El presidente de Lucid Motors avisa. «Mercedes compra los motores a Siemens, nosotros los desarrollamos de forma interna»

Esta semana ha tenido lugar la salida a bolsa del fabricante Lucid Motors. Una marca que lleva un largo recorrido desde sus primeros años, y que ahora afronta la fase definitiva con el inicio de la producción. Ahora su presidente ha lanzado un aviso a los grandes fabricantes premium alemanes.

Peter Rawlinson, el que fuera ingeniero jefe en el desarrollo del Tesla Model S, tiene en el punto de mira a los gigantes alemanes, BMW, Audi, Porsche y Mercedes, a los que quiere enfrentarse no solo en el segmento premium, sino también hacerlo en los principales mercados de estos, Europa y Estados Unidos.

En declaraciones al diario alemán Handelsblatt, Rawlinson ha indicado que con el Air pondrán en el mercado la tecnología eléctrica más avanzada con la que esperan poder incluso superar a unos grupos europeos que ha indicado que se han quedado algo dormidos.

Según Rawlinson «Algunos fabricantes tradicionales han perdido la conexión al no pisar el acelerador de la electrificación«.

Además ha añadido un dardo directo a Mercedes-Benz. «Estamos siguiendo de cerca lo que Mercedes ha traído al mercado con el EQS. Tenemos que felicitar a Ola Källeniusya ya que el mundo necesita más coches eléctricos. Pero no olvidemos que Mercedes compra sus motores eléctricos a Siemens, y nosotros lo desarrollamos y fabricamos de forma interna

Más allá del desafío, la realidad es que el Mercedes EQS ha logrado una autonomía de 770 km bajo el ciclo WLTP, mientras que el Lucid Air logra 832 km bajo el ciclo EPA americano. Algo que nos indica a falta de confirmación de la homologación del Air, que rondará los 890 km WLTP.

Esto quiere decir que con una batería de similar capacidad, 113 kWh para el Lucid y 108 kWh para el Mercedes, apenas un 4% más a favor del Lucid, este logra un 15% más autonomía estimada WLTP. Y todo con un sistema de propulsión que no hace prisioneros, con más de 1.000 CV de potencia en su variante más capaz.

Pero no sólo será la cuestión técnica. El Air contará con elementos como un lujoso interior, lleno de tecnología y calidad, que se completará con un amplio espacio para los ocupantes y una zona de carga masiva, con un gran maletero trasero que a diferencia del EQS, puede aumentar la capacidad con el maletero delantero.

Llegada a Europa en 2022

El presidente de Lucid también ha adelantado que están ultimando su desembarco europeo. Después de los retrasos provocados por la pandemia, y la financiación de la salida a bolsa, la empresa ha confirmado que comenzará las entregas este año en Estados Unidos, mientras que en Europa arrancará a lo largo de 2022.

Incluso ya están en fase de búsqueda de una ubicación de sus primeros concesionarios de un modelo que cuenta ya con 11.000 reservas en nuestro mercado, con valor de entre 300 y 1.000 euros, siendo Reino Unido el principal foco de interés seguido de Alemania.

Una vez terminada su expansión en Europa, Lucid pondrá la mirada en sus próximas iniciativas entre las que están la apertura de una segunda fábrica en Oriente Medio, posiblemente en Arabia Saudita, su principal inversor, seguida luego de una en China.

Una oferta que se ampliará con un segundo modelo en 2023. El Gravity. Un SUV de lujo que será el preludio del gran salto adelante de la marca que planea lanzar un modelo más económico. Una propuesta que también lleva el famoso apelativo de «25.000 dólares» pero que todavía no tiene fecha de llegada.

Opinión

Por supuesto es siempre destacable la ambición a la hora de afrontar un proyecto como este. Pero esta forma de hacerlo conlleva ciertos riesgos de no cumplir con las elevadas expectativas que has creado. Y es que no será fácil para Lucid convencer a los clientes de Audi, BMW o Mercedes de apostar por una marca desconocida que se moverá en segmentos de precios similares.

Algo que para lograrlo, tendrá que hacerlo con un producto que cumpla exactamente lo mucho que están prometiendo, y luego con algo de suerte de no cometer fallos durante la producción que echen por tierra su imagen.

Fuente | Handelsblatt

 

 

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