La paradoja del Plan Auto+: el Citroën ë-C3 tendrá más ayudas que el FIAT Grande Panda aún siendo mellizos

El nuevo Plan Auto+ dará mayores ayudas a aquellos coches eléctricos que se fabriquen en la Unión Europea, lo que perjudicará a los modelos producidos en países europeos que no pertenezcan al bloque comunitario.

La paradoja del Plan Auto+: el Citroën ë-C3 tendrá más ayudas que el FIAT Grande Panda aún siendo mellizos
Los FIAT Grande Panda y Citroën ë-C3 se basan en la plataforma Smart Car de Stellantis.

Publicado: 04/02/2026 11:50

4 min. lectura

Durante años, numerosos fabricantes europeos trasladaron de forma sistemática la producción de algunos de sus automóviles a países con unos costes laborales más reducidos. Una estrategia que sin embargo podría tener los días contados, pues aprovechando la transición al coche eléctrico, la Unión Europea y muchos de sus Estados miembros están adoptando políticas cada vez más proteccionistas con el objetivo de recuperar el volumen de fabricación perdido.

Uno de los primeros síntomas de este cambio fue el programa de ayudas francés, que desde 2024 tiene en cuenta la huella de carbono durante el proceso de fabricación y transporte de los vehículos. Aunque la ecología es la escusa, en realidad este sistema busca excluir a los modelos procedentes de países como China, beneficiando a aquellos hechos en el viejo continente.

La Comisión Europea anunció el pasado mes de diciembre la creación de una nueva categoría de coches eléctricos (M1E) de hasta 4.2 metros de largo, los cuales se beneficiarán de ventajas como la concesión de supercréditos de emisiones (cada M1E vendido contará como 1.3 coches a la hora de calcular la media de emisiones de los fabricantes)... siempre y cuando se fabriquen en la Unión Europea.

Si bien esto deja fuera a los eléctricos procedentes de China, Marruecos o Turquía, también afecta a los países europeos no pertenecientes al bloque comunitario. Esto ha llevado a una situación peculiar: mientras que el Citroën ë-C3 entrará en la categoría M1E por fabricarse en Eslovaquia, su hermano gemelo, el FIAT Grande Panda, quedará excluido por hacerse en Serbia.

Citroën no da abasto con los pedidos del C3, y Stellantis se ve obligada a tomar medidas
El Citroën ë-C3 cuesta (sin tener en cuenta las ayudas) 16.950 euros en su versión con 212 km de autonomía y 19.550 euros en la de 325 km.

El Plan Auto+ premia a los coches eléctricos fabricados en la Unión Europea

Algo similar ocurrirá con el nuevo Plan Auto+ español. La ayuda máxima es de 4.500 euros, otorgándose un 50% (2.250 euros) a los eléctricos y un 25% (1.125 euros) a los híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida, un 25% (1.125 euros) a los modelos que cuesten hasta 35.000 euros antes de impuestos y un 15% (675 euros) a los que se sitúen entre los 35.000 y 45.000 euros, un 15% (675 euros) si se fabrican en la Unión Europea, y un 10% si sus baterías se producen al menos de forma parcial en la Unión Europea.

Esto significa que el Citroën ë-C3 recibirá la ayuda máxima de 4.500 euros, pues es eléctrico, cuesta menos de 35.000 euros antes de impuestos, se fabrica en Eslovaquia y sus baterías se ensamblan localmente (aunque con celdas chinas suministradas por SVOLT). El FIAT Grande Panda perderá un 25% de la subvención y se quedará en 3.375 euros por hacerse en Serbia. A esto hay que sumar que, incluso sin tener en cuenta las ayudas, el Citroën es más barato (19.550 euros) que el FIAT (22.553 euros) a igualdad de motorización.

fiat grande panda
El FIAT Grande Panda por el momento sólo dispone de una variante de 320 km que parte de los 22.553 euros antes de ayudas.

Stellantis actualmente produce otros dos eléctricos en la planta eslovaca de Trnava, los Citroën ë-C3 Aircross y Opel Frontera, los cuales quedan fuera de la categoría M1E por tamaño (miden 4.40 y 4.39 metros de largo respectivamente). Teniendo esto en cuenta, cabe preguntarse si el grupo optará por trasladarlos más adelante al centro serbio de Kragujevac, reubicando el Grande Panda junto al ë-C3. Un movimiento que en cualquier caso dependería de la capacidad de Trnava.

Pixel