
Volkswagen lanza en China el Jetta M6 eléctrico: hasta 555 km de autonomía y desde 10.600 euros al cambio
El Jetta M6 llega a China con una carrocería de 4,81 metros, batería LFP y más de 500 km de autonomía y un precio de derribo por al cual en Europa no podemos ni comprar un Volkswagen eléctrico de ocasión.

La nueva berlina eléctrica de FAW-Volkswagen llega al mercado chino con tres versiones y un precio que vuelve a poner sobre la mesa la distancia con Europa. Una diferencia que también aparece cuando los fabricantes europeos desarrollan coches para competir en China.
Hablar de coches eléctricos baratos en China ya casi se ha convertido en una costumbre. Pero el lanzamiento del Jetta M6 tiene un ingrediente especialmente interesante: detrás está FAW-Volkswagen. Es decir, esta vez no hablamos de un fabricante chino que intenta hacerse un hueco frente a las marcas europeas, sino de la empresa conjunta del propio grupo alemán.
Y eso cambia el enfoque. Porque mientras el comprador europeo sigue esperando propuestas más asequibles, en China esta compañía presenta una berlina de dimensiones familiares, con batería LFP y una autonomía anunciada de más de 500 kilómetros, a un precio que aquí asociaríamos antes con un coche usado y con muchos km a su espalda que con uno nuevo de estas características.
Conviene aclarar qué estamos viendo. Jetta es la marca bajo la que se comercializa este modelo, vinculado a FAW-Volkswagen, y el M6 utiliza la arquitectura eléctrica denominada Jiesi. No estamos ante un Volkswagen europeo vendido en China con otro precio, pero sí ante un ejemplo de lo diferente que puede ser la oferta de un mismo entorno empresarial según el mercado al que se dirija.
Una berlina de 4,81 metros con batería LFP

El Jetta M6 mide 4,80 metros de largo, 1,86 metros de ancho y 1,50 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,820 mm. Por tamaño, hablamos de un coche con ambiciones familiares. Su diseño, desarrollado por un equipo chino y alemán, combina una carrocería de líneas suaves con un coeficiente aerodinámico de 0,208 y llantas de 17 o 18 pulgadas.
La gama cuenta con tres acabados: 465 Pro, 555 Max y 555 Ultra. El primero anuncia 465 kilómetros de autonomía, mientras que los dos restantes elevan esa cifra hasta los 555 kilómetros. Todos estos datos corresponden al ciclo chino CLTC, más favorable que el WLTP europeo: no deben interpretarse como kilómetros reales de autopista ni convertirse automáticamente en una homologación europea.
En el apartado mecánico encontramos un motor delantero con dos niveles de potencia: 113 kW (154 CV) y 145 kW (197 CV), acompañados de 230 y 260 Nm de par, respectivamente. La variante de acceso completa el 0 a 100 km/h en 8,3 segundos, mientras que la más potente necesita 6,8 segundos. Prestaciones que permiten ir bastante más allá de un uso exclusivamente urbano.

Las baterías son de tipo LFP y están suministradas por CALB, aunque la información facilitada no detalla su capacidad. El consumo mínimo anunciado es de 10,5 kWh/100 km y la recarga del 30% al 80% requiere 25 minutos. Este último dato merece atención: no corresponde al habitual intervalo del 10% al 80%, por lo que no sería correcto compararlo directamente con otros coches sin tener en cuenta esa diferencia.
El interior tampoco responde a la idea de un modelo reducido a lo imprescindible. Incluye una pantalla central de 15,6 pulgadas y resolución 2,5K, conectividad con CarPlay, HiCar y CarLink, además de un sistema multimedia que integra varios modelos de inteligencia artificial para gestionar órdenes de voz y funciones como la planificación de desplazamientos.
La información del lanzamiento también anuncia asistentes de conducción apoyados en el procesador Horizon Robotics Journey 6M, con navegación asistida en autopista y ciudad, además de aparcamiento automatizado. Falta concretar su distribución entre acabados, por lo que no conviene atribuir todo ese equipamiento a la versión más barata. En cualquier caso, hablamos de asistencia al conductor, no de un coche que permita desentenderse de la conducción.
El precio en China vuelve poner en evidencia las políticas en Europa

Al convertir las tarifas chinas a euros, el Jetta M6 465 Pro parte de unos 10.600 euros, mientras que el 555 Max ronda los 11.900 euros y el 555 Ultra se sitúa alrededor de los 13.300 euros.
Para ponerlo en perspectiva, Volkswagen anuncia actualmente en España el ID.Polo, un coche bastante más pequeño, en su versión de acceso, 37 kWh y 326 km de autonomía WLTP, desde 25.030 euros antes de ayudas y promociones.
Sería simplista atribuir toda esa diferencia al margen comercial. También entran en juego la fabricación local, los costes industriales, la fiscalidad...pero también es cierto que la diferencia es tan grande, que en algún momento alguien tendrá que preguntar el porqué de esta gigantesca diferencia para los consumidores europeos.


