Toyota se centrará en reducir el precio de sus coches eléctricos en lugar de en incrementar su autonomía

Durante los últimos años, Toyota ha sido uno de los fabricantes más reacios a apostar por el coche eléctrico a baterías. Así, la firma japonesa ha defendido en todo momento una estrategia de neutralidad tecnológica, centrando gran parte de sus esfuerzos en el desarrollo de trenes de propulsión híbridos y en la pila de combustible de hidrógeno.

Sin embargo, a la fuerza ahorcan, y en mercados como Europa actualmente es impensable no contar con propuestas eléctricas, motivo por el que la compañía comenzará a desplegar el año que viene su gama cero emisiones bZ (beyond Zero, «más allá del cero»), cuyo primer integrante será el SUV mediano bZ4X. Además, la marca nipona también está invirtiendo en el desarrollo de las baterías de electrolito sólido.

De acuerdo con un informe publicado por Green Car Reports, en Toyota son conscientes de que sus modelos eléctricos llegarán más tarde que los de la competencia y con unas autonomías inferiores a las de muchos de sus rivales. Sin embargo, los responsables de la empresa creen que la clave para su éxito será su asequibilidad.

«‘No pasa nada hasta que vendes un coche’ es una expresión que tenemos internamente. Para tener un impacto positivo en el medio ambiente, debemos vender un gran volumen de automóviles… por lo que es realmente importante que el precio sea tal que podamos convertirlo en un modelo de negocio real», explica el vicepresidente de planificación y estrategia de productos de Toyota Motor Norteamérica, Cooper Ericksen.

Los clientes de Toyota que quieran más autonomía tendrán que recurrir a Lexus

«La conclusión es que, con el tiempo, estamos viendo que la autonomía de un coche eléctrico es similar a la potencia [de un motor]. Las personas adineradas que pueden pagar un vehículo realmente caro pueden permitirse una gran potencia. Las baterías son caras y cuanto más grande es la batería, más cara es. Creo que a largo plazo no se trata solo de alcance, alcance, alcance; el truco es hacer coincidir la autonomía con un precio que el consumidor pueda pagar. Y a medida que la gente se acostumbre a conducir un vehículo eléctrico, creo que el range anxiety se disipará.

¿Cuál es el número más bajo que puedes ofrecer que logre dicha asequibilidad y satisfaga las necesidades de uso del cliente? Creo que tenemos algunos ejemplos en el mercado durante los últimos cinco años de los que podemos aprender. Es algo que tendremos que resolver porque tiene un gran impacto en nuestros recursos».

En paralelo, Ericksen ha señalado que los más costosos modelos eléctricos de Lexus, la marca premium de Toyota, sí que podrían beneficiarse de autonomías de 400-500 millas (644-805 km). Como era de esperar, estas declaraciones han despertado las críticas de algunos internautas, los cuales han acusado a Toyota de inmovilismo, pues la competencia ofrece modelos con cada vez más autonomía a precios más bajos.

Fuente | Green Car Reports

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