Según los crash-test, los coches eléctricos son igual de seguros que los térmicos

¿Son los coches eléctricos igual de seguros que los térmicos en caso de accidente? De acuerdo con algunos expertos, no solo los igualan sino que incluso los superan, pues gracias al uso de baterías en los bajos se aumenta la rigidez de la célula de seguridad y se rebaja el centro de gravedad. Sin ir más lejos, el Tesla Model 3 se ha convertido en el vehículo más seguro jamás probado por la NHTSA en sus crash-test.

Ahora, Dekra (una prestigiosa empresa alemana especializada en inspecciones de vehículos) ha realizado una serie de pruebas para comprobar hasta qué punto son igual de seguros los coches eléctricos y los térmicos. Para ello, ha utilizado tres unidades del Nissan LEAF original y una del Renault ZOE. Estos veteranos modelos (el LEAF data de 2010 y el ZOE de 2012) sirven para demostrar que incluso los modelos deprimera generación pueden lograr elevados niveles de seguridad en caso de accidente.

Los ingenieros de Dekra llevaron a cabo diferentes simulaciones de accidentes a velocidades muy superiores a las de pruebas como EuroNCAP: colisiones laterales de hasta 75 km/h, choques frontales a 84 km/h contra un poste… Por comparar, EuroNCAP testa los vehículos en choque frontal a 64 km/h contra una barrera deformable en lugar de rígida.

«El daño resultante en estas pruebas de choque es comparable al de los vehículos convencionales», declara Markus Egelhaaf, investigador de accidentes de Dekra. «El sistema de alto voltaje de los vehículos eléctricos se ha apagado de manera fiable. A pesar de la deformación masiva de la batería, no hubo ningún incendio», añade. Con todo, las posibilidades de supervivencia de los ocupantes serían muy escasas a semejantes velocidades debido a la desaceleración, «pero eso se aplica a cualquier tipo de automóvil».

Por otro lado, Dekra ha estado probando un nuevo tipo de procedimiento de extinción de incendios en caso de que se prenda fuego una batería durante un accidente: los bomberos deberán insertar directamente la manguera en el compartimento de la batería, lo que evitará que el incendio se extienda al resto del pack. Este método, de gran potencial, necesita sin embargo seguir siendo investigado para poder establecer su efectividad real.

Las conclusiones de Dekra son claras: un vehículo eléctrico es igual de seguro que uno térmico, y la naturaleza de su mecánica no conlleva ningún problema adicional a la hora de realizar operaciones de extracción de las víctimas de un accidente, pues los equipos de rescate no están expuestos a un mayor riesgo durante su intervención.

Por supuesto, además de seguridad activa y pasiva, es fundamental contar con un buen seguro. Y para ello nada mejor que usar este comparador de seguros que nos permitirá encontrar la mejor cobertura para nuestro coche eléctrico y no llevarnos ninguna sorpresa si tenemos un problema en la carretera.

Fuente | Dekra

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