Prueba Nerva EXE. Un maxiscooter eléctrico con el sello de BYD

El mundo de las motos eléctricas está cada vez más y mejor poblado. Una oferta amplia y variada donde los clientes tienen más alternativas. Entre ellas la llegada de una marca española participada por el gigante BYD. Se trata de la Nerva EXE, el primer modelo de una propuesta que busca ofrecer algo diferente.

Como decimos, Nerva es una empresa española que cuenta con la participación accionarial de BYD. La marca china ha indicado que no han querido dejar sus baterías en manos de terceros sin involucrarse tanto en la propiedad de la empresa, como también en la producción. Esto significa que además de fabricar las baterías, BYD también se encarga de ensamblar la moto en su fábrica de Shenzhen, de donde llegan a España.

Unas baterías de litio-ferrofosfato que son uno de los grandes atractivos de la propuesta y que nos ofrecen una tecnología que destaca principalmente por su interminable vida útil. Incluso una ver acaba su aplicación dentro de las motos, pueden si el cliente lo selecciona, será enviadas a proyectos de ayuda a los países en desarrollo de África, donde ayudarán a llevar electricidad desde fuentes renovables a las zonas donde carecen de ella. Un componente humanitario y de sostenibilidad que también le otorga un punto diferencial.

Nerva EXE: la moto

La Nerva EXE es un maxiscooter. A primera vista en persona parece más grande que en las fotos, donde personalmente me daba la impresión de situarse dentro de un segmento más pequeño. Pero podemos colocarla a la altura de la BMW C Evolution.

Se trata de una propuesta cómoda en su conducción, fabricada con unos materiales que no llegan al nivel de los modelos referencia del segmento, pero que cumplen si tenemos en cuenta que es la primera moto de este nuevo fabricante.

El chasis del NERVA EXE se basa en una estructura multi-tubular de acero con refuerzos en la zona central y en la pipa de la dirección. Es precisamente en la zona central, en el interior del túnel, donde se alojan las baterías: una posición que favorece la centralización de masas del vehículo (con un centro de gravedad bajo) aumentando su agilidad y favoreciendo el equilibrio y estabilidad del scooter junto con sus ruedas de 15” (delante) y 14” (detrás).

La suspensión por su parte incorpora una horquilla telescópica con barras de 37 mm acompañadas de dos amortiguadores traseros oleoneumáticos con depósito de gas por botella independiente que son ajustables en precarga.

Monta además un sistema de frenada combinada (CBS) compuesto por un doble freno de disco (260 mm diámetro) en el tren delantero montados sobre una pinza de doble pistón de anclaje radial al pie de cada botella de horquilla. Estos dos discos se complementan con un disco posterior de 230 mm de diámetro con pinza de simple pistón. Además una de las características más destacables de este modelo es su frenada regenerativa, que nos permite recuperar energía en las frenadas, llegando a una potencia máxima de 5 kW.

Hay detalles por mejorar, como por otro lado era de esperar. Por ejemplo, el sistema de arranque por llave queda ya algo vetusto, aunque en las motos todavía se usa de forma masiva. Un sistema por proximidad sería más interesante. Además, podemos añadir que la clavija de la llave a simple vista parece una pieza de muy baja calidad. También parece que estamos casi ante un modelo de pre-serie en otros detalles como que algunos botones de los mandos no tienen ninguna función. Son partes usadas en la industria que en este caso no sirven para nada.

Pero por lo demás estamos ante un modelo que no llama la atención por su mala calidad. Pasa desapercibida entre el tráfico como una moto más. Y eso es algo a destacar en este primer modelo de Nerva.

Entre sus elementos destaca su espacio para dos cascos bajo el asiento, uno integral y otro jet o en este caso para un casco y nuestro cable de carga para los puntos públicos, la cómoda marcha atrás, fundamental en motos de este peso, y su posición de conducción que nos permite movernos cómodamente en nuestros desplazamientos gracias también a la extrema suavidad con la que circulamos. Algo que sin duda es uno de sus puntos fuertes.

Añadir para terminar este apartado que la EXE contará con su correspondiente aplicación móvil, desde donde podremos desde ver su localización, hasta conocer su autonomía, estado del proceso de carga, así como ver otros datos o recibir notificaciones.

Nerva EXE: características y prestaciones

Sin duda la parte más importante de este proyecto está en sus tripas. El sistema de propulsión está formado por un motor central conectado con una correa dentada, que necesita una revisión cada 5.000 km, y que ofrece una potencia nominal de 9 kW (12.2 CV) que puede llegar a un pico por encima de los 12 kW (16.3 CV) que le impulsan hasta los 50 km/h en 4,5 segundos, o hasta los 100 km/h en 10.5 segundos.

Las primeras sensaciones es que como suele suceder con las motos eléctricas, la aceleración desde parado es muy importante. No llega al nivel de la BMW C Evolution, que cuenta con una mayor potencia nominal de 11 kW, y que dispara su potencia pico hasta los 35 kW, pero la Nerva no es lenta. Se le denota ese sobrepeso, aunque bastante más ligera que la BMW, 202 kilos frente a los 265 kilos de la alemana, que provoca su batería de litio-ferrofosfato, y que se traduce en que para alcanzar su velocidad máxima de 125 km/h, necesitaremos un tramo llano y largo.

No tiene problemas en alcanzar los 100 km/h. Pero más allá la cosa ya se pone algo más difícil, y si tenemos una pendiente entonces ya no nos será posible. Bien es cierto que la prueba se ha realizado por la ciudad y sus circunvalaciones, donde no hemos tenido mucho tiempo de poner a prueba la máxima capacidad, pero si podemos pensar que hasta 100, la moto tira perfectamente, y a partir de ahí ya necesitas un tramo más largo y con pocas dificultades en cuanto a subidas.

