Esta es la razón por la que el coche eléctrico supera el 90% de ventas en el norte de Europa

cuando miramos las cifras de mercados como Noruega o Dinamarca, nos preguntamos como pueden superar el 90% de ventas cuando en España lloramos para llegar al 10%. Ahora, un informe pone sobre la mesa una realidad que muestra que los programas de ayudas directas non son lo más efectivo para aumentar el número de coches eléctricos en las carreteras europeas.

Esta es la razón por la que el coche eléctrico supera el 90% de ventas en el norte de Europa

Publicado: 20/05/2026 10:00

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Europa lleva años destinando miles de millones de euros en ayudas a la compra de coches eléctricos. Sin embargo, un nuevo análisis de DataPulse Research pone sobre la mesa una conclusión incómoda para muchos gobiernos: las ayudas directas no son necesariamente la fórmula más eficaz para acelerar la transición eléctrica.

El estudio, centrado en la evolución del mercado europeo, señala a los países nórdicos como el mejor ejemplo de una estrategia mucho más efectiva y estable. Noruega y Dinamarca aparecen como los grandes referentes de un modelo donde el éxito no depende de primas temporales, sino de hacer cada vez menos atractivos los coches con motor de combustión.

Noruega cerró 2025 con una cuota del 95,9% de coches eléctricos en las matriculaciones, y lo más llamativo es que lo hizo sin recurrir nunca a subvenciones directas multimillonarias para la compra. En paralelo, Dinamarca ha protagonizado uno de los crecimientos más rápidos de Europa, pasando de apenas un 7% de cuota eléctrica a un 68,5% en solo cinco años.

Esta es la razón por la que el coche eléctrico supera el 90% de ventas en el norte de Europa

La clave, según el informe, ha sido mantener durante años una política fiscal muy clara. En lugar de regalar grandes descuentos puntuales, estos países han aplicado fuertes impuestos de matriculación, tasas vinculadas a las emisiones de CO2 y mayores costes de uso para gasolina y diésel. Mientras tanto, los coches eléctricos disfrutan de ventajas fiscales estables durante toda su vida útil.

El contraste con mercados como España o Alemania resulta especialmente llamativo. Los alemanes han destinado alrededor de 10.000 millones de euros a ayudas directas para la compra de coches eléctricos. España se estima que supera los 2.500 millones de euros. El problema llega cuando esas subvenciones desapareen. El mercado sufre entonces un auténtico frenazo y las ventas de eléctricos caen en lo que se llama una era desierto, ya que la gente no compra esperando que se reactiven las ayudas.

Suecia y Finlandia también aparecen en el análisis, aunque con una evolución diferente. Suecia llegó a ofrecer ayudas de hasta 70.000 coronas suecas, mientras que Finlandia aplicó incentivos cercanos a los 2.000 euros. Aun así, tras la retirada de las ayudas, ambos mercados lograron mantener una presencia relativamente sólida del coche eléctrico.

En el caso finlandés, la cuota pasó del 4% al 37% entre 2020 y 2025. Suecia, por su parte, subió del 10% al 37% en ese mismo periodo, aunque el crecimiento se ha ralentizado en los últimos años y solo ahora empieza a recuperar algo de impulso.

Para los analistas de DataPulse Research, la explicación es sencilla: los países nórdicos no dependen exclusivamente de subvenciones. Han construido un ecosistema donde los modelos de combustión son cada vez más caros de comprar y mantener, mientras que el coche eléctrico sigue disfrutando de ventajas estructurales a largo plazo.

La infraestructura no lo explica todo y el mercado de ocasión gana protagonismo

Acciona punto de carga (1)

El informe también cuestiona otra de las ideas más repetidas en Europa: que la red de carga es el principal motor del coche eléctrico. Los datos muestran que no siempre existe una relación directa entre cantidad de cargadores y cuota de mercado.

Países Bajos cuenta con la red de carga más densa de Europa, pero aun así mantiene una penetración inferior a la de Noruega y Dinamarca. Portugal, además, supera a Alemania en cuota de eléctricos pese a tener un PIB por habitante bastante menor.

Otro de los puntos más interesantes del análisis tiene que ver con el mercado de segunda mano. Según el estudio, en Alemania ya se venden más coches eléctricos usados que nuevos entre los compradores particulares. Los modelos procedentes del renting y el leasing firmados entre 2021 y 2023 están empezando a llegar masivamente al mercado de ocasión.

Eso está provocando una importante caída de precios. Actualmente, muchos eléctricos con tres años de antigüedad ya cuestan aproximadamente la mitad que cuando eran nuevos, algo que está facilitando el acceso a esta tecnología a muchos conductores que antes no podían permitírsela.

El documento también destaca el avance de los fabricantes chinos en Europa pese a los aranceles impuestos por la Unión Europea. Marcas como BYD o MG ya controlan alrededor del 6% del mercado europeo y continúan creciendo a gran velocidad.

De hecho, el BYD Seal U se convirtió durante 2025 en el híbrido enchufable más vendido de Europa, confirmando que los fabricantes chinos no solo están ganando terreno en los eléctricos, sino también en otros segmentos electrificados.

La conclusión de DataPulse Research es bastante clara: los países que penalizan de forma progresiva los coches de combustión están logrando una transición eléctrica mucho más sólida y resistente que aquellos mercados que basan toda su estrategia en ayudas temporales. Cuando las subvenciones desaparecen, las ventas suelen desplomarse. Pero cuando el sistema fiscal y regulatorio acompaña durante años, el mercado termina consolidándose casi por sí solo.

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