Los coches eléctricos ya son un 33% más baratos que los gasolina

El coche eléctrico está ganando terreno no solo por una cuestión ambiental o de soberanía energética, sino también por una cuestión puramente económica; un nuevo estudio analiza cuánto cuesta realmente utilizarlo frente a un modelo de gasolina y los resultados ponen sobre la mesa una realidad que no le gustará nada a tu petrol-cuñado preferido.

Los coches eléctricos ya son un 33% más baratos que los gasolina
Renault Megane cargando

Publicado: 07/09/2026 08:00

11 min. lectura

Los coches eléctricos no solo están reduciendo sus diferencias de precio frente a los modelos de combustión. También están ganando con claridad cuando llega el momento de pagar por utilizarlos. El nuevo informe EV Transition Check 2026 del International Council on Clean Transportation (ICCT) concluye que conducir un coche eléctrico en Europa fue, de media, un 33% más barato que utilizar un coche de gasolina durante 2025.

Y hay un detalle especialmente interesante: esta diferencia se calculó antes de tener en cuenta todo el impacto de la crisis del petróleo que comenzó en 2026. Según el ICCT, durante los primeros meses de este año los costes energéticos de los coches con motor de combustión aumentaron entre un 12% y un 36%, mientras que los de los coches eléctricos se mantuvieron prácticamente estables. Por tanto, la ventaja económica habría aumentado todavía más.

El estudio analiza la evolución de la transición hacia el transporte sin emisiones en Europa y pone el foco en algo que durante años ha sido uno de los principales argumentos contra el coche eléctrico: su coste. Y aquí la conclusión es bastante clara. El menor coste de utilización ya no es una promesa para el futuro, sino una realidad para los conductores europeos.

«Los conductores de coches eléctricos en Europa pagan aproximadamente un tercio menos que los conductores de coches de gasolina», explica Marie Rajon Bernard, investigadora principal del ICCT y autora principal del informe. El organismo considera que este ahorro ayuda a explicar por qué el mercado europeo continúa desplazándose hacia la electrificación y espera que la presencia de coches eléctricos siga aumentando si se mantienen las políticas actuales.

Incluso utilizando exclusivamente cargadores públicos

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El resultado resulta todavía más interesante cuando se entra en los detalles. El ICCT compara los costes de utilización de coches eléctricos cargados mediante una combinación de puntos privados y públicos con los de vehículos equivalentes con motor de gasolina. En 2025, el resultado fue un ahorro medio del 33% para el coche eléctrico frente al gasolina.

Además, el informe confirma que la ventaja no desaparece cuando el conductor no dispone de un cargador doméstico. La recarga pública sigue siendo bastante más cara que la realizada en casa, pero el ICCT concluye que, incluso recurriendo exclusivamente a la red pública, el coche eléctrico continúa siendo económicamente competitivo frente al gasolina. En la comparación concreta del informe, el coste de uso se mantiene aproximadamente un 5% por debajo.

Esto introduce una corrección importante respecto al texto original: el dato del 28% de ahorro utilizando únicamente recarga pública no aparece en el informe original del ICCT de 2026. La cifra publicada por el organismo para esta comparación es del 5%, mientras que el 33% corresponde al escenario de recarga combinada. Es un matiz importante para no trasladar al lector un dato que la fuente primaria no respalda.

Además, los precios de la energía están jugando a favor del coche eléctrico. En junio de 2026, el precio medio de una recarga ocasional en Europa se situaba en unos 0,50 euros/kWh en corriente alterna y 0,62 euros/kWh en corriente continua, incluyendo impuestos. Aunque la diferencia respecto al cargador doméstico sigue siendo considerable, el ICCT considera que en la mayoría de los casos incluso los conductores que dependen de la red pública pueden beneficiarse económicamente del cambio desde un coche de combustión a uno eléctrico.

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Y mientras el coste de la electricidad para los coches eléctricos se ha mantenido relativamente estable, la situación ha sido muy distinta para los modelos de combustión. El informe señala que la crisis del petróleo iniciada en febrero de 2026 elevó los costes energéticos de los coches con motor de combustión entre un 12% y un 36%. Para los coches eléctricos, el impacto fue mucho menor.

La otra pieza del puzzle está en el precio de compra. Durante mucho tiempo, uno de los principales obstáculos para la expansión del coche eléctrico fue que había que pagar más por adquirirlo, aunque después resultara más barato de utilizar. Esa diferencia también se está reduciendo. Según el ICCT, los coches eléctricos ya han alcanzado la paridad de precio de compra con los modelos de combustión equivalentes en los tres segmentos más grandes del mercado alemán.

