
Los consejos de un experto del TÜV para no equivocarte al comprar un coche eléctrico usado
La compra de un coche eléctrico de segunda mano puede ser una jugada maestra, pero siempre y cuando sigas unos consejos básicos como los que dan los expertos del prestigioso TÜV alemán, que nos indica algunas pautas básicas para no llevarnos un susto.

El mercado de ocasión de los coches eléctricos sigue creciendo a buen ritmo y cada vez son más los conductores que encuentran en él una forma económica de dar el salto a la movilidad eléctrica. Sin embargo, junto al mayor número de ofertas también aparecen dudas que no siempre son fáciles de resolver a simple vista. Por eso, desde TÜV Nord, una de las principales organizaciones mundiales de certificación, inspección y ensayos, recuerdan que hay un documento que puede marcar la diferencia entre una buena compra y una decisión equivocada.
Wolfgang Schmidt, responsable de una estación de inspección de TÜV, explica que muchos compradores centran su atención en el precio, el año de fabricación o el kilometraje, pero advierte de que en un coche eléctrico conviene ir mucho más allá. Hay aspectos fundamentales que solo pueden comprobarse mediante documentación, por lo que recomienda solicitar siempre todos los informes disponibles antes de cerrar la compra.
El estado de la batería es el dato más importante

El elemento más valioso de un coche eléctrico es su batería y, por ese motivo, Schmidt considera imprescindible pedir un informe actualizado del SoH (State of Health o estado de salud). Este documento indica cuál es la capacidad útil que conserva la batería respecto a la que tenía cuando era nueva y ofrece una fotografía bastante precisa de su estado real.
A diferencia de la garantía del fabricante, el certificado SoH refleja la condición de la batería en el momento en que se realiza la comprobación. Gracias a este informe resulta mucho más sencillo comparar dos vehículos similares y conocer si alguno ha sufrido un desgaste superior al esperado. En caso de que el vendedor no pueda facilitar esta información, el experto recomienda recurrir a una revisión independiente antes de formalizar la compra.
Otro aspecto que merece especial atención es la garantía de la batería. Si todavía está vigente, puede reducir de forma importante el riesgo económico para el comprador. Eso sí, no basta con que el vendedor asegure que sigue activa. Es recomendable comprobar la documentación para verificar tanto el periodo de cobertura como el límite de kilometraje y las condiciones establecidas por el fabricante.
La autonomía homologada también debe interpretarse con cautela. Aunque sirve como referencia, la distancia que puede recorrerse con una carga depende de numerosos factores, entre ellos la temperatura exterior, el tipo de conducción o el uso del climatizador. Por ello, el especialista aconseja revisar directamente en el ordenador del vehículo los consumos medios y la autonomía estimada, además de comprobar durante una prueba dinámica que los datos sean coherentes con el uso real.
El comportamiento durante la recarga también aporta información muy útil. No solo importa cuántos kilómetros puede recorrer el coche, sino también cómo carga su batería en el día a día. Schmidt recomienda preguntar por la experiencia del propietario en recargas rápidas o incluso realizar una breve sesión de carga antes de cerrar la operación. Además, resulta interesante revisar los registros de aplicaciones de carga o cualquier historial disponible que permita comprobar si han existido interrupciones frecuentes o caídas importantes de potencia.
Historial de mantenimiento y posibles accidentes

Como ocurre con cualquier vehículo de ocasión, el historial de mantenimiento continúa siendo un aspecto esencial. Disponer de los registros de revisiones, actualizaciones de software y reparaciones realizadas permite conocer mucho mejor el estado general del coche. Las facturas y los documentos de servicio ofrecen una imagen mucho más transparente del mantenimiento recibido, mientras que la ausencia de esta información dificulta valorar correctamente el vehículo.
Tampoco debe pasarse por alto el historial de accidentes. Si el vendedor afirma que el coche está libre de siniestros, lo ideal es que esa información quede reflejada por escrito. En caso de que haya sufrido algún golpe o reparación, conviene solicitar facturas, informes periciales o fotografías que permitan comprobar el alcance de los trabajos realizados. Además, una inspección visual del estado de la pintura, los ajustes entre paneles de la carrocería y la parte inferior del vehículo puede ayudar a detectar reparaciones anteriores.
En opinión del experto de TÜV, el valor de un coche eléctrico de segunda mano depende en gran medida de elementos que no son visibles a simple vista. Por ello, insiste en que solicitar toda la documentación disponible y resolver cualquier duda antes de firmar la compra permite comparar ofertas con mayor criterio y minimizar el riesgo de llevarse sorpresas desagradables una vez el vehículo ya está en casa.
Resumen de los consejos
- Solicita el certificado SoH para conocer el estado real de la batería y la capacidad que conserva.
- Comprueba si la garantía de la batería sigue vigente y revisa sus condiciones, duración y límite de kilómetros.
- Verifica la autonomía real, consultando los consumos registrados por el vehículo y realizando una prueba de conducción.
- Prueba la carga rápida, o pregunta por el comportamiento habitual del coche durante las recargas.
- Revisa el historial de mantenimiento, incluyendo revisiones, actualizaciones de software y reparaciones.
- Pide facturas y documentación que acrediten todas las intervenciones realizadas en el vehículo.
- Comprueba si ha sufrido accidentes y solicita informes o facturas de las reparaciones, si las hubo.
- Inspecciona visualmente la carrocería, los ajustes entre paneles y los bajos en busca de indicios de reparaciones.
- No te fijes solo en el precio, la antigüedad o el kilometraje; en un coche eléctrico el estado de la batería es un factor clave.
- Aclara cualquier duda antes de comprar y compara varias unidades utilizando la documentación disponible.


