
Alemania "avisa": los grupos europeos crecen, Tesla se estanca, los chinos se disparan
Alemania es el motor de Europa, no solo por ser el centro de producción sino también por ser el principal mercado. Y en temas de coches eléctricos van un par de años por delante del resto de grandes mercados. Las cifras de enero nos muestran como se dibujará un escenario que está cambiando rápidamente, con los grupos chinos empezando a coger tracción con firmeza.

El mercado alemán de coches eléctricos ha arrancado 2026 con fuerza. En enero se matricularon 42.692 coches eléctricos, lo que supone un crecimiento del 23,8% respecto al mismo mes del año pasado. De un total de 193.981 turismos nuevos registrados en Alemania, los eléctricos puros lograron una cuota del 22,0%, muy por encima del 16,6% que marcaban en enero de 2025.
Un inicio de año que confirma que, pese a los ajustes en ayudas y a un entorno económico todavía exigente, el coche eléctrico sigue ganando terreno en el mayor mercado europeo. Y lo hace además con movimientos interesantes entre los grandes grupos y con una ofensiva cada vez más visible de las marcas chinas.
Volkswagen domina, Stellantis acelera y China pisa fuerte

El Grupo Volkswagen se mantiene como líder indiscutible del mercado alemán de coches eléctricos. En enero matriculó 18.242 unidades, un 7% más que hace un año, lo que le permite conservar una posición privilegiada. Dentro del consorcio, la situación es dispar. Volkswagen firmó 6.739 unidades, aunque con una caída del 18%. En cambio, Škoda dio la sorpresa con 4.970 matriculaciones y un crecimiento del 49%, mientras que Audi prácticamente duplicó resultados hasta las 3.662 unidades (+91%). La transición hacia sus gamas eléctricas empieza a reflejarse claramente en los números.
El gran salto lo protagoniza Stellantis, que pasa a 4.905 coches eléctricos matriculados, un espectacular +229%. Este crecimiento deja claro que el grupo —con marcas como Peugeot, Opel o Fiat— está acelerando su ofensiva eléctrica en Alemania y empieza a recuperar terreno tras meses discretos. Su cuota eléctrica interna alcanza ya el 21,6%, muy cerca de los líderes.
Por su parte, el Grupo BMW mantiene una evolución sólida y constante. En enero registró 4.457 coches eléctricos, un 23% más, con una cuota eléctrica del 22,5%. La estrategia del grupo, apoyada en modelos como el BMW i4 o el BMW iX1, sigue consolidándose sin grandes sobresaltos, pero con paso firme.

En el caso de Mercedes-Benz, el crecimiento fue del 28%, hasta 2.833 unidades. Sin embargo, su cuota eléctrica del 15,4% sigue claramente por debajo de la media del mercado alemán. La firma de la estrella mejora, pero todavía tiene margen para acercarse al ritmo de sus rivales directos.
Si miramos hacia China, el avance es llamativo. Los fabricantes chinos y marcas bajo control chino sumaron 4.556 coches eléctricos, un 34% más, y alcanzaron una cuota eléctrica del 44,7%, la más alta de todos los grupos analizados. Es decir, casi la mitad de sus ventas en Alemania ya son coches 100% eléctricos.
Entre ellos destaca BYD, que matriculó 1.561 unidades y se disparó un 665%. También crece con fuerza Leapmotor, con 615 unidades (+297%), mientras que Polestar firmó 532 unidades (+126%). Smart, ahora con fuerte presencia china en su accionariado, alcanzó 466 unidades (+98%), y XPeng sumó 327 matriculaciones (+111%). Son cifras todavía modestas en volumen absoluto frente a los gigantes alemanes, pero el ritmo de crecimiento demuestra que no han venido solo a probar suerte.

Los fabricantes estadounidenses alcanzaron en conjunto 2.189 coches eléctricos (+28%), con una cuota eléctrica del 26,9%. Aquí, Tesla registró 1.301 unidades, apenas un 2% más que el año pasado, mientras que Ford creció con fuerza hasta las 876 unidades (+114%).
En cuanto a Asia, Corea del Sur muestra músculo mientras Japón sigue rezagado en eléctricos puros. Las marcas surcoreanas, fundamentalmente Hyundai y Kia, sumaron 3.106 coches eléctricos (+26%), con una cuota del 30,3%. Japón, en cambio, se quedó en 1.068 unidades y una cuota eléctrica propia de solo el 9,0%, reflejo de una apuesta todavía tímida por el coche eléctrico puro en el mercado alemán.
El arranque de 2026 deja un mensaje claro: el coche eléctrico no solo consolida su crecimiento en Alemania, sino que empieza a redefinir equilibrios históricos entre fabricantes. Los grupos tradicionales mantienen el control, pero la presión de China es cada vez más visible, mientras algunos actores aceleran para no quedarse atrás en un mercado que ya supera con holgura el 20% de cuota eléctrica. Esto no ha hecho más que empezar.