El organismo ha utilizado datos de más de 100.000 vehículos comercializados en Alemania, el mayor mercado automovilístico europeo. Una vez ajustados los precios por inflación y por las características de los vehículos, como la autonomía, el coste de adquisición de los coches eléctricos cayó un 18% entre 2020 y 2025. En el mismo periodo, los coches con motor de combustión aumentaron un 2%.

La explicación está, en buena medida, en las baterías. Su coste global cayó alrededor de un 35% entre 2020 y 2025, lo que ha permitido reducir una de las partidas más importantes del coste de fabricar un coche eléctrico. El ICCT considera que existe todavía margen para que esta reducción de costes termine trasladándose en mayor medida al precio final de los vehículos.

Los coches eléctricos ya son un 33% más baratos que los gasolina

También ha cambiado radicalmente la oferta. El número de modelos eléctricos disponibles en mercados como Alemania, el principal mercado europeo, pasó a ser aproximadamente cuatro veces mayor entre 2020 y 2025, hasta alcanzar unos 160 modelos. Además, el número de coches eléctricos con un precio inferior a 30.000 euros llegó a unos 35 modelos en 2025. La oferta todavía está lejos de igualar a la de los coches de combustión en los segmentos más pequeños, pero la tendencia resulta evidente.

Todo esto está teniendo consecuencias sobre las ventas. Durante el primer semestre de 2026, los coches eléctricos alcanzaron una cuota del 22% de las matriculaciones de turismos nuevos en la Unión Europea, cinco puntos más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que las matriculaciones crecieron aproximadamente un 35%. En Alemania la cuota llegó al 26% y en Francia al 28%. España se quedó en el 10%, aunque también registró un crecimiento respecto al año anterior.

La producción también está cambiando. En 2020, los coches con motor de combustión representaban el 91% de la producción europea. En 2025 habían bajado al 72%, mientras que los coches eléctricos ya suponían el 19% de todos los turismos fabricados en la Unión Europea. Alemania es, con diferencia, el principal productor europeo de coches eléctricos y PHEV.

El informe del ICCT amplía además el análisis a los vehículos industriales. En el caso de los camiones eléctricos, la situación empieza a ser especialmente interesante. En Alemania, donde existen ventajas en los peajes para los camiones eléctricos, los modelos destinados al transporte de larga distancia ya presentan un coste total de propiedad aproximadamente un 11% inferior al de los camiones diésel equivalentes. Para el transporte de larga distancia en el conjunto de la Unión Europea, el ICCT prevé que ambos tipos de propulsión puedan alcanzar la paridad de costes antes de 2030.

Los coches eléctricos ya son un 33% más baratos que los gasolina

Y la ventaja del coche eléctrico no se limita al bolsillo. El ICCT calcula que, teniendo en cuenta todo el ciclo de vida del vehículo, un coche eléctrico genera un 73% menos de emisiones de gases de efecto invernadero que un coche de gasolina. En el caso de los camiones eléctricos destinados al transporte de larga distancia, la reducción frente a un camión diésel llega al 86%.

El informe también pone el foco en los híbridos enchufables. Los datos reales de uso muestran que las emisiones de los PHEV son actualmente 4,6 veces superiores a las cifras homologadas, una diferencia que continúa aumentando pese a que estos modelos ofrecen cada vez más autonomía eléctrica. Es una de las razones por las que el ICCT considera que, en condiciones reales, los híbridos enchufables no están consiguiendo los ahorros de emisiones que sugieren sus cifras de homologación.

La infraestructura tampoco parece ser ya el gran cuello de botella que fue hace unos años. La Unión Europea contaba con unos 1,16 millones de puntos de recarga públicos en junio de 2026, casi ocho veces más que en 2020. Además, los cargadores de corriente continua de al menos 150 kW ya cubrían el 92% de la red europea de carreteras TEN-T.

Eso no significa que todo esté resuelto. La recarga pública continúa siendo bastante más cara que la doméstica y existe una distribución muy desigual de los puntos de recarga entre países. Pero el escenario que describe el ICCT es muy diferente al de hace cinco años: el coche eléctrico ya no necesita esperar a que llegue una supuesta ventaja económica futura para justificar sus menores costes de utilización. Esa ventaja ya está aquí.

Fuente | Theicct.org

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