Malas noticias para los fabricantes de baterías NMC y NCA. El níquel se dispara y se paraliza su cotización

Las baterías que usan la mayor parte de fabricantes de coches eléctricos en occidente están formadas por celdas NMC o NCA. Esto supone que utilizan níquel, cobalto y manganeso en el caso de las primeras y níquel, cobalto y aluminio las segundas. El problema ahora es que el níquel ha visto como su precio se disparaba de un día para otro en la bolsa de metales de Londres, lo que ha provocado la suspensión temporal de su cotización.

El mercado londinense de futuros de materias primas London Metal Exchange (LME) ha confirmado la suspensión de la negociación de sus contratos sobre el níquel como mínimo por el resto del día. Un movimiento sorprendente que se justifica por la subida sin precedentes de los precios en la jornada.

Las razones se radican en aspectos como la situación en Ucrania, lo que llegó a disparar el precio del níquel hasta un 81,44% y que cerró con un avance del 63,46%, desde los 29.494 hasta los 48.211 dólares por tonelada. De hecho, este lunes llegó a negociarse hasta los 100.000 dólares, lo que obligó a su suspensión temporal.

El impacto del níquel en el precio de las baterías

El níquel se utiliza para fabricar entre otras cosas acero inoxidable. Pero el mercado que más rápido está creciendo para este metal es la industria de las baterías para vehículos eléctricos, donde como vemos las químicas que usan el níquel ocupan una parte importante del mercado, principalmente en Europa.

En otros mercados, como China, la apuesta ha ido más por las celdas de litio-ferrofosfato, que carecen de níquel y de cobalto, y que están siendo usadas tanto en modelos económicos, como el famoso súper ventas Wuling HongGuang, como en propuestas más premium como el BYD Han.

Una tecnología que podría ser la gran beneficiada si la cotización del níquel no vuelve a la normalidad, pero donde también encontramos problemas como el precio del cobalto, que es el componente más caro de una batería, pero que también se enfrenta al incremento del precio del carbonato de litio.

Pero nada que ver con lo que tendrán que afrontar las dotadas de níquel y cobalto. Y es que mientras que el níquel ha llegado a los 48.000 dólares la tonelada métrica en unos precios máximos de los últimos 35 años, el cobalto ha llegado a los 79.000 dólares la tonelada métrica. Y subiendo.

Ahora queda por ver como evoluciona la situación en las próximas horas con la reactivación del mercado del níquel, donde podríamos ver una corrección, o en el peor de los casos un nuevo incremento de precios que tendrá irremediablemente un impacto en los costes de muchas industrias, incluyendo las baterías para coches eléctricos.

La pregunta es cuándo, y cuánto. A mediados de febrero antes del estallido del conflicto en Ucrania los precios de las baterías caían hasta los 132 dólares el kWh. Pero según Bloomberg, el aumento de los precios de los ingredientes de dichas baterías estaban comenzando a elevarse, y a afectar al kWh, aunque es difícil pronosticar qué sucederá a corto plazo, donde un alto el fuego y la paz en Ucrania podría hacer regresar las aguas a su cauce.

Fuente | LME

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