
Xpeng X9 llega a Europa: lujo y una carga espectacular pero dos grandes problemas por superar
Xpeng ha presentado el X9 en Europa. Una apuesta arriesgada y valiente por un segmento que prácticamente ha desaparecido en nuestro mercado, los monovolúmenes, donde los chinos intentan convencer con un producto con muchas luces, pero también alargadas sombras.

El Xpeng X9 es la apuesta del fabricante chino para un segmento muy exclusivo en Europa: el de los grandes monovolúmenes representativos. Con nada menos que 5,32 metros de largo, un diseño que parece sacado de un prototipo y un habitáculo pensado para viajar con el máximo confort, el X9 quiere plantar cara al Mercedes-Benz VLE, uno de los pocos modelos con una propuesta similar.
Los primeros medios han podido probarlo en Europa, y donde han destacado elementos como su diseño exterior y tamaño, que le hace imposible pasar desapercibido. Su distancia entre ejes de 3,16 metros permite ofrecer un interior enorme, especialmente en la tercera fila con tres asientos, donde el espacio sorprende incluso frente al modelo alemán. Sin embargo, esas mismas dimensiones hacen que circular por muchos centros urbanos europeos o acceder a algunos aparcamientos sea una tarea complicada, incluso contando con dirección en el eje trasero.
En el interior cuenta con un habitáculo pensado para ofrecer el máximo confort a sus ocupantes. La segunda fila es la auténtica protagonista, con grandes butacas tapizadas en cuero Nappa que cuentan con funciones de masaje, climatización y múltiples ajustes eléctricos. Tampoco faltan elementos como un frigorífico integrado, dirección en el eje trasero para facilitar las maniobras o un completo despliegue tecnológico. También destacan la amplitud de las dos últimas plazas, que sacan provecho del tamaño de este modelo.

Eso sí, según los medios que lo han podido ver y tocar, no todo transmite la calidad que cabría esperar en un vehículo de este precio. Algunos acabados, determinados plásticos y la pantalla desplegable del techo dejan una sensación mejorable. Tampoco ayuda que el diseño del salpicadero recuerde demasiado al de Tesla, restándole personalidad propia.
En marcha también destaca por un elevado nivel de confort. La suspensión neumática filtra muy bien las irregularidades y convierte los viajes largos en una experiencia agradable. No pretende ofrecer una conducción deportiva y tampoco lo necesita, aunque la versión de dos motores, con 503 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, unas cifras sorprendentes para un vehículo que supera las 2,7 toneladas.
Una velocidad de carga espectacular que no consigue ocultar sus puntos débiles

Donde el Xpeng X9 sí consigue marcar diferencias es en la recarga. Gracias a su plataforma de 800 voltios, anuncia una potencia máxima de hasta 542 kW, una cifra que lo sitúa entre los coches eléctricos con mayor capacidad de carga del mercado.
Durante las pruebas realizadas en Europa alcanzó picos de 347 kW en un cargador ultrarrápido y mantuvo durante bastante tiempo potencias superiores a 300 kW, completando una recarga del 26% al 90% en poco más de 14 minutos. Es, sin duda, uno de los aspectos más impresionantes del modelo.
El problema aparece cuando se analiza su eficiencia. El consumo homologado es de 20,8 kWh/100 km, una cifra que ya resulta elevada para un coche eléctrico actual. Pero las primeras pruebas independientes realizadas en Europa están registrando consumos cercanos a 30 kWh/100 km en autovía, un dato muy pobre para un vehículo de este precio.

Eso explica que la autonomía real quede bastante por debajo de la homologada. La versión básica, con una batería de 94,8 kWh, anuncia 535 kilómetros WLTP, mientras que la variante Long Range eleva la cifra hasta 615 kilómetros WLTP gracias a una batería de 110 kWh. El Xpeng X9 AWD Performance, con dos motores y tracción total, se queda en 580 kilómetros WLTP.
Estas son las autonomías homologadas, pero en condiciones reales según el consumo de las pruebas, la versión básica rondará los 350-400 km reales con una carga completa.
Los precios tampoco ayudan. La gama arranca en 77.600 euros, la versión Long Range cuesta 81.600 euros y el AWD Performance asciende hasta 86.600 euros. Son cifras elevadas para un modelo cuya eficiencia queda claramente por detrás de otros coches eléctricos disponibles actualmente.

De hecho, por alrededor de 82.000 euros ya existen alternativas como la Mercedes VLE, que monta un pack de 115 kWh y homologa 700 kilómetros WLTP, ofreciendo una autonomía notablemente superior con un consumo bastante más contenido y un interior mucho más refinado. Algo importante cuando hablamos de un coche pensado para la representación. Además, es un modelo fabricado en España, que para nosotros siempre es un punto a favor.
A ello se suma un sistema multimedia que todavía necesita pulirse. La planificación automática de las recargas no está al nivel de los mejores fabricantes y muchas funciones importantes dependen en exceso de la pantalla central, lo que resta ergonomía durante la conducción.
En conjunto, el Xpeng X9 deja sensaciones encontradas entre los probadores. Es una de los pocos monovolúmenes eléctricos grandes más cómodos y lujosos del mercado y presume de una potencia de carga sin competencia, probablemente la mejor de su categoría. Sin embargo, su elevado consumo, una autonomía real bastante inferior a la esperada, sus acabados interiores y su precio, hacen difícil recomendarlo frente a rivales más eficientes.
- Medidas: 5,32 metros de longitud y capacidad para hasta siete ocupantes.
- Motores: 320 CV o 503 CV, con versiones de un solo motor y de tracción total.
- Baterías: 94,8 kWh o 110 kWh.
- Autonomía; un motor: 94.8 kWh, 535 kilómetros WLTP, 110 kWh, 615 kilómetros WLTP, Dual Motor: 580 km WLTP
- Consumo homologado de 20 kWh/100 km
- Potencia máxima de carga de 542 kW, con un tiempo del 10 al 80% en unos 12 minutos.


