El Nissan Qashqai e-Power puede ser la dinamita que haga saltar por los aires el etiquetado de la DGT

Casi desde su puesta en marcha, el sistema de distintivos ambientales de los coches en España que ha realizado la DGT ha sido criticado por numerosos sectores. Un sistema creado en su momento para facilitar la clasificación de los vehículos por sus emisiones mediante una pegatina en su parabrisas, pero que se ha quedado totalmente obsoleta y falto de una urgente renovación. Ahora ante la falta de motivación para su renovación, la llegada del nuevo Nissan Qashqai puede hacer saltar todo por los aires.

La razón es que el fabricante japonés lanzará en España la versión e-Power de su modelo más popular. Una motorización que da una vuelta al concepto de híbrido, y donde seguimos dependiendo en exclusiva del aporte del motor gasolina, aunque este solo haga las labores de generador.

Y es que aquí es donde el modelo de Nissan podría si no hay cambios, ser el primer coche gasolina con etiqueta Cero Emisiones. Eso a pesar de que claramente no es un cero emisiones.

La tecnología e-Power tiene un funcionamiento muy particular: el motor eléctrico se encarga de impulsar el vehículo, mientras que el propulsor térmico actúa como hemos dicho, exclusivamente como generador. El conjunto rinde una potencia de 190 CV. Una solución vista en modelos eléctricos con extensor de autonomía, como el Opel Ampera o el BMW i3.

La incongruencia es total, ya que este modelo híbrido no sólo llevará la misma etiqueta que los coches eléctricos puros, sino que incluso podría llevar una etiqueta más avanzada que algunos híbridos enchufables. Y es que como recordamos estos para lograr pasar el ECO a Cero, necesitan certificar una autonomía en modo eléctrico bajo el ciclo WLTP de más de 40 kilómetros. Una cifra a la que el Nissan no se acerca ni de broma ya que cuenta con apenas 1.5 kWh de batería, y además no puede recargarse más que con el motor gasolina y la frenada regenerativa.

Esto pone sobre la mesa la necesidad de renovar los distintivos ambientales de la DGT, para evitar el esperpento de que un coche gasolina logre ser el primero en conseguir de forma legal una pegatina Cero Emisiones.

Algo que además de la poca credibilidad de estos distintivos, también podría afectar a la imagen de la propia Nissan que puede ser vista como una tramposa que se aprovecha de un sistema con graves errores.

Relacionadas | El grupo Citroën-Peugeot pide a la DGT una evolución de las etiquetas ambientales

Compártelo: