
Los próximos coches eléctricos de Volkswagen costarán lo mismo que los de combustión, así lo logrará
La plataforma SSP, que debutará a finales de la década, permitirá a Volkswagen alcanzar la paridad de costes entre sus modelos eléctricos y térmicos. Esto será posible gracias al uso de baterías más asequibles, así como a una arquitectura de software simplificada.

A día de hoy, la mayoría de los coches eléctricos vendidos por el Grupo Volkswagen se asientan sobre la plataforma MEB, que debutó en 2019 de la mano del ID.3. Recientemente, la compañía estrenó la última evolución de esta arquitectura, la MEB+, que cuenta con una versión de tracción delantera destinada a modelos pequeños como el ID. Polo o el ID. Cross.
En paralelo, sus eléctricos de corte premium como los Audi A6 e-tron y Q6 e-tron o los Porsche Macan y Cayenne utilizan la plataforma PPE, concebida para vehículos más grandes y prestacionales. Mientras que la MEB se mantiene fiel a los 400 voltios, la PEP utiliza un sistema de 800 voltios compatible con cargas ultrarrápidas (el Cayenne Electric es capaz de pasar del 10 al 80% en menos de 16 minutos, con un pico de 400 kW).
Tanto la MEB como la PPE serán sustituidas a finales de la década por la SSP, una plataforma de nuevo desarrollo que se caracterizará por su enorme flexibilidad. Volkswagen busca maximizar las sinergias y las economías de escala, motivo por el que esta base servirá tanto para pequeños urbanos de corte económico como para lujosos SUV de gran tamaño.
De acuerdo con Oliver Blume, CEO del grupo, la SSP permitirá igualar los costes de producción de sus modelos eléctricos con los térmicos. Audi será la encargada de estrenar esta plataforma, que más adelante se irá extendiendo al resto de marcas de su cartera; sin ir más lejos, los próximos ID. Golf e ID. Roc, previstos para finales de la década, harán uso de ella.

La plataforma SSP permitirá unos costes equivalentes a la MQB
Las baterías y el software son dos de los aspectos en los que está trabajando Volkswagen para abaratar sus próximos eléctricos. "El factor principal es la batería, y ahora estamos pasando de baterías NCM [níquel, cobalto, manganeso] a baterías LFP [litio-ferrofosfato]. Ese es uno de los factores que contribuyen a reducir el coste. Con una nueva estrategia de software, podemos reducir el coste del software en un 80% en comparación con la arquitectura [MEB] actual".
Se espera que un modelo basado en la SSP cueste lo mismo que uno equivalente que utilice la MQB térmica. Dicho de otra forma, el Golf y el futuro ID. Golf tendrán un precio similar. "Cuando alcancemos la paridad, contaremos con la nueva plataforma, llamada SSP, que tendrá una nueva arquitectura de software y también una nueva generación de baterías".

El directivo señala que el Grupo Volkswagen antes tenía demasiadas opciones, lo que afectaba negativamente a la eficiencia y a los costes de producción. Por ejemplo, Audi ofrecía un total de 150 volantes, cifra que se ha reducido a 5. "Al final, al cliente no le importa, porque un volante es un volante, y aunque tenemos muchísimas opciones, podemos reducirlas".
Fuente | Auto Express


