
Valencia suma 26 autobuses eléctricos a su flota mientras prepara una renovación mucho mayor
El ayuntamiento de Valencia ha incorporado 26 nuevos autobuses eléctricos dentro de un plan de modernización mucho mayor; la ciudad prepara una inversión de 118 millones de euros para renovar cientos de vehículos del transporte público que anticipan una transformación profunda en los próximos años.

La empresa municipal de transportes de EMT Valencia ha dado un nuevo paso en su proceso de electrificación con la incorporación de 26 nuevos autobuses eléctricos a su flota. La operación forma parte de un plan más amplio para modernizar el transporte público de la ciudad.
Eso si, la licitación todavía denota el poco conocimiento de la tecnología por parte de las administraciones españolas, ya que en una publicación en Linkedin, la compañía habla de 26 autobuses eléctricos de batería, mientras que la web del Ayuntamiento menciona la llegada de 26 autobuses eléctricos e híbridos. Y es que muchos políticos de nuestro país todavía no saben cuál es la diferencia entrer ambas tecnologías.
A pesar de esa lamentable falta de precisión, una imagen oficial difundida por la empresa deja entrever qué modelo podría estar detrás de esta entrega. En la fotografía aparecen varias unidades del MAN Lion’s City E, el autobús eléctrico urbano del fabricante alemán MAN, en su versión estándar de 12 metros. Sin embargo, desde la empresa pública no han confirmado de forma explícita ni el modelo ni el número exacto de unidades de cada tecnología.
La llegada de estos nuevos autobuses se enmarca dentro de un ambicioso programa de inversión municipal. Según explicó la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, el Ayuntamiento ha destinado 118 millones de euros a renovar y ampliar la flota de autobuses urbanos de aquí a 2027. El objetivo es doble: por un lado aumentar el número total de vehículos disponibles y, por otro, reducir de forma significativa las emisiones del transporte público de la ciudad.

Dentro de ese plan global está prevista la compra de 222 nuevos autobuses, una cifra que deja claro que las 26 unidades que ahora se incorporan representan solo una pequeña parte del programa total. De hecho, el proceso de modernización ya había arrancado anteriormente con la entrega de 31 autobuses híbridos articulados, que ya están en servicio y circulan por distintas líneas de la red municipal.
Todo apunta a que esos 31 vehículos están vinculados a un concurso público lanzado en 2023, del que también formaría parte el pequeño lote de autobuses que acaba de entrar en funcionamiento. Es decir, no se trataría de las unidades del concurso más reciente, sino de una fase previa del proceso de renovación.
El plan de inversión mencionado por la alcaldesa también engloba otro gran contrato posterior. En 2025, el Ayuntamiento de Valencia puso en marcha un nuevo concurso para adquirir 161 autobuses adicionales, tanto híbridos como eléctricos. En ese proceso resultaron adjudicatarias tres compañías con amplia experiencia en el sector: MAN, Iveco y Irizar e-mobility.
Este segundo contrato representa una de las mayores renovaciones de flota del transporte público valenciano en décadas. La idea es que estos vehículos sustituyan progresivamente a los modelos más antiguos y contaminantes, además de reforzar la capacidad del sistema en las líneas con mayor demanda.
De hecho, en julio de 2025 el fabricante alemán MAN anunció que había conseguido una parte importante de ese contrato. En concreto, la compañía se adjudicó un pedido de 57 autobuses completamente eléctricos Lion’s City 12 E, junto con 27 autobuses híbridos articulados. El valor total del acuerdo ronda los 50 millones de euros, lo que da una idea del tamaño del proyecto.
Según el calendario previsto, estas nuevas unidades empezarán a llegar a la ciudad a partir de finales de 2026, con entregas escalonadas para facilitar su incorporación al servicio sin alterar la operativa diaria de la red. Esto significa que la electrificación de la flota valenciana todavía tiene por delante varias fases importantes.
Por lo tanto, los autobuses que EMT Valencia acaba de poner en circulación no formarían parte de ese gran contrato de 2025, sino de un proceso de compra anterior iniciado en 2023. Una situación que explica por qué la empresa aún no ha detallado oficialmente todos los datos sobre los vehículos recién estrenados.
En cualquier caso, el rumbo está claro. Valencia quiere acelerar la transición hacia un transporte público con menos emisiones, combinando autobuses eléctricos con modelos híbridos de última generación. Una estrategia que, además de reducir la contaminación urbana, también permitirá disminuir el ruido en muchas de las principales avenidas de la ciudad.
Si se cumplen los plazos previstos, en apenas unos años la flota de EMT Valencia experimentará un cambio profundo. La llegada de cientos de nuevos vehículos supondrá una de las mayores transformaciones del transporte urbano en la ciudad, acercando a la capital del Turia a los estándares de electrificación que ya están adoptando muchas grandes ciudades europeas.
Fuente | Valencia




