
Hyundai quiere abaratar sus coches eléctricos con un nuevo motor “todo en uno”
Hyundai ha presentado un nuevo sistema de propulsión integrado que combina varios componentes en un único bloque; una solución más compacta y modular pensada para reducir costes y acelerar el desarrollo de futuros coches eléctricos; además, la marca ya prepara versiones adaptadas a distintos segmentos del mercado.

Hyundai sigue avanzando en el desarrollo de tecnología propia para sus coches eléctricos. El fabricante coreano acaba de presentar un nuevo sistema de propulsión compacto que integra en una sola pieza el motor eléctrico, el inversor y el reductor. Una solución que no es completamente nueva dentro del sector, pero que Hyundai quiere llevar un paso más allá apostando por una estrategia de estandarización que podría reducir costes y simplificar la fabricación de futuros modelos.
La idea es sencilla: en lugar de diseñar un sistema diferente para cada plataforma o coche, Hyundai pretende utilizar una arquitectura modular capaz de adaptarse a varios segmentos. De esta forma, componentes como el estator, el inversor o el módulo de potencia podrán compartirse entre distintos modelos. El objetivo es claro: recortar gastos de desarrollo, acelerar los tiempos de producción y hacer más competitivos sus coches eléctricos.
Aunque marcas y proveedores como Bosch, Valeo o LG ya trabajan con sistemas integrados similares, Hyundai quiere controlar todo el proceso desde dentro. Eso le permitiría depender menos de proveedores externos y optimizar todavía más la producción a gran escala. Y viendo la guerra de precios que se está viviendo en el mercado del coche eléctrico, especialmente en China, cada euro de ahorro cuenta.
Más compacto, más fácil de integrar y preparado para coches con tracción total

El nuevo bloque desarrollado por Hyundai entrega una potencia de 160 kW, equivalentes a unos 215 CV. Una cifra que encaja perfectamente con muchos SUV y berlinas eléctricas actuales de tamaño medio. Pero lo más interesante es que este sistema también puede montarse por duplicado, colocando un módulo en cada eje. Así, un coche podría alcanzar unos 430 CV y disponer de tracción total sin necesidad de desarrollar una cadena cinemática completamente distinta.
Hyundai asegura además que este nuevo conjunto ocupa alrededor de un 20% menos espacio que otras soluciones comparables, mientras que su densidad de potencia mejora aproximadamente un 16%. Sobre el papel puede parecer un simple dato técnico, pero en un coche eléctrico el espacio es oro. Un sistema más compacto permite liberar hueco para aumentar el tamaño del habitáculo, mejorar el maletero o incluso dejar más margen para instalar un pack de baterías mayor.
Ese es precisamente uno de los grandes retos actuales del sector. Los fabricantes buscan reducir tamaño y peso de todos los componentes posibles para mejorar eficiencia y costes sin perjudicar autonomía o prestaciones. Y en ese escenario, integrar varios elementos en un único bloque puede marcar diferencias importantes a medio plazo.
Eso sí, tampoco hay que esperar milagros inmediatos en el precio final. El coste de un coche eléctrico sigue dependiendo en gran medida del precio de las baterías y de las materias primas. Pero sí es cierto que este tipo de soluciones ayudan a simplificar la producción y pueden tener un impacto importante cuando hablamos de fabricar cientos de miles de unidades al año.
Hyundai ya ha adelantado además que prepara una segunda variante de 120 kW, unos 160 CV, pensada para modelos más pequeños. Una pista bastante clara de que esta tecnología no estará reservada únicamente a coches premium o de gran tamaño, sino que podría terminar llegando a compactos y SUV de acceso dentro de la gama del fabricante coreano.


