España prepara una revolución energética con 9 GW de baterías que favorecerán al coche eléctrico y a las energías renovables

La expansión de las fuentes renovables ha llevado a España a ser una de las referencias y más beneficados mercados de Europa. Ahora, el país afronta el mayor despliegue de baterías de su historia en un almacenamiento que permitirá aprovechar mejor las renovables minimizando su intermitencia y ofreciendo energía económica las 24 horas del día.

España prepara una revolución energética con 9 GW de baterías que favorecerán al coche eléctrico y a las energías renovables

Publicado: 29/06/2026 14:42

7 min. lectura

El sistema eléctrico español está a las puertas de uno de los mayores cambios de su historia. En apenas dos años se prevé la entrada en funcionamiento de entre 8 y 9 GW de almacenamiento con baterías, una cifra que multiplicará casi por 40 la capacidad disponible en la actualidad y que supondrá un paso decisivo para aprovechar mucho mejor la enorme producción renovable del país.

Según la Asociación Española de Almacenamiento de Energía (ASEALEN), este despliegue apenas será el comienzo. La cartera de proyectos actualmente en tramitación ya ronda los 25 GW, mientras que acaba de ponerse en marcha el Observatorio por la Innovación en el Almacenamiento, una iniciativa que pretende acelerar el desarrollo de esta tecnología y facilitar su integración en el sistema eléctrico.

Un cambio que permitirá aprovechar toda la energía solar y abaratar la electricidad

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El crecimiento previsto resulta especialmente llamativo si se compara con la situación actual. España apenas supera los 200 MW de almacenamiento operativo, de los que el 78% han entrado en servicio durante 2026. La duración media de estas instalaciones es de 2,3 horas, una cifra todavía modesta frente a las necesidades del sistema.

Pese al fuerte incremento que llegará en los próximos meses, desde ASEALEN recuerdan que el mercado todavía necesitará mucha más capacidad para transformar completamente el funcionamiento del sistema eléctrico durante las horas de mayor demanda. Aun así, el salto será enorme y marcará un antes y un después para las energías renovables.

La consultora Aurora Energy Research destaca además que ya conviven proyectos independientes con otros integrados directamente en parques eólicos y fotovoltaicos, una señal de que el almacenamiento está encontrando diferentes aplicaciones y modelos de negocio.

Uno de los principales problemas que afronta actualmente España es el denominado "canibalismo solar". Durante las horas centrales del día, cuando la producción fotovoltaica alcanza su máximo, la oferta de electricidad supera ampliamente la demanda. Como consecuencia, los precios llegan a caer hasta cero euros e incluso es necesario limitar la producción de algunas plantas solares para evitar la saturación de la red.

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Las baterías permitirán cambiar completamente este escenario. En lugar de desperdiciar esa energía o venderla prácticamente gratis, podrán almacenarla durante las horas de mayor generación, aproximadamente entre las 11:00 y las 16:00, para devolverla a la red cuando el sol desaparezca y la demanda aumente.

Esta transformación también tendrá un efecto muy positivo para los propietarios de un coche eléctrico. A medida que aumente la capacidad de almacenamiento será más sencillo aprovechar la electricidad renovable generada durante el día para ofrecer tarifas más competitivas durante la noche, el momento en el que la mayoría de usuarios recarga su vehículo en casa. En otras palabras, la energía sobrante del mediodía podrá almacenarse y utilizarse horas después para alimentar millones de coches eléctricos con una electricidad más barata y de origen renovable.

Además de almacenar energía, las baterías de última generación aportan un elemento clave para la estabilidad del sistema. Son capaces de responder en apenas milisegundos ante variaciones de frecuencia o pequeños cortes de suministro, proporcionando la denominada inercia sintética, una función que hasta ahora realizaban principalmente las centrales térmicas de carbón o gas.

De los 9 GW previstos, cerca del 48% se instalará junto a parques solares y eólicos ya existentes. Esta solución permitirá aprovechar mejor las infraestructuras eléctricas actuales, evitando nuevas inversiones en redes y aumentando el rendimiento de las plantas renovables.

El impulso al almacenamiento no será exclusivo de España. La Comisión Europea ha promovido el primer acuerdo conjunto entre gobiernos, empresas, fabricantes e instituciones financieras para acelerar la implantación de estas instalaciones en toda la Unión Europea.

En el marco de este compromiso, 22 Estados miembros han anunciado objetivos para incorporar entre 30 y 35 GW de almacenamiento durante los próximos dos años, reforzando la seguridad del suministro y facilitando una mayor integración de las energías renovables.

Un sector con miles de empleos y un enorme potencial de crecimiento

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Coincidiendo con este momento de expansión, se ha constituido el Observatorio por la Innovación en el Almacenamiento, integrado por compañías energéticas, asociaciones del sector, centros tecnológicos, entidades financieras y administraciones públicas.

Su principal objetivo será elaborar la primera Hoja de Ruta para el Almacenamiento Energético en España, impulsando un marco regulatorio que permita acelerar nuevas inversiones y fortalecer la industria nacional.

El potencial económico también resulta considerable. Según un informe elaborado por la Universidad de Castilla-La Mancha, la cadena de valor del almacenamiento energético ya aporta 524 millones de euros de valor añadido a la economía española.

El sector genera además 5.230 empleos directos e indirectos, una cifra que previsiblemente crecerá con rapidez conforme comiencen a construirse los cientos de proyectos actualmente en desarrollo.

El estudio también concluye que por cada millón de euros de actividad adicional se generan alrededor de 318.000 euros de valor añadido directo, otros 88.000 euros de forma indirecta, además de 2,6 empleos directos y 1,4 indirectos.

Todo apunta a que el almacenamiento se convertirá en una de las piezas fundamentales de la transición energética española. No solo permitirá integrar mucha más energía renovable y reducir los vertidos de producción solar, sino que también contribuirá a estabilizar los precios de la electricidad y favorecerá un escenario especialmente atractivo para la recarga doméstica del coche eléctrico durante la noche, aprovechando la energía renovable almacenada durante las horas de máxima producción.

Fuente | ASEALEN

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