
Europa se arrodilla ante China: Stellantis fabricará coches eléctricos para Dongfeng en Francia
El próximo 21 de mayo, Stellantis dará a conocer su nuevo plan estratégico para los próximos años. Entre otras cosas, se espera que la compañía confirme la cesión o incluso venta de varias de sus factorías en suelo europeo a diversos fabricantes chinos.

Cuando los grupos FCA (FIAT-Chrysler) y PSA (Peugeot-Citroën, Opel) se fusionaron a principios de 2021 para dar lugar al coloso Stellantis, su por entonces director ejecutivo, el polémico Carlos Tavares, prometió que no eliminaría ninguna de las catorce marcas de su cartera ni cerraría ninguna de sus plantas. Un lustro después, dicha promesa parece seguir en vigor; sin embargo, para mantenerla, la compañía tendrá que tomar algunas decisiones drásticas.
En las últimas semanas, se ha sabido que Stellantis se encuentra negociando con varios actores chinos la cesión parcial o total de varias de sus factorías europeas. Para empezar, está confirmado que la planta española de Villaverde (Madrid) pasará a estar bajo el control de Leapmotor International, su joint venture con el joven fabricante Leapmotor.
La marca china también producirá cuatro vehículos en Figueruelas (Zaragoza), si bien el centro seguirá haciendo en paralelo modelos de Stellantis (particularmente los próximos Opel Corsa y Peugeot 208, previstos para 2027-2028). Además, los rumores apuntan a que la firma de lujo Hongqi, propiedad de FAW, también podría ensamblar automóviles en alguna de sus plantas españolas (recordemos que tanto FAW como Stellantis son accionistas de Leapmotor).
Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, confirmaba recientemente conversaciones con Stellantis y otros grupos autóctonos para hacerse cargo de algunas de sus plantas infrautilizadas en la región. Aparentemente, el gigante asiático estaría interesado en una de sus factorías italianas (Atessa, Cassino, Melfi, Mirafiori, Modena o Pomigliano). "No solo estamos hablando con Stellantis, sino también con otras empresas".

Los fabricantes chinos empiezan a asentarse en Europa
En Francia, otro de los pilares industriales de Stellantis, tampoco se librarán de esta reestructuración. Recientemente se anunció que la fábrica de Poissy dejará de producir vehículos a partir de 2028, pasando a convertirse en un centro de componentes y economía circular. Unas semanas después, se ha dado a conocer que Rennes seguirá los pasos de Figueruelas y Villaverde y fabricará automóviles chinos.
Stellantis recientemente firmó un acuerdo de colaboración con Dongfeng, histórico aliado de PSA, para la producción de dos modelos de Peugeot y otros dos de Jeep en Wuhan (China). Esta alianza no solo se limitará al país asiático, pues aparentemente, también se habría acordado la fabricación de un eléctrico de Dongfeng en Rennes, de cuyas líneas actualmente solo sale el Citroën C5 Aircross.

Esta noticia ha sido recibida con cautela por el sindicato CFDT Métallurgie Cœur Bretagne. "Una alianza, sí, ¡pero no a cualquier precio! Para el CFDT, el sindicato mayoritario en la planta, la respuesta es clara: ¡No estamos en venta! Estas conversaciones se desarrollan en un contexto de sobrecapacidad industrial en Europa y la fragilidad económica de nuestra planta, que actualmente produce un solo modelo: el Citroën C5 Aircross.
A pesar de las recientes inversiones de entre 150 y 160 millones de euros para modernizar las líneas de producción, el futuro de la planta depende ahora del éxito comercial de este único modelo. Sin embargo, incluso si su lanzamiento es un éxito, un solo modelo no bastará para garantizar la rentabilidad y la viabilidad a largo plazo de la planta".
Una cosa parece clara: los fabricantes europeos han sido incapaces de recuperar los volúmenes de fabricación anteriores a la pandemia (en gran medida por las constantes subidas de precio de los automóviles nuevos en los últimos años), motivo por el que actualmente se enfrentan a una sobrecapacidad de producción de la que las marcas chinas se están haciendo cargo gustosamente. Una situación que evidencia una debilidad industrial que, como estamos viendo, no se resolverá simplemente imponiendo aranceles proteccionistas.
Fuente | L'Argus


