
Volvo rompe una barrera histórica: su nuevo camión eléctrico ya recorre 700 kilómetros sin recargar
Volvo presenta una nueva generación de camiones eléctricos capaz de recorrer hasta 700 kilómetros con una sola carga; una cifra que abre la puerta al transporte internacional sin diésel; además, incorpora recargas ultrarrápidas y una capacidad de carga muy cercana a la de los modelos convencionales.

El transporte pesado con camiones eléctricos está rompiendo muchos límites y demostrando que no es solo una opción de futuro, sino también una alternativa ya de presente. El último ejemplo llega desde Volvo Trucks, que acaba de presentar una nueva generación de camiones eléctricos capaz de recorrer hasta 700 kilómetros con una sola carga, una cifra que abre la puerta a que incluso los trayectos internacionales puedan realizarse sin recurrir al diésel.
La llegada de este modelo coincide además con un momento especialmente delicado para el sector. El encarecimiento del combustible durante los últimos meses, impulsado por la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, ha disparado los costes operativos de las flotas. En este escenario, las alternativas eléctricas están despertando un interés creciente entre las empresas de transporte.
Jessica Sandström, vicepresidenta de Volvo Trucks Europa, explica que la demanda de soluciones eléctricas no ha dejado de crecer. Según la directiva, los operadores buscan reducir su dependencia del diésel y de las fluctuaciones de precio de los combustibles. Volvo fabrica camiones eléctricos desde 2019, pero es ahora cuando el mercado empieza a acelerar de forma notable gracias a la mejora de la tecnología.

La responsable destaca que la nueva generación de camiones supone un paso decisivo para el sector. Hasta ahora los modelos eléctricos estaban orientados principalmente a la distribución nacional o regional, pero con una autonomía de 700 kilómetros el transporte de larga distancia comienza a ser una posibilidad real.
Los datos reflejan esta evolución. Mientras que en 2023 se matricularon apenas 404 camiones eléctricos en Países Bajos, durante 2025 la cifra alcanzó las 940 unidades. El crecimiento es evidente, aunque todavía representa alrededor de una décima parte del mercado total de vehículos pesados.
El Volvo FH Aero Electric quiere desafiar al diésel en las rutas de larga distancia
El protagonista de este avance es el Volvo FH Aero Electric Extended. En el apartado exterior mantiene la aerodinámica optimizada de la gama FH Aero, diseñada para mejorar la eficiencia energética durante los trayectos de larga distancia.
Bajo la cabina encontramos un sistema de propulsión eléctrico con una potencia máxima de 623 CV, pensado para mover grandes cargas sin comprometer las prestaciones. Volvo asegura que el vehículo puede transportar hasta 28 toneladas de carga útil, una cifra muy cercana a la de los modelos diésel equivalentes.

Uno de los retos tradicionales de los camiones eléctricos es el peso adicional de las baterías. Para minimizar su impacto, Volvo ha incorporado un eje adicional ligero que ayuda a soportar el peso extra sin penalizar de forma significativa la capacidad de transporte.
La batería está formada por ocho módulos y permite alcanzar esos 700 kilómetros de autonomía. Pero tan importante como la autonomía es la velocidad de recarga. El FH Aero Electric Extended incorpora compatibilidad con el estándar Megawatt Charging System (MCS), desarrollado específicamente para vehículos industriales de gran tamaño.
Gracias a esta tecnología, el camión puede cargar del 20% al 80% en aproximadamente 50 minutos utilizando una infraestructura adecuada. La potencia máxima de carga alcanza los 700 kW, una cifra muy superior a la que encontramos actualmente en los turismos eléctricos. Esto permite realizar la recarga durante los descansos obligatorios de los conductores profesionales en la Unión Europea, reduciendo al mínimo el impacto sobre la productividad.
Otro detalle importante es la presencia de una toma eléctrica destinada a alimentar equipos frigoríficos. De esta forma, los vehículos dedicados al transporte refrigerado pueden prescindir de los tradicionales generadores diésel auxiliares, reduciendo todavía más las emisiones y los costes operativos.
Volvo también ha renovado el resto de su gama de camiones eléctricos. Los Volvo FH Electric, Volvo FM Electric y Volvo FMX Electric están orientados a rutas más cortas y operaciones regionales. Estos modelos ofrecen hasta 470 kilómetros de autonomía y pueden pasar del 20% al 80% de carga en unos 65 minutos.
El precio sigue siendo el gran obstáculo para la expansión de los camiones eléctricos
Pese a los avances tecnológicos, el principal desafío continúa siendo económico. Un camión eléctrico sigue costando aproximadamente el doble que un modelo diésel equivalente, una diferencia que muchos transportistas consideran difícil de asumir sin ayudas públicas.
Por ello, Volvo insiste en la importancia de las políticas de apoyo a la electrificación. Países como Países Bajos, Noruega o Suiza están impulsando el cambio mediante incentivos directos, zonas de bajas emisiones y una fiscalidad que penaliza las emisiones de CO2.
En algunos mercados, como Países Bajos, existe un programa de ayudas para la compra o el leasing de camiones eléctricos que puede alcanzar los 115.200 euros por vehículo. Además, la nueva tasa por uso de carreteras para vehículos pesados favorecerá a los modelos más eficientes y menos contaminantes.

Las estimaciones apuntan a que los costes de utilización podrían situarse en torno a 3,8 céntimos por kilómetro para un camión eléctrico frente a 20,1 céntimos por kilómetro en un diésel. Una diferencia que supone que solo en coste de combustible el camión eléctrico supondrá un ahorro mínimo de unos 16.000 euros cada 100.000 km. A eso hay que sumar los elevados costes de mantenimiento y horas parado durante ese mantenimiento que evita el modelo eléctrico, y también la posibilidad de las empresas de auto generar su propia electricidad con instalaciones fotovoltaicas en sus bases, lo que reduce todavía más los costes operativos.
La industria también necesita aumentar la producción para reducir costes. Volvo reconoce que, a pesar de liderar el mercado europeo, los camiones eléctricos todavía representan una parte muy pequeña de su volumen total de fabricación. Incrementar las ventas permitiría amortizar antes las inversiones en desarrollo y mejorar los precios gracias a una mayor escala de producción.
Mientras tanto, la competencia tampoco se queda quieta. Fabricantes como Mercedes-Benz, con su eActros de hasta 500 kilómetros de autonomía, junto a DAF, MAN, Scania, Iveco y Renault, han reforzado sus programas de electrificación. Por su parte, BYD y Tesla también preparan su ofensiva en el mercado europeo.
Especial atención genera el Tesla Semi, que según la marca estadounidense puede alcanzar hasta 800 kilómetros de autonomía con una combinación totalmente cargada de aproximadamente 37 toneladas de peso total. Un modelo que todavía no se comercializa en Europa, pero que evidencia hasta qué punto la carrera tecnológica en el transporte pesado eléctrico apenas acaba de comenzar.
Lo que parece claro es que la barrera psicológica de la autonomía ya está empezando a caer. Con propuestas capaces de recorrer 700 kilómetros, recargas ultrarrápidas y costes de uso cada vez más competitivos, los camiones eléctricos dejan de ser una solución limitada al reparto urbano para convertirse en una alternativa real al diésel también en las rutas de larga distancia.


