Un nuevo megacargador de 2.000 kW (2 MW) permitirá a los camiones eléctricos convertirse en una realidad comercial

Hace unos días el fabricante de puntos de recarga americano Chargepoint, hizo pública su última propuesta. Un cargador diseñado para camiones eléctricos y aplicaciones en sectores como la aviación, que permitirá alcanzar unas potencias de recarga nunca vistas hasta el momento. Una solución para lograr realizar largos desplazamientos con electricidad incluso en las labores más exigentes de transporte.

Este cargador llega a los 2 MW, o 16 veces la potencia que entrega un Supercargador de Tesla. Con esta cifra tan elevada un camión podrá recuperar en torno a los 1.200 kilómetros de autonomía en apenas media hora conectado. Un número que seguro será más que suficiente para la mayor parte de los operadores.

Para lograrlo, Chargepoint ha diseñado una toma capaz de ofrecer estas cifras de recarga tan abrumadoras. Además lo han hecho con un sistema resistente a un uso intensivo por parte de los profesionales, y capaz de soportar las inclemencias climatológicas. También han pensado que la facilidad de uso de una toma que junto con el cable seguro alcanzará cifras de peso considerables. Para ello el operador trabaja en un sistema mecanizado que facilite la conexión de la toma con el camión.

Alcanzar estas cifras de potencias requerirá unos vehículos dotados de sistemas a la alturas de las circunstancias. Según el responsable del sistema, se necesitan hasta cuatro interfaces BMS y cuatro circuitos de entrega de 500 amperios. Cada circuito tendrá que contar con un rango de voltaje de 200 a 1000V.

Gracias a esta solución, además de camiones eléctricos capaces de recorrer importantes distancias incluso a plena carga, también será una solución para nuevas formas de movilidad, como los VTOL. Los aviones de despegue vertical que se están posicionando como una interesante opción de movilidad eléctrica para los próximos años, y que cuenta con empresas como UBER que apuestan por ellos en proyectos conjuntos con la propia Chargepoint.

La primera línea de pruebas de UBER arrancará en 2020 con una conexión de 30 kilómetros en la ciudad norteamericana de Dallas, a la que se acompañará otra línea demostrativa en Los Ángeles, California. Unos vehículos que según UBER, en pocos años podrán alcanzar velocidades de 320 km/h, y tendrán un coste por desplazamiento similar al de un UBER X.

Modelos que como vemos, además podrán operar sin parar gracias a los futuros sistemas de recarga mega-rápida, capaces de ofrecer potencias hasta ahora impensables.

Fuente | Chargepoint

Compártelo: