
Opel quiere seguir el ejemplo del Renault 5 y lanzar modelos retro
Gilles Vidal, jefe de diseño de las marcas europeas del grupo Stellantis, se plantea recuperar algunos de los iconos del pasado de Opel, algo que Citroën ya va a hacer con el 2CV, cuyo remake llegará al mercado en 2028.

Opel podría recuperar algunos de sus iconos del pasado. Gilles Vidal, jefe de diseño de las marcas europeas de Stellantis, no descarta seguir el ejemplo de Renault e inspirarse en algunos de los modelos clásicos de la firma del rayo de cara al futuro. "Es una fórmula que funciona por su familiaridad. Pero también debe ser relevante en el presente y técnicamente convincente; entonces podrá tener éxito comercial".
Además, Opel también podría adoptar un enfoque más premium y deportivo. "Si podemos lograrlo en el rango de precios de las marcas generalistas, si podemos ofrecer una calidad superior, un diseño superior y una experiencia de conducción excepcional a un nivel comparable al de las marcas premium, sería realmente fantástico. Porque eso es precisamente lo que demanda el mercado, y no muchas marcas pueden ofrecerlo".
Su objetivo es lograr que las diferentes marcas que componen la cartera del grupo (Alfa Romeo, FIAT, Citroën, Opel, Peugeot...) tengan personalidades diferenciadas a pesar de que sus modelos compartan plataformas y órganos mecánicos. Algo que si bien se ha logrado con la dupla Citroën C3/FIAT Grande Panda, se ha quedado a medio gas con los Peugeot 208/Lancia Ypsilon.
"Las marcas italianas deben sentirse italianas, las francesas deben sentirse francesas, así que debemos ser positivamente eclécticos y mantenernos fieles a cada cultura y a su herencia de diseño. Esto se aplica no solo a las nacionalidades, sino a todas y cada una de las marcas".

Stellantis tendrá cuatro marcas globales que se llevarán el grueso de las inversiones en I+D
Recientemente, Stellantis dividió sus marcas en tres grupos: globales (FIAT, Jeep, Peugeot, RAM), regionales (Alfa Romeo, Chrysler, Citroën, Dodge, Opel) y especializadas (DS Automobiles, Lancia), estas dos últimas dependientes respectivamente de Citroën y FIAT. Las firmas globales serán las encargadas de desarrollar las tecnologías que después aprovecharán el resto de marcas.
Por lo tanto, los recursos destinados a Citroën u Opel se destinarán a diferenciar sus modelos estéticamente de los FIAT y Peugeot equivalentes; además, también tendrán puestas a punto distintas. En el caso de Citroën, se apostará por el confort de marcha, mientras que Opel tendrá un carácter más germánico.

"Un buen ejemplo de modelos donde esto se ha logrado a pesar de compartir una base técnica común son el Peugeot 3008 y el Opel Grandland. Todas las variantes, incluyendo el DS 7 y el Citroën C5 Aircross, son muy diferentes en cuanto a dinámica de conducción, manejo y diseño. Sin embargo, están estrechamente relacionadas técnicamente. Un buen ejemplo de sinergias entre modelos donde aún se conservan las características propias de cada marca".
Fuente | Auto Motor und Sport


