La Asociación Europea de Proveedores de Automoción advierte de que la transición al coche eléctrico podría costar 275.000 puestos de trabajo

De acuerdo con un estudio realizado por la CLEPA (la Asociación Europea de Proveedores de Automoción), la transición a la movilidad eléctrica podría conllevar la pérdida de hasta 500.000 empleos en la Unión Europea para el año 2040, las cuales no se compensarían por completo con la producción de componentes para coches eléctricos, que solo generaría 225.000 nuevos puestos. Por lo tanto, la pérdida neta sería de 275.000 empleos.

La CLEPA advierte de que, para evitar este escenario, es necesario que la Unión Europea dé marcha atrás en su propuesta para prohibir la venta de automóviles térmicos a partir del año 2035 (lo que haría que, sobre el papel, todos los fabricantes tuvieran que apostar por los coches eléctricos a baterías o con pila de combustible de hidrógeno).

Así, el grupo de proveedores ha pedido que se apueste por un enfoque mixto para lograr los objetivos de reducción de emisiones. De acuerdo con la CLEPA, los híbridos, los combustibles sintéticos y el hidrógeno verde podrían permitir para 2030 una reducción de emisiones del 50% respecto a los niveles de 2021 (la Unión Europea aspira a un 55%). En 2040, esta apuesta «tecnológicamente neutra» permitiría reducir las emisiones medias a 20 gramos de dióxido de carbono por kilómetro, agregando unos 200.000 puestos de trabajo a los ya existentes.

«El estudio destaca los riesgos de un enfoque exclusivo en los vehículos eléctricos para el sustento de cientos de miles de personas que trabajan arduamente para ofrecer soluciones tecnológicas para la movilidad sostenible», declaró el pasado lunes la secretaria general de CLEPA, Sigrid de Vries, en un comunicado de prensa oficial.

El coche eléctrico impulsará la industria de baterías autóctona

«Las necesidades de la sociedad son demasiado diversas para un enfoque único para todos. Un marco regulatorio que esté abierto a todas las soluciones disponibles, como el uso de tecnologías híbridas, hidrógeno verde y combustibles sostenibles permitirá la innovación a medida que redefinimos la movilidad en las próximas décadas».

El informe señala que la mayoría de pérdidas de empleo se producirían en Alemania (121.000), Italia (74.000), España (72.000) y Rumanía (56.000). Sin embargo, un estudio publicado el pasado verano por el Boston Consulting Group muestra un escenario mucho más favorable que la CLEPA, pues el impulso de la creciente industria de las baterías podría compensar dichas pérdidas (generará 580.000 nuevos puestos, frente a los 630.000 que se perderán en el sector de la producción de motores de combustión interna).

A esto también habría que sumar el apogeo de las nuevas tecnologías y la industria del software, así como unas mayores ventas en los sectores premium y de lujo. El Boston Consulting Group indica que, partiendo de los 5,65 millones de puestos de trabajo que tenía la industria en 2019, el empleo se mantendrá estable hasta 2030, con una disminución de apenas un 1%.

Fuente | Automotive News Europe

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