Neste probará en Suecia la posibilidad de llevar a producción la «gasolina renovable»

Neste, productor líder a nivel mundial de diésel renovable y de combustible sostenible para aviación (SAF), está comenzando la fase final de los ensayos de su gasolina renovable, cuyo objetivo es llevarla a producción. Esta última fase supondrá llevar a cabo test comerciales del combustible, combustible que podría contribuir a reducir las emisiones contaminantes en los coches de combustión e híbridos.

Recientemente, la Unión Europea amplió el recorte en la emisiones de gases de efecto invernadero hasta, al menos, un 55% para el año 2030. En los países escandinavos como Suecia o Finlandia, existen además ambiciosos objetivos que afectan de forma directa a los vehículos que usen gasolina como combustible. Esto se debe a que que las actuales alternativas a los vehículos de gasolina no suponen un reducción significativa a corto plazo en el consumo de dicho combustible, según Neste.

Con la gasolina renovable de Neste, la reducción de los gases de efecto invernadero podría llegar al 65% durante todo el ciclo de vida del combustible, en comparación con los combustibles fósiles. Sin embargo, Neste tiene como objetivo alcanzar una reducción del 90%.

La producción de este combustible cumplirá con el estándar EN228, por lo que puede usarse sin problema alguno en los modelos ya existentes. Este combustible proporcionaría a la UE otra herramienta más para alcanzar los objetivos climáticos fijados para 2030.

La empresa Powertrain Engineering Sweden, que suministra trenes de propulsión y sistemas híbridos a fabricantes como Volvo Cars, está evaluando la gasolina renovable de Neste. En concreto, se está llevando a cabo un test en un motor aislado situado en un laboratorio y un test dinámico en carretera con dos vehículos. El objetivo de los test es estudiar las propiedades del combustible y realizar modificaciones que puedan ser necesarias, con el objetivo de reducir aun mas las emisiones. Estos resultados se publicarán en los meses venideros.

Aunque el porcentaje de coches eléctricos en la Unión Europea crece de forma exponencial, se prevé que en el año 2030 el 60% de los vehículos aún tendrá un motor de combustión. Por lo tanto, todas las soluciones son necesarias para reducir las emisiones en el sector transporte. Biocombustibles líquidos, la electrificación, el biogas y el hidrógeno jugarán papeles decisivos para conseguir este objetivo.

El combustible desarrollado por Neste cuenta con las mismas propiedades que la gasolina convencional, pero su materia prima es renovable, contando con más de un 75% de contenido orgánico. El resto son componentes derivados de la gasolina tradicional, que permiten cumplir con el estándar EN228.

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Fuente | Green Car Congress

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