
Hyundai muestra el IONIQ 3 sin el kit N Line: casi 500 km de autonomía y un diseño único en su categoría
Hyundai ha mostrado las primeras imágenes oficiales del IONIQ 3 sin el kit estético N Line. El nuevo utilitario eléctrico, que hace gala de una llamativa silueta kammback, buscará hacerse hueco en el mercado europeo frente a rivales como el Volkswagen ID. Polo.

Cuando el Hyundai IONIQ 3 se presentó hace unos meses, la firma coreana solo mostró imágenes de la versión N Line, que se caracteriza por contar con un kit estético más deportivo y agresivo. Aunque en las últimas semanas el modelo estándar ha sido avistado en varias ocasiones, la marca acaba de publicar sus primeras fotos oficiales, revelando una estética mucho más comedida que la del N Line.
Las llantas son de 16 a 18 pulgadas, frente a las de 19 pulgadas utilizadas en el N Line, algo que probablemente mejore la eficiencia del vehículo. El paragolpes delantero pierde su máscara negra para adoptar un aspecto más discreto, mientras que el habitáculo luce colores más claros. Lo que sí se mantiene son los arcos de los pasos de rueda en negro.
Encuadrado en el segmento B (utilitarios), el IONIQ 3 tiene una llamativa silueta kammback, mismo formato que utilizaba el primer Hyundai Ioniq de 2016, y que todavía podemos encontrar en modelos como el Toyota Prius. Mide 4.155 mm de largo (4.170 mm el N Line), 1.800 mm de ancho y 1.505 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.680 mm, por lo que es más grande que rivales como el Volkswagen ID. Polo.
Se asienta sobre la plataforma E-GMP y está disponible con dos conjuntos mecánicos. La versión de acceso combina un motor de 147 CV (108 kW) con una batería de 42.2 kWh de capacidad, suficiente para homologar 344 km WLTP. El tope de gama se va a los 135 CV (99 kW) y 61 kWh, anunciando en este caso 496 km WLTP. Curiosamente, el modelo de mayor autonomía es también el menos potente.

El Hyundai IONIQ 3 compite en el segmento B
El IONIQ 3 completa el 0 a 100 km/h en 9 y 9.6 segundos respectivamente, con una velocidad punta limitada a 170 km/h. En cuanto a la carga, la variante estándar puede pasar del 10 al 80% en 29 minutos y la superior en 30 minutos. Su arquitectura eléctrica es de 400 voltios, como ocurre en el KIA EV2, con el que comparte plataforma y órganos mecánicos.
Su producción se llevará a cabo en la planta de İzmit (Turquía). En un principio, todo apunta a que tendrá un precio de partida inferior a los 30.000 euros antes de ayudas, situándose entre los Inster y Kona dentro de la gama eléctrica de Hyundai. Es interesante mencionar que estos dos modelos derivan de propuestas térmicas, mientras que el recién llegado ha sido concebido desde cero como eléctrico.

Hyundai no descuidará el apartado tecnológico: a pesar de que se tratará de un automóvil relativamente pequeño, contará con equipamientos como la llave digital, asientos calefactados y ventilados, un sistema de sonido premium Bose... Su sistema de infoentretenimiento Pleos Connect, basado en Android Automotive, podrá asociarse a sendas pantallas táctiles de 12.9 y 14.6 pulgadas.


