batería de 7.9 kWh de capacidad le otorga una autonomía en modo eléctrico de apenas 25 km.
Las prestaciones sí que son las que se esperan de un Ferrari, con un 0 a 100 km/h en 2.5 segundos, un 0 a 200 km/h en 6.7 segundos y una velocidad punta de 328 km/h. El vehículo mide 4.762 mm de largo, 2.005 mm de ancho y 1.189 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.650 mm. Sus llantas son de 20 pulgadas.

El Ferrari CZ26 se inspira en el diseño industrial italiano de los años 70
Las especificaciones técnicas son muy similares a las del SF90 Stradale, pero no podemos decir lo mismo de su estética, que tiene un aspecto hasta cierto punto retro-futurista debido a la máscara negra del frontal (que engloba los finísimos grupos ópticos y las tomas de aire para el sistema de frenado) y a la trasera tipo coda tronca, que lo emparenta visualmente con modelos anteriores de la compañía.
Aunque la carrocería está pintada en gris, cuenta con algunos detalles en negro (techo, tomas de aire laterales) y rojo (rejilla del capó delantero, boca de las tomas de aire laterales). Este mismo esquema se repite en el habitáculo, donde nos encontramos con diversas piezas en fibra de carbono, así como con una serie de elementos en el mismo tono gris del exterior.

Inspirado en el diseño industrial italiano de la década de 1970, el Ferrari CZ26 presume de un lenguaje muy horizontal y menos orgánico que el SF90 Stradale del que deriva, si bien los voluminosos pasos de rueda consiguen romper con dicha horizontalidad, dándole al vehículo un aspecto más exuberante y musculoso. La aerodinámica se ha optimizado mediante el rediseño del frente, los bajos y la adición de un alerón y un difusor exclusivos.
Fuente | Ferrari


