
Mercedes frena la producción del nuevo GLC eléctrico por la falta de baterías y cableado, aunque la demanda sigue disparada
El Mercedes GLC eléctrico ha caído con el pie izquierdo en el mercado europeo, y las razones son variadas: diseño, eficiencia, calidad, carga rápida...algo que se esta viendo en una demanda muy elevada, superior según Mercedes a la prevista. El problema ahora es que los suministradores no son capaces de seguir el ritmo y los plazos de espera siguen aumentando para frustración de los interesados. La pregunta es, ¿falta de planificación o freno a propósito para favorecer a la versión de combustión?

El lanzamiento del nuevo Mercedes GLC eléctrico no está siendo tan fluido como esperaba la marca alemana. A pesar del elevado número de reservas acumuladas desde su presentación, la producción del SUV está sufriendo importantes retrasos por problemas en el suministro de baterías y de los sistemas de cableado, una situación que está limitando las entregas en Europa.
Hasta finales de mayo, Mercedes apenas había matriculado 3.300 unidades del GLC eléctrico en el mercado europeo. Una cifra discreta si se compara con el rendimiento de uno de sus principales rivales, el BMW iX3, que, pese a haber comenzado sus entregas apenas dos semanas antes, ya rozaba las 15.500 unidades comercializadas.
Uno de los principales cuellos de botella está relacionado con el suministro de baterías. Inicialmente, Mercedes tenía previsto recibirlas desde la nueva fábrica que el fabricante chino CATL está poniendo en marcha en Debrecen, Hungría. Sin embargo, los retrasos derivados de problemas con la certificación medioambiental de la instalación han obligado al fabricante alemán a buscar una solución alternativa.
La marca ha tenido que recurrir al envío de baterías desde China por vía marítima, una decisión que ha incrementado los plazos logísticos hasta superar las seis semanas en algunos casos, ralentizando el ritmo de fabricación del nuevo modelo.
La demanda del Mercedes GLC eléctrico sigue siendo muy elevada pese a los retrasos

A esta situación se han sumado los problemas en el suministro de los mazos de cables. Unas graves inundaciones registradas en Marruecos afectaron a la planta del proveedor Kromberg & Schubert, provocando interrupciones en la producción de un componente especialmente complejo de sustituir. Al tratarse de elementos fabricados prácticamente a medida para cada vehículo y con una elevada carga de trabajo manual, la creación de nuevas cadenas de suministro ha requerido varias semanas.
Un portavoz de Mercedes ha reconocido que durante el inicio de la producción del GLC eléctrico surgieron dificultades con "un reducido número de proveedores", aunque asegura que la compañía ha trabajado conjuntamente con ellos para resolver la situación y normalizar el suministro.
Pese a todos estos contratiempos, la demanda del Mercedes GLC eléctrico continúa siendo muy elevada. Según diversas informaciones, la cartera de pedidos ya cubre buena parte del segundo semestre del año y los concesionarios hablan de un fuerte interés por el nuevo SUV. De hecho, algunos distribuidores lo califican como uno de los mejores coches que Mercedes ha desarrollado hasta la fecha, mientras que los compradores deben asumir actualmente plazos de espera cercanos a los seis meses para recibir su vehículo.
Mientras tanto, la escasez de componentes está obligando a la fábrica de Bremen a dar prioridad a la producción de las versiones con motor de combustión del GLC. En los cinco primeros meses del año se matricularon más de 32.000 unidades de estas variantes en Europa.
La planta mantiene su actividad con tres turnos de trabajo, aunque la situación podría impedir que Mercedes alcance uno de sus objetivos para este ejercicio: conseguir que la mitad de los vehículos fabricados en estas instalaciones correspondan a versiones eléctricas.



