“Debería ser obligatorio que los chinos produzcan en Europa si quieren vender aquí”. El CEO del Grupo Volkswagen pide protección

Oliver Blume trató varios temas en su última entrevista aquí en España sobre electromovilidad, producción en España y sobre los fabricantes chinos. Esta es la particular visión del CEO del Grupo VW acerca de estos temas.

“Debería ser obligatorio que los chinos produzcan en Europa si quieren vender aquí”. El CEO del Grupo Volkswagen pide protección
Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, analiza la situación del coche eléctrico en España, Europa y respecto a las marcas chinas.

Publicado: 19/01/2026 10:19

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Fue protagonista en las últimas semanas por dejar su cargo al frente de Porsche tras diez años como su CEO. Hablamos de Oliver Blume, que sigue conservando su puesto al frente del Grupo Volkswagen y que fue objeto de entrevista por parte de nuestros compañeros de El Mundo aquí en España.

El dirigente del gigante automovilístico alemán siempre deja titulares cada vez que habla, y esta vez no ha sido una excepción. Por encima de todo, destacó la privilegiada posición de España al frente de la transición hacia el vehículo eléctrico, al menos en lo que se refiere a nuestras fábricas y a la producción de vehículos. Porque como sabemos, en 2026 se pone en marcha la esperadísima producción de los urbanos eléctricos del Grupo, comenzando por el CUPRA Raval.

«Este año será decisivo para la transformación, también en España, donde hemos invertido alrededor de 10.000 millones de euros en la producción de celdas de baterías, productos, infraestructura, tecnologías y sistemas, empezando en Martorell como centro clave. Es más que una nueva gama de modelos. Son coches que ofrecen movilidad eléctrica de alta calidad para todos y a precios competitivos».

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El CEO del Grupo Volkswagen es tajante sobre la llegada de las marcas chinas a Europa con sus coches eléctricos.

Uno de los temas protagonistas de la entrevista fue el papel de los fabricantes chinos y la enorme competencia que están ejerciendo en Europa, especialmente con sus coches eléctricos más baratos. «Estados Unidos está cerrado para los chinos (quizás no por tanto tiempo); por eso su foco es Europa, donde todavía pueden ganar dinero, así que todos vienen y ejercen presión».

El CEO del Grupo Volkswagen tiene claro lo que debe hacer Europa con las marcas chinas. Más allá de los aranceles, quiere replicar el modelo que ellos mismos “sufren” cuando quieren fabricar en China: «Los fabricantes europeos deben localizar su producción para poder estar presentes en el mercado chino (es decir, tener fábricas allí), por lo que también debería ser obligatorio que los fabricantes chinos produzcan en Europa si quieren vender aquí».

Es una cuestión de «competencia justa», asegura Blume, una justificación que va en la misma línea a la de los aranceles impuestos por Europa el año pasado: «Es esencial para una competencia justa que todos tengan las mismas condiciones. Los competidores chinos también deberían producir bajo las condiciones europeas».

A pesar de esto, el Grupo VW no es ajeno a China y a lo que puede llegar a ofrecer el mayor mercado automovilístico del mundo. La rapidez de evolución al otro lado del mundo es algo de lo que ellos mismos también se intentan aprovechar: «Es un mercado con muchos competidores y la innovación avanza a una velocidad que no habíamos visto antes, especialmente en electrónica y software. También aprendemos mucho allí, por eso tenemos un centro de desarrollo dentro de nuestra estrategia En China para China».

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España es ya uno de los hub de electromovilidad más importantes en Europa, como destaca el CEO del Grupo VW.

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No se podía escapar de la conversación el hecho de que Europa haya cedido en parte ante la prohibición de los motores de combustión para el 2035, con una concesión en materia de emisiones, lo que en la práctica permitirá vender ciertos modelos con motores térmicos más allá de esa fecha. Y que Alemania, con sus políticos y los fabricantes a la cabeza, fueron fundamentales ejerciendo la presión necesaria para que la Comisión se echase para atrás.

Aun así, Oliver Blume considera que el vehículo eléctrico es pieza fundamental en la compañía: «La movilidad eléctrica es la tecnología del futuro y tenemos la responsabilidad de descarbonizar. Hay que reforzar la infraestructura, aumentar los cargadores y bajar el precio de la energía. Y, desde nuestro lado, ofrecer coches atractivos, con un precio asequible y un nivel tecnológico alto».

Sin embargo, el CEO del Grupo VW reconoce que Europa no está preparada, y pone fecha para que el cliente se quede convencido de verdad: «Es importante comunicar a los clientes que la movilidad eléctrica implica una tecnología con un nivel superior a la combustión, pero que requiere tiempo. «A medida que mejore la carga y la autonomía, convenceremos a más clientes. Es un proceso que tardará 10 o 15 años. Mientras tanto, necesitamos flexibilidad entre combustión, híbridos y eléctricos».

Oliver Blume cree que el retraso de la Comisión Europea para el 2035 es, en realidad, una «solución pragmática y acorde con las condiciones del mercado», pero va más allá: propone que el mecanismo de promedio de emisiones propuesto el año pasado se extienda todavía más. «Otra opción importante sería ampliar el mecanismo de promedio propuesto para 2030, pasando de tres a cinco años, a partir de 2028. Esto generaría más margen antes del pr��ximo gran salto en 2035 sin perder ni un solo gramo de CO2».

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