La conducción en si es cómoda entre el tráfico. No es una moto especialmente ágil, pero gracias a la potencia del motor, nos permite callejear y movernos entre los coches con comodidad y realizar adelantamientos con seguridad.

Algo que podremos configurar gracias a sus tres modos de conducción, ECO, Normal y Sport, que adecuarán la entrega de potencia según nuestras necesidades, y que nos permitirán realizar una conducción más suave y eficiente, o más deportiva y «gastona».

Nerva EXE: batería y autonomía

Sin duda la batería, y el sistema de carga, son sus grandes puntos a favor. En este caso la EXE monta un pack LFP de BYD. Una batería formada por celdas de 75 Ah que le ofrecen una capacidad útil de 5.76 kWh. Suficiente según el fabricante para recorrer entre 150 km (modo ECO) 115 km (modo normal y 75 km (modo Sport).

Durante nuestra corta prueba hemos podido comprobar que las cifras que maneja Nerva son bastante conservadoras, y es que usando en todo momento el modo Sport, y circulando probando constantemente sus capacidades de aceleración, hemos podido recorrer 28.2 km con el 29% de carga. Algo que debería traducirse que en estas condiciones, con una carga completa habríamos podido recorrer unos 97 kilómetros. En caso de una conducción más suave, la cifra real de autonomía real mixta podríamos decir que ronda los 120 km con cada carga, y si preferimos movernos con mucha tranquilidad, no tendremos problemas en llegar a los 150 km.

El otro aspecto diferencial es el sistema de carga. Habitualmente las motos vienen con un cargador o directamente un cable para carga en una toma Schuko. Un enchufe convencional. Pero en este caso la Nerva EXE está dotada de una toma de Tipo 2.

Este lo podremos usar tanto con el cable que trae de serie la moto, Tipo 2 a Schuko, por si no tenemos cargador en casa, como también con un cable de Tipo 2 a Tipo 2, para cargar en una toma pública. Algo que le proporciona algo más de flexibilidad en el día a día si tenemos infraestructura disponible.

El cargador llega a una potencia máxima de 1.8 kW, que en 3 horas nos permitirá recuperar el 80% de la capacidad. Sería ideal un cargador de 3 kW, pero al menos podremos realizar una carga parcial si vamos a hacer algo de compra o un recado a una zona con cargadores.

Una batería que cuenta con una extensa garantía de 5 años sin límite de kilometraje. Algo ya de por si muy llamativo que supondría a 100 km por ciclo, unos 600.000 kilómetros. Una locura para una moto. Pero según nos han mostrado desde BYD, las expectativas de vida útil son mucho más largas ya que a esos 6.000 ciclos la batería todavía mantendrá cerca del 80% de capacidad útil. 

En el gráfico mostrado por BYD, foto superior, la línea de capacidad de la batería a temperatura de ambiente muestra que después de 10.000 ciclos, o 1 millón de km con ciclos de 100 km cada uno, el pack todavía tendrá un 70% de capacidad.

Por supuesto lo normal es que la moto termine su vida útil mucho antes de la batería. Es por eso que desde Nerva han lanzado un formado de venta donde el cliente podrá seleccionar o comprar la moto y alquilar la batería, y también se han anticipado al problema de los residuos de la batería dándole una segunda vida. En caso de haber optado por el formato de compra, siempre podremos sacar la batería y venderla, o usarla en nuestra vivienda como batería de respaldo.

Precios Nerva EXE

Por un lado está el formato del alquiler. Esto supone comprar la moto con un coste más económico que asciende a los 4.480 euros, y una mensualidad por la batería de 39.9 euros en un contrato de cinco años. Esto nos permitirá además de afrontar un desembolso inicial más económico, posteriormente tendremos la  posibilidad que al final del contrato nos cambien nuestra batería por una de nueva generación con mayor densidad energética y más autonomía.

¿Qué pasa si no queremos renovar? De momento no han definido qué pasará más allá de continuar con el contrato. Pero es de esperar que se ofrezca la posibilidad de liquidar el contrato pagando el valor residual de la batería como se suele hacer con los renting.

Por el otro lado está la opción de la compra de moto y batería. En este caso no tenemos que afrontar ninguna mensualidad y la batería será de nuestra propiedad. Mantenemos los cinco años de garantía en la batería, sin límite de kilometraje, y todo con un coste de 6.930 euros.

En ambos casos podremos optar a las ayudas a la compra que ofrece el gobierno, y que nos permitirá descontar 1.100 euros en la factura final.

La entregas comenzarán ya en el segundo trimestre, aunque la disponibilidad dependerá de la expansión de la red de distribuidores que están comenzando a desplegar, y que es de suponer que en pocos días será más extenso que el actual.

Conclusión

La conclusión es que la Nerva EXE es una buena primera incursión de esta interesante iniciativa que cuenta con la participación de una BYD que suele limitar mucho sus colaboraciones externas, y en las que se involucra de forma más profunda que sólo entregar baterías.

Algo que persigue mantener el prestigio de sus baterías LFP que gracias a su evolución en energía específica, les ha permitido llevarlas más allá de los coches y como vemos, instalarlas en una moto que da la sensación de que podrá ser una moto para toda la vida. Al menos hablando de su corazón, la batería.

Un componente con grandes dosis de sostenibilidad, ya que estas baterías carecen de elementos como el cobalto, que además tendrán una segunda o tercera vida, e incluso pueden ser recicladas de una forma más sencilla que las de níquel, cobalto y manganeso habitualmente usadas por la industria. Y si además cuando terminen su vida pueden ofrecer una oportunidad de progreso en países en vías de desarrollo, el círculo se cierra completamente.

Vídeo prueba Nerva EXE

Más info | NERVA

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